VENTURA GONZÁLEZ, S/C Tfe.
Hay que buscarle el lado bueno al mal partido que hizo el Tenerife, porque lo tiene. Este equipo no necesita jugar bien para ganar. Su pegada está a la altura de pocos rivales de la categoría. Nino tuvo dos ocasiones clarísimas al principio, pero no marcó. Luego, el Nástic se paseó por el campo casi todo el tiempo jugando a placer, pero un arreón brioso de los locales fue suficiente para remontar en un final inolvidable.
El resultado es lo importante y seguro que va a darle confianza a los jugadores, que a partir de anoche ya saben que incluso jugando mal pueden ganarle a cualquiera, pero el análisis de lo que sucedió en el campo sí genera preocupación y deja dudas sobre la verdadera capacidad de este Tenerife, al que ayer le falló su línea del centro del campo.
La salida local fue muy dinámica y a partir del desequilibrio que generaron dos subidas de Bertrán por la derecha, el equipo creó ocasiones meridianas para haber dejado resuelto el partido, pero en una de ellas Óscar remató al poste a bocajarro y Nino mandó fuera el rechace (minuto 3), y en la otra el delantero se topó con Rubén (10') que salvó un gol hecho. A partir de entonces el Nástic fue haciéndose con la pelota, enfrió el partido a base de tocar en el medio y llevar el balón a la banda izquierda, para que Jandro administrara los ataques a un ritmo bajo, pero muy seguro, sin pérdidas. El Tenerife se fue yendo del partido y se quedó sin el ritmo necesario para abrir espacios, porque no apretó arriba a su rival y le permitió ataques largos. Los jugadores de banda se aislaron y sólo las subidas de Bertrán generaban alguna preocupación a un rival muy bien puesto, con su 4-3-3. Cada vez que los locales recuperaban la bola tenían que empezar desde muy atrás y les era imposible darle continuidad al toque. El partido se durmió, porque le convenía a los de Ferrando, que rondaron el gol tibiamente, por la corpulencia de Moisés (27' y 29'). El Tenerife ya no llegaba. Pudo adelantarse en una acción aislada con remate de Richi (33'), pero también lo rondó Moisés (43') en una fallo de Luis García. Al filo del descanso, una tontería de Diop provocó el penalty del 1-0. Si el árbitro hubiera expulsado al moreno, como debió hacer, estaríamos hablando de otro partido. Pero al descanso estaban 1-0 y once contra once, injustamente.
El Nástic empató a balón parado en la primera jugada del segundo tiempo y entonces empezó a crecer el problema de juego del Tenerife, incapaz de quitarle el balón a su rival y sin decisión para ir con todo a presionarle. Le esperaba y veía cómo los granas jugaban a placer. Bauzá, Diop y Arpón, seguros en el toque, esperando incorporaciones desde atrás para hacer ancho el campo, fueron los dueños de la situación. Cuando alrededor del cuarto de hora de juego el clima se puso difícil en la grada, Oltra hizo su primera modificación, retrasó a Óscar Pérez, quitó a Richi, muy poco influyente en el juego, y dio entrada a Iriome, para dejar el dibujo en un 4-2-3-1, con la finalidad de que Alfaro entrara más en acción como enganche por el centro. No cambió la dinámica, porque el primer problema era en la salida de la pelota: la pareja Martínez-Óscar desordenó más al equipo y no le dio el cerebro que estaba pidiendo a gritos. En realidad, ni con el 4-1-4-1 el equipo tuvo facilidad para darle una salida limpia a la pelota desde la zona de creación.
Pudo marcar Víctor Casadesús, pero Luis García, muy nervioso toda la noche, salvó el 1-2 (22'), pero ese mazazo llegaría poco después, otra vez a balón parado. Con todo en contra, sin fútbol, sin equilibrio y sin llegada, Oltra decidió tirarse al monte. Metió a Ángel y volvió a darle un retoque al dibujo, para dejarlo ahora en 4-4-2. Pero el Nástic seguía siendo el dueño de la situación, en especial cuando llevaba la pelota a Jandro ¡qué manera de dirigir a un equipo desde una banda! Entonces llegó la jugada clave, una pérdida de balón de los catalanes en la zona donde el Tenerife no había presionado durante toda la noche, hizo posible una transición corta y rápida de los dos puntas locales y Ángel marcó el empate. Ya estaba en el campo Ricardo, que sí le dio la pausa que necesitaba aquella situación. Para darle entrada al canterano el entrenador sacrificó a Sicilia y retrasó a Manolo Martínez. El Estadio entró en calor y empujó lo suyo. Cuatro minutos después, un fallo de Rubén en la salida de un córner le dejó el rechace a Ángel, que marcó el gol de la victoria.
Los equipos grandes ganan los partidos que juegan mal...
TENERIFE 3
NÁSTIC 2
TenerifeLuis García (1); Bertrán, (2), Sicilia (1), Juanma (1), Clavero (1); Martínez (1), Óscar Pérez (1), Richi (1); Alfaro (0), Cristo Martín (1) y Nino (1). En el minuto 61, Iriome (1) entró por Richi; en el 75, Ángel (2) sustituyó a Cristo Martín y, finalmente, en el 81, Ricardo (1) entró por Sicilia.
NásticRubén (1), Campano (1), Mairata (1), Tortolero (1), Mingo (1); Bauzá (2), Diop (2), Arpón (2); Redondo (1), Jandro (2), Moisés (1).
En el minuto 65, Víctor Casadesús (1) suplió a Moisés y en el 82, Gibanel (s.c.) reemplazó a Arpón.
ÁrbitroHevia Obras (madrileño). Acertó con el penalty pero inexplicablemente le perdonó la segunda amarilla a Diop. Luego pudo haber expulsado a Sicilia por una mano intencionada siendo el último defensor. Expulsó al entrenador visitante César Ferrando por protestar (descanso) y a Mingo por doble cartulina amarilla (min. 90), además, amonestó a los locales Manolo Martínez y Sicilia y a los visitantes Diop y Rubén Pérez.
Goles1-0: min. 45+2: Nino, de penalty.
1-1: min. 46: Moisés, de cabeza.
1-2: min. 70: Arpón, de falta.
2-2: min. 85: Ángel, de disparo raso. 3-2: min. 89: Ángel, de cabeza.
IncidenciasPrimera jornada de la Liga de Segunda División. Heliodoro Rodríguez López, ante 10.882 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de los accionistas, abonados y aficionados fallecidos a lo largo de la temporada anterior.
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