La rusa Yelena Isinbayeva logró su décima medalla de oro en grandes campeonatos al revalidar, con su récord mundial número 24 (5,05), su título olímpico de pértiga con una enorme superioridad sobre la estadounidense Jennifer Stuczynski (4,80) y de otra rusa, Svetlana Feofanova (4,75). En una jornada triste para China, que perdió por lesión a su ídolo Liu Xiang, Isinbayeva regaló su sonrisa a los 91.000 espectadores que tuvieron el privilegio de presenciar su magnífico salto sobre el listón situado a 5,05 del suelo, ya sola en competición, con el resto del programa del día agotado. Después de dos años sin elevar un solo centímetro su plusmarca, Isinbáyeva ha sumado tres récords esta temporada (5,03 en Roma, 5,04 en Montecarlo, 5,05 en Pekín) a una lista que alcanza ya los 24: catorce al aire libre y diez en pista cubierta. Isinbáyeva se fue quedando sin rivales a medida que se elevaba el listón. A partir de 4,80 nadie le discutió la victoria. Stuczynski había arrebatado por cinco centímetros la plata a Feofanova con 4,80 y ambas se dispusieron a contemplar el remate de Isinbáyeva, que pidió 4,95. Necesitó tres saltos para batir el récord olímpico, y el récord mundial también le exigió tres intentos.