EFE, Moscú
Unas setenta personas murieron ayer al estrellarse un Boeing-737 junto al aeropuerto internacional de Manás, en las afueras de la capital kirguís, Bishkek, con destino a Irán. A falta de una confirmación oficial, sólo 20 personas sobrevivieron, según los datos facilitados por el departamento de Aviación Civil de la república de Asia Central.
Fuentes del ministerio de Situaciones de Emergencia de ese país de Asia Central indicaron que en la maniobra de despegue del 737, con 90 personas a bordo, se produjo un fallo técnico. El capitán de la nave decidió volver al aeropuerto, pero durante el viraje el avión de desplomó sobre un campo labrado, ubicado junto a la localidad de Dzhangui-Dzher, cercana al aeropuerto. Según fuentes de la terminal aérea citadas por Interfax, el aparato siniestrado pertenecía a la compañía privada Itek-Air y debía cumplir el vuelo de Bishkek a la ciudad iraní de Mashhad.
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