AGUSTÍN ARIAS, La Laguna
Se vistió de amarillo en El Sauzal y lo defendió, con auténtica categoría, hasta la última raya.
-Suponemos que ahora sí se siente vencedor.
-(Sonríe). Sí, ya crucé la última línea de meta y ya me siento ganador de la Vuelta a la Isla. Lo que no podía hacer es decirle que todo estaba hecho quedando algunos kilómetros por recorrer. Un simple pinchazo o una inoportuna caída puede tirarlo todo por la borda.
-La Vuelta Ciclista a la Isla de Tenerife cuenta con su nombre en el cuadro de honor. ¿Qué destaca de esta semana de competición?
-Esta Vuelta tinerfeña tiene un nivel muy alto en el panorama nacional, incluso voy más lejos, es de las más duras en el panorama internacional dentro de su categoría. Es algo que sabía desde hace mucho tiempo, por eso las ganas que tenía de venir a correrla.
-Una prueba con mucha subida, lo que para un escalador nato como usted es para agradecer.
-Reconozco que la etapa del Teide fue realmente disputada, muy dura y al mismo tiempo bonita. Pero reconozco que estaba en mi terreno y en todo momento me sentí muy a gusto sobre la bicicleta, sobre todo ante el buen trabajo que realizó todo el equipo del Fuerteventura Canarias.
-En esa etapa reina su objetivo era mantener la diferencia de 3:34 sobre José Belda, pensando en la contrarreloj individual de ayer.
-Tenía muy claro que antes de disputar la crono debía meterle más de dos minutos a José Belda, porque contrarrelojista no soy. De hecho en trece minutos me quitó un minuto.
-Es de suponer que este triunfo en la Vuelta a la Isla de Tenerife tendrá una dedicación especial.
-Pues sí, a todo el equipo, porque ha hecho un trabajo francamente bueno, ayudándome a conservar el maillot de líder hasta la última línea de llegada. También a Fuerteventura, nuestro espónsor. No me olvido de la familia y de mi novia.
-Los que brillan con luz propia en la Vuelta a Tenerife terminan defendiendo un maillot del pelotón profesional.
-Pues de momento no hay nada, aunque supongo que más adelante saldrá algo por ahí.
-¿Cree que tantos casos de dopaje dificultan el salto? Menos patrocinadores, menos equipos y menos ciclistas de Élite que pasan al profesionalismo.
-Esa es la realidad del ciclismo actual. Los patrocinadores no quieren verse envueltos en problemas de dopaje y cuando les toca optan por dejarlo. Defiendo las sanciones a los que se dopan, pero creo que el ciclismo es el deporte más perseguido.
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