AGENCIAS, Madrid
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes aseguró ayer que si la recesión augurada por la Comisión Europea para España "sirve para limpiar la economía y remontar la situación, no tiene la mayor importancia".
Sobre estas declaraciones, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró convencido de que se va a llegar a la meta de la recuperación, por lo que cree necesario "trasladar confianza a la ciudadanía", y comentó que a ello "puede ayudar datos" como el de la inflación, que se conoció ayer, y que calificó como "positivo", al tiempo que aseguró que "va a seguir evolucionando favorablemente".
El titular de Economía afirmó que lo que más le preocupa en estos momentos es la situación de los mercados financieros y su influencia en el empleo, que es "el mayor problema para la economía del país en estos momentos".
El ministro reconoció que la recesión es posible "en España y en cualquier otro sitio", pero aseguró que, de momento, "no se ha producido".
Tensiones de liquidez
Solbes aseguró que el crecimiento económico español se sitúa "más cerca de cero" aunque aseguró que, según sus previsiones, en el tercer trimestre de este año no se entrará en situación negativa todavía.
Además, el vicepresidente aseguró que las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo permitirán que las "tensiones de liquidez se vayan corrigiendo" y, aunque admitió que "no resuelven todos los problemas", insistió en que "sin duda ayudan".
Solbes realizó estas afirmaciones durante el debate que mantuvo con el portavoz económico del Partido Popular (PP), Cristóbal Montoro, durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.
El dirigente popular le interpeló acerca de las medidas de apoyo a familias y empresas españolas que piensa adoptar su Gobierno para evitar su "estrangulamiento" financiero.
Según Solbes, los problemas de financiación externa de la economía española "no responden a una falta de competitividad", sino que se han visto agravados por las crisis en el sector de la construcción residencial, por lo que mostró su confianza en que su ajuste conduzca a que la situación se vaya resolviendo "en el futuro".
También en la sesión de control al Gobierno, Rodríguez Zapatero mostró su apoyo "en todas las líneas" a familias y empresas, dentro de los márgenes presupuestarios con los que cuenta para hacer medidas "sensatas", que "alivien algo" su situación, aunque admitió que no la "solucionan".
Frente a esto, el líder del PP, Mariano Rajoy, contestó que su actuación se está convirtiendo "en un problema" que genera "inquietud" y "miedo" entre los españoles.
Ambos líderes políticos volvieron a enfrentarse a causa de la crisis económica durante la primera sesión de control al Gobierno tras el descanso estival, un día después de la comparecencia del jefe del Ejecutivo ante el Pleno de la Cámara, solicitada por él mismo, para explicar las medidas adoptadas para enfrentar la crisis.
Rodríguez Zapatero aseguró que la situación económica "es complicada" para todas las economías del mundo, pero destacó que hay "fortaleza" para apoyar a los ciudadanos y se va a intentar llegar a la meta de la recuperación "cuanto antes".
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