EFE, Las Palmas
La gente le tiene más miedo a los aviones que a los coches, aunque éstos sean más peligrosos (decenas de muertes en el aire en la última década frente a miles de fallecidos en las carreteras), y ello porque el aire no es un medio natural para el hombre y porque en los aviones no tiene el control.
Así lo explicó a Efe el psicólogo José Manuel Alemán, quien agregó que la mente humana no funciona de manera objetiva ni tiene miedo a riesgos reales, sino a lo que percibe como tal, lo que produce paradojas como personas que temen a las cucarachas, pero se enfrentan a perros peligrosos, o paracaidistas que no se meten en el mar.
Desde el punto de vista emocional, que no objetivo, es normal que las personas le tengan más miedo al aire que a la tierra porque, de hecho, el hombre es un animal terrestre y su cerebro no está diseñado para volar.
Y eso que el aire está considerado como uno de los lugares más seguros en determinadas circunstancias, como tras el atentado del 11 de septiembre, en el que la primera medida con el presidente de los Estados Unidos, George Bush, fue tenerlo volando más de diez horas.
Así, el hombre se siente más seguro sobre tierra, y mejor en el mar que en el aire, pero en ello también influye de manera importante la falta de control en el avión.
Fobias
Los pasajeros de una aeronave, en la que lo usual es que al menos la mitad tenga cierto nivel de aprensión -sin contar los casos de fobias-, no ven quien pilota el avión, y en caso de accidente su impotencia es pensar que no podrá hacer nada.
Sin embargo, el coche va sobre tierra y ejercer control sobre la máquina le confiere seguridad.
Tanto es así, que las personas se sienten más cómodas si van al volante que de acompañantes y mucha gente con fobia a volar, para afrontar su problema, ha hecho cursos de pilotos de avionetas y el control que ahora ejerce le da una nueva sensación de seguridad.
En el caso de los trenes, los pasajeros tampoco ejercen control sobre la maquinaria, pero estar en tierra les da la seguridad que necesitan para viajar tranquilos. El psicólogo agregó que el accidente del miércoles en Madrid supondrá una confirmación de las expectativas de las personas con temor a volar y cancelarán sus viajes, y durante una temporada se detectará una disminución de pasajeros. Su recomendación para las personas aprensivas es que afronten su desconfianza y vuelen, y las que tienen fobia que acudan al especialista. En cuanto a la conducción, no cree recomendable que se tenga miedo a los coches.
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