... Fieles al guión que se veía venir desde el comienzo de la legislatura, el Gobierno canario y la oposición siguen distanciados más allá de donde aconsejan los cánones de las democracias civilizadas. Ha quedado claro, una vez más, gracias a la entrevista que mantuvieron el viernes el presidente del Ejecutivo, Paulino Rivero, y dos de los miembros más autorizados del PSC-PSOE, Blas Trujillo y Francisco Hernández Spínola, portavoz y presidente del grupo parlamentario, respectivamente. Las malas relaciones entre el Gobierno -que se trasladan a los partidos que lo forman, Coalición Canaria y PP- y la oposición no han encontrado resquicio de entendimiento alguno ni siquiera por el hecho de que el encuentro del viernes fuera el primero de la legislatura, ni porque los representantes socialistas fuesen del "ala moderada", por así decirlo, del partido. De hecho, Blas Trujillo está considerado como el "tapado" de Jerónimo Saavedra para sustituir a López Aguilar como secretario general de los socialistas canarios, dado que el alcalde de Las Palmas no comulga con el estilo estridente de este último.
... Igual que ha ocurrido durante tanto tiempo entre el PP y el PSOE a escala nacional a la hora de renovar el Consejo General del Poder Judicial, la crispación de la política canaria impide, hasta ahora, hacer lo propio con órganos institucionales del Archipiélago donde un funcionamiento fluido resulta muy conveniente para alcanzar eso que se ha dado en llamar "calidad democrática", y cuya escasez los socialistas atribuyen al talante autoritario del Gobierno, señalando más bien a su presidente. Los demás asuntos tratados en la reunión del viernes resultan accesorios, casi puestos en la agenda de cara a la galería, comparados con el calado del citado. Sí, es importante la austeridad económica que reclamaron los socialistas, pero eso ya lo tiene previsto hacer el Ejecutivo canario, aunque la oposición no lo vea factible con la fórmula que ha anunciado el consejero de Economía y Hacienda.
... Lo que de verdad se ventila en las escasas ocasiones -al menos con luz y taquígrafos- en que CC-Rivero y PSC-quien sea pueden sondear las intenciones del otro es ver si éste está dispuesto a cambiar el chip de la confrontación total que ambos tienen puesto prácticamente desde que López Aguilar irrumpió en Canarias. No tanto por tener una legislatura tranquila cuanto por otear un horizonte político distinto.
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