Ó.M, Tenerife
El servicio de atención médica del Ayuntamiento de Santa Cruz se ha convertido durante estos últimos días en un verdadero caos y está inoperativo. Durante los últimos días, el personal sanitario que desempeña sus funciones en el inmueble situado en la calle Numancia ha sido trasladado a unas dependencias administrativas ubicadas, al parecer de forma provisional, en la última planta del consistorio. Los trabajadores que atienden este servicio, entre personal sanitario y administrativo, no han recibido casi información acerca del proceso del traslado y, por si fuera poco, se han visto inactivos a la hora de continuar con dicho servicio.
De hecho, han tenido que suspender las citas previstas para este semana, que tenían que ver con el reconocimiento médico de algunos de los trabajadores. Según ha podido averiguar EL DÍA, en la antigua sede sólo se encuentra un médico, mientras que el resto, enfermeros y auxiliares, se encuentran ya en la cuarta planta del consistorio. Pero lo cierto es que, ante una emergencia, la doctora se tiene que desplazar rápidamente hasta las oficinas del ayuntamiento, pues de momento permanece en la calle Numancia. La profesional sanitaria no dispone de los recursos necesarios.
Es decir, de momento, tal y como denuncia el personal de este servicio, no cuentan con medicamentos, no hay agua caliente para el lavado de oídos, ni ordenadores ni teléfonos. Tampoco disponen de baños ni de sala de espera. La auxiliar responsable de dar cita se ha visto obligada a compartir un pequeño despacho con la administrativa y ahora desconoce dónde y cómo coloca sus recursos materiales.
Los trabajadores de este servicio desconocen el destino de los medicamentos de la calle Numancia, lo que impide atender con "dignidad" cualquier emergencia. Además, añaden, debido a la escasez de espacio con el que cuenta la administrativa, los ficheros con los expedientes clínicos tendrán que ubicarse en un pequeño pasillo que da a la azotea del ayuntamiento, con el consiguiente temor de que no se garantice la protección de datos. Los afectados llegaron incluso a pedir explicaciones acerca de los motivos del traslado y mostraron su negativa a tener que disponer allí de una oficinas administrativas, pues "en este espacio no se puede trabajar", mantienen algunos de ellos. Como ejemplo del caos que ahora mismo impera en este servicio, cabe destacar que los trabajadores de la calle Numancia estaban repartidos a lo largo por dos plantas y ahora tan sólo disponen de un pasillo. El concejal del Grupo Mixto, Ignacio González, ha sido una de las víctimas de este contratiempo. Ayer acudió con un problema de rodilla y se tuvo que ir a una clínica privada al no encontrarse la médico responsable.
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