J.R. HERNÁNDEZ, Tenerife
El Cabildo de Tenerife está en estos momentos buscando fórmulas donde intervenga la iniciativa privada para poder sacar adelante tras el verano los proyectos pendientes de ejecutar dentro del Convenio de Obras Hidráulicas, que aún sigue sin firmarse entre el Ejecutivo central y el autonómico.
En esta línea, si esta situación no se desbloquea en breve, se recurrirá "a sistemas de financiación, si no alternativos, al menos complementarios al convenio", según afirma el presidente del Consejo Insular de Aguas, Pedro Suárez, que precisa que "entre las posibilidades que estamos barajando figuran la creación de una empresa mixta (público-privada) o concesiones administrativas a través de las cuales una entidad privada se encargaría de acometer la obra a cambio de la explotación de la misma por un tiempo determinado que le permita amortizar su inversión y sacar algún beneficio".
Suárez, que tampoco cierra las puertas a evaluar cualquier otro tipo de financiación que facilite la puesta en marcha de una importante serie de infraestructuras para la Isla, aclara que "ahora mismo la opción con más puntos es la alianza entre la administración y el capital privado".
En esta línea, subraya que "es por la que en la actualidad nos estamos inclinando todos, ya que hasta políticamente es la más viable"; además, agrega que de hecho es aconsejable su implicación en el desarrollo de instalaciones hidráulicas "teniendo en cuenta la gran experiencia que atesora la iniciativa privada en el Archipiélago en materia de aguas, especialmente en Tenerife, donde tradicionalmente ha obtenido excelentes resultados".
El titular del Consejo Insular de Aguas apunta que la dotación económica, estipulada en unos 90 millones de euros y por la que desde hace más de cuatro años espera la Corporación tinerfeña, "está hoy por hoy pendiente sólo de algún ajuste administrativo más que político, porque este obstáculo está ya superado desde principios de la presente legislatura". En este sentido, sostiene que "el propio Gobierno de Canarias ha confirmado que existe voluntad por parte del Ejecutivo central, por lo que da muchas esperanzas de que el convenio de Obras Hidráulicas se firme casi de inmediato".
No obstante, Suárez destaca que "las actuaciones que se pretenden llevar a cabo son muy necesarias, por lo que no podemos esperar más".
A su vez, explica que precisamente por todo el retraso que acumula "ya se ha quedado tan atrasado en el sentido financiero que si planteáramos ahora la posibilidad de cambiarlo, entraríamos en una dinámica que conduciría a un nuevo estancamiento".
Es por ello que argumenta que el Consejo Insular de Aguas "está trabajando en paralelo para no demorar aún más las obras, y será a final del verano cuando se decante por una de esta fórmulas para solucionar este problema".
Al respecto, Suárez comenta que "ya tenemos el suelo, así como los proyectos y, al mismo tiempo, hemos avanzado bastante en el capítulo de los permisos administrativos pertinentes, sobre lo que apenas tenemos pendientes algunos flecos a la hora de encajarlos dentro del Plan General de Ordenación (PGO) de algunos municipios e incluso los estudios de impacto están presentados".
Las obras que contempla el convenio para la Isla son dos desaladoras de agua de mar que estarían ubicadas en Fonsalía (Guía de Isora) y Granadilla.
Las otras dos infraestructuras, que, según recalca Pedro Suárez, "también son de gran importancia", están relacionadas con la reutilización, y estarían vinculadas al complejo hidráulico del Noreste que estaría ubicado en Valle de Guerra (La Laguna) y a la ampliación del que ya existe en Adeje-Arona.
A su juicio, "con estas cuatro actuaciones Tenerife estaría dotada para lo que demanda", pero añade que, al margen de estas obras prioritarias, "hay una quinta que no está dentro del convenio que también es muy importante, y que sería la desalinizadora de Las Llanadas, en Los Realejos".
Pedro Suárez indica que "con ella se completaría toda una serie de plantas que tenemos en los altos de Icod, en el Reventón y la de Cruz de Tarife, en La Guancha, que se dedican a coger aguas con exceso de flúor y bajárselo hasta niveles adecuados para el consumo humano". Sobre esta última matizó que también tenemos ya el proyecto y el suelo, pero lo que nos falta son los 19 millones de euros en los que está presupuestada su construcción".
Así pues, Suárez pone de relieve que "a pesar de que con el tiempo habría que mejorar algunas infraestructuras, en líneas generales, con eso completaríamos todo el ciclo del agua y conseguiríamos solventar las principales carencias que tenemos".
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