G. MAESTRE, S/C de Tenerife
Como autor de más de 20 publicaciones, entre las que destacan "Los guanches que sobrevivieron", "Nombres propios guanches" o "Diccionario canario de Geo-Historia", y experto en la cultura canaria, José Luis Concepción defiende la causa soberanista del Archipiélago y los lazos que, a su juicio, siguen uniendo a esta tierra con aquellos que la habitaron por primera vez. Su discurso es tajante: Ni española ni marroquí, la nación canaria es para los canarios.
-Usted es el presidente y fundador del Movimiento Patriótico Canario. ¿Puede explicar cuál es el objetivo de este partido?
-Bueno, fue legalizado a final de 2006 y entre sus principales objetivos destaca el fortalecer la conciencia nacional canaria, mantener el equilibrio económico y social entre todas la Islas para evitar desagravios y el pleito insular y proteger y fomentar los productos canarios en todos los sentidos y sectores. No excluimos a nadie ni atacamos al resto, pero defendemos lo nuestro y para ello es necesario administrar los recursos económicos públicos de las Islas.
-¿Cómo lo calificaría, nacionalista, independentista o soberanista?
-Nacionalista patriótico cuyo principal objetivo es lograr la soberanía de estas Islas. Lo que sucede es que tuve que camuflarlo un poco en los estatutos fundacionales porque si no Madrid no hubiera legalizado este partido, pero creemos en nuestro derecho a la autodeterminación y la liberación del pueblo canario que fue un pueblo conquistado y colonizado mediante la fuerza de las armas. Dos tercios de la población que había en el Archipiélago, entre 60 y 70.000 habitantes, sobrevivieron a la conquista y la mayoría quedó en las Islas, por lo tanto, es una gran mentira eso de que los guanches quedaron en pequeños grupos y prácticamente se extinguieron. Además, científicamente se ha demostrado que más del 50 por ciento de nuestros genes proceden de los guanches.
-¿Y qué estudios son esos?
-Fundamentalmente a través de estudios de ADN, pero simplemente empleando las estadísticas de la historia y analizando se puede comprobar que esto es muy posible. No olvidemos que hay ejemplos claros como el de un autor francés del que ahora no recuerdo su nombre que a principios del siglo XVI manifiesta firmemente que todavía los colonos españoles y los portugueses que estaban fundamentalmente en La Orotava no podía acercarse a Las Cañadas del Teide porque ninguno retornaba con vida porque era una zona aún controlada por los guanches, y esto fue medio siglo después de la conquista. Además, muchos guanches se refugiaban en los llamados bandos del sur que estaban formados por los que habían pactado con los españoles y habían sido cristianizados y se fueron integrando muy poco a poco. Estudios recientes apuntan a que hay núcleos poblacionales que prácticamente no se han mezclado con los españoles como Araya y Las Cuevecitas, en Candelaria, y el pueblo más guanche de todo Tenerife es Guía de Isora.
-Pero, la cultura guanche sí que se perdió?
- La población es una cosa y la cultura otra. La lengua pervivió más de un siglo íntegramente y otro siglo más casi intacta en zonas del sur de Tenerife, pero aún hoy nos quedan muchísimas palabras. La cultura se fue perdiendo porque aquí hubo una colonización muy fuerte, pero la raza, la etnia, no se ha perdido porque aquí quedó muchísima gente.
-Volviendo a los genes guanches, parece demasiado que más de la mitad de los dos millones de canarios procedan de ellos, ¿no cree?
- Bueno, hay que excluir a los foráneos porque jamás habíamos tenido una colonización tan fuerte como la que hemos tenido en Canarias en los últimos cincuenta años, y eso nadie quiere admitirlo, pero el Archipiélago es una colonia en toda regla. De hecho, hasta principio del siglo XX aquí no se empleaba el término de peninsular, aquí se les llamaba españoles.
-Bueno, y godos, ¿no?
- Sí, pero españoles son todos y más que nada a los godos llamamos a aquel que se comporta como altivo y que se camufla de buen peninsular pero no lo es.
-¿Cómo ve ahora ese proceso de colonización del que habla?
- Ha sido muy fuerte y seguimos en él. Ha sido un daño terrible que le ha hecho a esta tierra porque nosotros siempre hemos sido gente pacífica y noble y no hay derecho a que se ponga en riesgo nuestra estabilidad abusando de nosotros. No es posible que una tierra en los últimos 15 años aumente su población en un 25% porque eso de por sí ya es un crimen. El propio César Manrique, que nada tenía de nacionalista, dijo en 1988 que lo que se está haciendo con Canarias es un crimen.
-¿Qué se debería hacer?
-Ya tenía que haberse hecho.
-Pero, ¿se está a tiempo?
-Naturalmente, porque para eso estamos aquí los auténticos nacionalistas, que somos los que hemos sufrido persecuciones mientras que otros oportunistas se han aprovechado de ello, han vendido la imagen de nacionalistas sin serlo. Recordemos que la Unión del Pueblo Canario dejó un gran vacío que lo han ido ocupando algunas personas que se denominan nacionalistas, pero en realidad la mayoría de ellos están ahí para sus propios fines económicos. Han utilizado el término nacionalista para beneficiarse de ello.
-¿No cree que el pueblo puede confundirse con tantos partidos que hay que hablan de nacionalismo, independentismo, autodeterminación, etc.?
-El motivo de que cada vez haya más gente que se llame independentista, como yo mismo, es porque el término nacionalista fue asumido por un partido que no es nacionalista y que no hace sino confundir a la opinión pública. Creo en la nación canaria y en que muy pronto podamos tener nuestra propia soberanía, es más, confío en que el 21 de junio sea el verdadero Día de Canarias, el día más importante de nuestra historia, porque es el solsticio de verano en el que los guanches celebraban la llegada de las cosechas y no ese 30 de mayo que alguien se inventó.
-Pero ¿qué haría falta para que Canarias fuera soberana?
-Fundamentalmente que esto no se detenga más, ponernos manos a la obra y solicitarlo formalmente ante la ONU, porque es nuestro derecho y es nuestra imperiosa necesidad. Hace años los españoles nos metían miedo con los moros y nos decían que si tuviéramos la independencia España no nos compraría ni los plátanos, pero es que ahora si no nos convertimos en una nación soberana sí puede ser que vengan los moros, término que no me gusta demasiado, y un día levantarnos y encontrarnos con que ya no tenemos la nacionalidad española porque tenemos la marroquí. Por eso tenemos que ser un estado independiente que administre sus propios recursos, porque además tenemos que tener en cuenta que somos una colonia muy rentable para el estado español. Recordemos que a principios de los años 90 se supo que el estado se llevaba de aquí unos 300.000 millones de pesetas al año y luego nos dan migajas. Los políticos actuales van a Madrid y a Bruselas pidiendo limosnas cuando resulta que estamos siendo sobreexplotados.
-¿Cree usted que Marruecos respetaría la soberanía canaria?
-Tendría que hacerlo porque una vez que estemos representados en Naciones Unidas tendría que respetarnos. Es lo que ya sucede con Cabo Verde.
-Le pregunto esto porque siempre se dice que el rey de Marruecos tiene un mapa de su reino en el que está incluido el Archipiélago?
- Ahí está el asunto; es que si no nos convertimos en una nación soberana, Marruecos puede solicitar legalmente su soberanía sobre nosotros, incluso con la oposición de España, porque formamos parte de la jurisdicción de Marruecos, porque más de la mitad de las Islas están en sus aguas, por eso hablo de la necesidad imperiosa que tenemos de ser canarios.
-¿Cómo podríamos defendernos del exterior?
- Yo estuve intentando organizar las milicias canarias hace tres años.
-¿Cómo serían esas milicias?
-Pues como un ejército. Ya las tuvimos y con ellas nadie fue capaz de invadir estas Islas. Cuando España se vaya, tenemos que estar preparados y tener un cuerpo que nos proteja además de la ONU, aunque España no está pensando en irse porque no le conviene perder esta colonia.
-En una soberanía canaria, ¿quiénes serían canarios?
-Bueno, antes que nada me gustaría decir que me resulta ofensivo que me digan que soy residente; yo soy canario y como yo todos los que hemos nacido aquí, y un residente es una persona foránea que vive en nuestras Islas con nuestros mismos derechos. Canario es el que nace en Canarias o tiene descendientes canarios, los demás son residentes.
-Pero entonces, ¿alguien residente que tiene aquí hijos?
Los hijos naturalmente serán canarios, los padres no.
-¿Y los antecedentes hasta qué grado llegarían para determinar quién es canario?
-Eso se determinaría en una constitución canaria, pero supongo que en segunda o tercera generación. No obstante, aunque tengamos soberanía propia tenemos que establecer una ley de residencia que regule la estabilidad poblacional, porque de nada nos sirve ser un estado soberano y tener recursos propios cuando no damos abasto a construir carreteras y aeropuertos que no nos sirven.
-¿Qué opinión le merece Coalición Canaria?
-No me gusta hablar de los demás, pero creo que su mensaje nunca ha calado, ha confundido y ha perjudicado a los verdaderos nacionalistas. Ellos se han disfrazado de nacionalistas y lo han adaptado a sus conveniencias; eso no quita que entre sus filas haya verdaderos nacionalistas como el presidente del cabildo de El Hierro, Tomás Padrón.
-Justamente Padrón ha alertado de que CC debe reflexionar de hacia dónde quiere ir...
- Es que ya saben que ese proyecto está agotado porque empezaron siendo nacionalistas moderados y no han avanzado. Han tenido la fuerza y los medios de difusión y por eso han tenido éxito; sin embargo, por ejemplo yo he sufrido muchísimo por ser nacionalista. He tenido que camuflarme y me han vetado en canales de televisión y demás medios. He tenido que autocensurarme para poder seguir adelante y poder publicar mis obras literarias porque la literatura para mí nunca fue un fin, sino un medio para concienciar a nuestro pueblo.
-Pero a la gente le interesa conocer la cultura guanche?
-Sí, pero el aparato estatal ha contrarrestado ese interés y nuestra lucha para rescatar esa cultura.
-¿Cómo será el futuro de Canarias?
-Espero que el 21 de junio de 2010 podamos hacer el signo de la V en memoria de los patriotas guanches que dieron la vida por nosotros como Bentor o Bentejuí, porque si eso no sucede, desaparecemos como pueblo.
-¿Cuál ha sido una de sus ma yores satisfacciones tras 25 años estudiando a los guanches?
- Pues ha sido reciente, ahora cuando se realizó la segregación de El Pinar de Frontera en El Hierro, porque descubrí que durante más de tres siglos los guanches de la zona estuvieron viviendo allí y fue después de ese tiempo cuando empezaron a mezclarse.
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