COLPISA, La Haya
El Tribunal de La Haya rechazó ayer una demanda interpuesta por familiares de las víctimas de la matanza de Srebrenica contra el Estado holandés. Exigían responsabilidades dado que el contingente holandés de cascos azules tenía encomendada la protección del enclave, cuando en 1995 por fuerzas serbobosnias cometieron la masacre.
Según dictaminó el juez Hans Hofhuis, del tribunal de distrito de La Haya, "el Estado no puede ser considerado responsable del comportamiento del Dutch-bat", batallón de cascos azules holandeses. Durante la audiencia, celebrada el 16 de junio, dos familias acusaron a los cascos azules holandeses de haber entregado a refugiados musul- manes a los serbios de Bosnia, violando así varias leyes nacio- nales y tratados internacionales.
"Las actuaciones que se reprochan a los Dutchbat deben ser atribuidas a las Naciones Unidas, como lo expuso la defensa del Estado" holandés, afirmó el Tribunal.
"No podemos demandar a las Naciones Unidas, pues gozan de inmunidad", lamentó la abogada de la acusación, Liesbeth Zegveld, al referirse a una sentencia precedente del Tribunal de La Haya. El 10 de julio, la misma corte se declaró incompetente para juzgar las demandas presentadas contra la ONU por supervivientes del genocidio de Srebrenica, al estimar que "la inmunidad absoluta de la ONU es la norma y es respetada".
Los demandantes
La resolución de ayer "carece de justicia", lamentó uno de los demandantes, Hasan Nuhanovic. "He sido traicionado tantas veces; la primera vez fue hace tres años, por miembros del Dutchbat", dijo.
Este hombre trabajaba como traductor para las tropas holandesas. En Srebrenica perdió a sus padres y a su hermano menor, que habían sido expulsados de la base militar holandesa de Potocari. Ese cuartel supuestamente debía dar protección a los civiles que en 1995, en plena guerra, escapaban de los serbios de Bosnia. "Mi familia se fue contra su voluntad y la mataron", agregó, antes de anunciar que interpondrán un recurso en apelación.
Hasta el 11 de julio de 1995, Srebrenica estaba bajo la protección de la ONU. En ese mo-mento fue invadida por las fuerzas serbobosnias. Escasamente armados, los cascos azules holandeses, a cargo de la zo-na protegida, no opusieron re- sistencia. Los serbios de Bosnia ejecutaron después a 8.000 hombres musulmanes, jóvenes y adultos.
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