EFE, Las Palmas
Un centenar de personas entre familiares y allegados dieron ayer su último adiós a la joven maestra Mónica Diepa, una de las víctimas mortales del accidente de avión del pasado miércoles en Madrid. El cuerpo de la muchacha, de 26 años, llegó el viernes a las dos de la tarde a Gran Canaria a bordo de un vuelo regular de Spanair y, tras ser velado el viernes y en la madrugada de ayer en el tanatorio de San Miguel de la capital grancanaria, recibió sepultura en el cementerio de San Lázaro.
El féretro llegó al camposanto cerca del mediodía, momento en el que también su familia, acompañada por miembros de la Cruz Roja, se trasladó al cementerio para asistir su sepultura. Mónica Diepa, que estudió Psicopedagogía y daba clases de Infantil en La Atalaya de Santa Brígida, regresaba de pasar sus vacaciones fuera de la isla.
Además, también en San Lázaro, en la tarde de ayer fueron enterradas otras tres víctimas mortales del accidente aéreo, en este caso un matrimonio y su hijo.
Se trata de los cuerpos de Manuel Mateo Martín Pérez, Isabel Domínguez Pérez y Cristian Martín Domínguez, cuyos féretros llegaron en la medianoche de ayer a Gran Canaria.
Asimismo, el cuerpo del joven de Teror (Gran Canaria) Javier Ayoze Falcón Déniz, que llegó durante la tarde del viernes a la isla, fue enterrado sobre las 14:30 horas ayer y, además, tendrá lugar una misa en la basílica de Nuestra Señora del Pino en su honor.
Los restos del joven llegaron durante la tarde del viernes a la Base Militar de Gando, momento en el que fue conducido hacia Teror escoltado por un coche de la Guardia Civil y una ambulancia medicalizada con varios psicólogos en su interior para ayudar a los familiares.
Además, el alcalde de Teror, Juan de Dios Ramos, también acompañó a los familiares y amigos de Javier Ayoze Falcón Déniz, para recibir los restos mortales del joven terorence fallecido en el accidente aéreo.
Por su parte, el féretro fue trasladado desde el aeropuerto hasta el Cementerio Municipal de los Dolores, en Teror, donde se instaló la capilla ardiente y se procedió a la inhumación de los restos mortales.
Estaba previsto también que anoche otras tres víctimas del accidente aéreo llegarán a Gran Canaria. El primer féretro con el cuerpo de una joven llegaba en un vuelo de Spanair, cuyo aterrizaje estaba previsto para las 21:15 horas.
Asimismo, pasadas las 00:00 horas estaba prevista la llegada de otro vuelo, en esta ocasión de la compañía Iberia, con los féretros de otras dos víctimas del accidente naturales de Las Palmas de Gran Canaria y de Vecindario (Santa Lucía).
Los cuerpos serán trasladados a la Base Aérea de Gando, donde serán entregados a sus familiares, y de allí partirán a diversos tanatorios de la isla.
Con estas víctimas son doce las trasladadas a Gran Canaria, la primera de ellas el militar David Caballero, que llegó la medianoche del jueves al viernes, y los otros ocho, a bordo de diversos aviones que llegaron al Aeropuerto de Gran Canaria durante la jornada del viernes.
Identificación
Por otra parte, la Guardia Civil espera la identificación de los cuerpos de los cabos primeros Ángel Mendoza, de 34 años, y Esther Reitz, de 38, para habilitar su capilla ardiente en la Casa de la Duquesa, en Jinámar.
Esta pareja llevaba poco más de un año casada, pero por sus trabajos permanecían separados, ya que él estaba destinado en Arucas, en el norte de Gran Canaria, y ella desarrollaba su labor en Burgos.
Fuentes del instituto armado agregaron a Efe que las familias de los guardias civiles fallecidos serán arropados por sus compañeros.
Localizador
Arropar a los Mendoza-Reitz
Texapofdjijfids fdsjifjsdif dsjifjsd fdjifdjsif dsjfisdjifdsf sdjfidjsifdGuardia Civil arropará familia matrimonio Ángel Mendoza y Esther Reitz
Las Palmas de Gran Canaria, 23 ago (EFE).- La Guardia Civil espera por la identificación de los cuerpos del matrimonio formado por los cabos primeros Ángel Mendoza, de 34 años, y Esther Reitz, de 38, para habilitar su capilla ardiente en la Casa de la Duquesa, en Jinámar, y arropar a su familia.
Esta pareja llevaba poco más de un año casada, pero por sus trabajos permanecían separados, ya que él estaba destinado en Arucas, en el norte de Gran Canaria, y ella desarrollaba su labor en Burgos.
Ángel Mendoza ingresó en el cuerpo en torno al año 90, mientras su mujer trabajaba en el destacamento de Medina de Pomar, detallaron a Efe fuentes del instituto armado.
Sus cuerpos están aún sin identificar, pero se espera que en las próximas horas se determine dicha identificación y sus cuerpos puedan ser trasladados a la isla.
La Guardia Civil estima que los féretros tardarán unas seis horas en llegar a la isla a partir del momento en el que la pareja sea identificada. EFE
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