Á. MORALES, La Guancha
La Guancha vivió ayer una miniguerra del agua tras una nota de la oposición socialista que aseguraba que, según Salud Pública, el líquido elemento que consumen los vecinos no es apto para menores de 8 años. En declaraciones a EL DÍA, la alcaldesa, Elena Luis, negó con rotundidad y evidente enfado tal aseveración, tildó al PSOE de "irresponsable por mentir a sabiendas" y aclaró que, tras el informe al que aluden los socialistas, Salud Pública emitió otro en el que corrobora que la localidad cumple los ratios de calidad fijados desde el año 2006.
El malestar de la alcaldesa fue tal que ayer anunció que, o el PSOE se retracta y rectifica, o el gobierno local tomará acciones legales porque considera que "no pueden continuar con esta actitud totalmente irresponsable, y más cuando tienen todas las analíticas que se han hecho". A su juicio, alarmar de esta manera demuestra su incapacidad como alternativa. Luis recalcó que, a diferencia de otros municipios de la Isla que sufren diversos problemas, La Guancha es el único cuya agua potable sale en su totalidad de una planta desde el año 2006, "con lo que su calidad está garantizada". Además, asegura que al enterarse del informe al que se refiere el PSOE, el gobierno local se molestó mucho con Salud Pública y exigió una urgente rectificación, que acabó produciéndose, así como disculpas por los "errores".
La visión del PSOE es bien distinta. Critica la "cerrazón y prepotencia de la alcaldesa, que la mantienen en la más absoluta inactividad a la hora de tomar decisiones para garantizar el suministro de agua potable en condiciones a todos los vecinos, especialmente a los menores de 8 años". Según el PSOE, la Dirección General de Salud Pública "mantiene restricciones al consumo del agua corriente desde hace un año para estos menores por superarse los parámetros recomendados de flúor".
El PSOE critica que se hayan rechazado propuestas de su grupo como que el ayuntamiento subvencionara la compra de agua embotellada para aquellas familias con menores de 8 años a su cargo, así como que contribuyera al suministro de agua embotellada en los colegios "hasta que se levante la restricción, ya que están comprobados los efectos de un consumo de agua afectada por dosis elevadas de flúor en la población infantil, especialmente en el desarrollo de su dentición".
Para los socialistas, la negativa de la alcaldesa "a asumir esas propuestas no resultó sorprendente, pero sí nos fue desconcertante la argumentación dada, ya que, por un lado, alegó que las restricciones ya no existían, cuando los informes más recientes de Salud Pública van en sentido contrario, y, por otro, se arrogó en pleno las competencias en materia de aguas, asegurando que ella podía levantar la restricción sin contar con ningún otro organismo".
Para los miembros del PSOE local, la alcaldesa "cierra los ojos ante un problema de esta magnitud y antepone su soberbia a la necesidad de encontrar una solución satisfactoria a los problemas de potabilidad del agua del municipio, así como a solventar los inconvenientes que esto está creando entre los vecinos y prevenir los efectos del agua con exceso de flúor en la salud de los niños guancheros".
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