A. A., La Laguna
Cruzó la última línea y por fín Kiko Álvarez respiró tranquilo. Estaba feliz, disfrutando del jersey blanco como mejor canario con sus compañeros del Ciprés.
-Les dije a los chicos que no iba a festejar nada hasta no concluir el circuito, de hecho Abraham Martín me ha hecho pasar unos momentos difíciles, pues ha sido un rival durísimo y está llamado a ser el corredor de Canarias en estos próximos años.
-Decía usted que Abraham era más rápido en llano pero no sólo conservó el maillot de CajaCanarias sino que le aumentó la diferencia.
-Esas son las cosas del deporte. Hasta la última semana me estuve preparando la contrarreloj, aunque de verdad que no pensaba llegar a la misma jugándome el ser el mejor canario de la Vuelta.
-¿Este éxito tiene una dedicatoria especial?
-Así es. A todos los componentes del CC Ciprés Almacenes Álvarez Foto-Video Trébol, desde mis compañeros en carrera a los mecánicos, director, en sus 40 años de historia. Pero de manera muy especial a mi mujer, que es la que en verdad sufre la vida de un ciclista. Son muchos fines de semana, muchas horas al día, la responsable de la correcta alimentación, las horas que pasa sola...
-Insisto en que su triunfo, a sus 40 años, debe servir de ejemplo para los jóvenes.
-Yo pienso igual. Espero que se animen, pero no sólo los que son jóvenes sino los que no lo son tantos (se ríe). Estoy seguro de que cuando uno se prepara bien el DNI no tiene mayor importancia en el deporte.
-Se rumoreaba en la plaza del Cristo que, después de lo que ha hecho Kiko Álvarez a los 40, gente como Juanfra Guillama, Sergio Méndez, Jorge Espinel y otros se están pensando desempolvar la bicicleta.
-(Se ríe). Me parece muy bien. Lo importante es sacar a relucir la ilusión y sentirse bien sobre la bicicleta. Sería bonito volver a encontrarnos en competición.
-¿Su resumen de la Vuelta?
-Espectacular, con un recorrido muy selectivo y duro, como en el nivel del pelotón, con un Fuerteventura Canarias que ha dado una exhibición.
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