JORGE DÁVILA, S/C de Tfe.
En Pekín'08 hay vida más allá de las exhibiciones del nadador estadounidense Michael Phelps en el Cubo, de la supersónica carrera del velocista Usain Bolt en el Nido o del correctivo que los profesionales de la NBA le endosaron a Pau Gasol y compañía. Hoy, a partir de las siete y media de la tarde hora local, parte de ese protagonismo va a recaer sobre el pianista tinerfeño Guillermo González, único embajador del ámbito iberoamericano que va a participar en dos de los actos estrella de la olimpiada cultural que se desarrolla en paralelo a la alta competición.
"No soy un privilegiado, pero a nadie le entristece poder compartir experiencia con profesionales de tanta calidad", reconoce el representante español sobre su inclusión en una lista en la que figuran nombres tan prestigiosos a nivel mundial como el de Liyun Di, primer premio del Concurso Internacional Federico Chopin de Varsovia, el joven Lang Lang -que enseñó su talento en la ceremonia inaugural de los Juegos- o el galo Philippe Entremont, entre otros músicos.
Doble sesión
El lagunero, premio Nacional de Música, aterrizó el pasado viernes en la capital asiática -tras realizar una breve escala en Nueva York- procedente de San Juan de Puerto Rico para hacer realidad su sueño olímpico: "Si no te conocen, no te compran", apunta González segundos antes de desentrañar claves del primer concierto que ofrecerá hoy en Pekín. "Los chinos no saben quién soy, pero sí los músicos que hacen críticas, algo que no es frecuente en España, y que son los que luego tienen mucho peso a la hora de dar forma al programa de un concierto". La cita es histórica. Y es que el pianista canario mostrará su calidad interpretativa en la puesta de largo del moderno Teatro Nacional de China.
"Yo he trabajado muchas veces en China", reconoce. "De hecho, a finales de septiembre tengo que volver para impartir un curso en Shanghai y, así, aprovechar que uno de mis trabajos más recientes acaba de ser editado en disco hace unos tres meses". Guillermo González, que en alguna ocasión aseguró a este mismo periódico que "en una parte de China era mucho más conocido que en una parte del Archipiélago canario", ha recogido en un trabajo discográfico -publicado por el sello Naxos- una revisión de "Iberia", la obra maestra de Isaac Albéniz. Precisamente, dos títulos que se incluyen en esta obra, "Triana" y "Corpus Christi en Sevilla", van a concentrar más del 60% del programa de hoy, que Guillermo González piensa completar con "Tango".
Una contrarreloj de pianistas. No suena bien, pero es lo que se van a encontrar los espectadores que se den una vuelta por el concierto en el que aparece el nombre del tinerfeño, único representante español en la cita. "No son las mejores condiciones para un músico, por la falta de tiempo, pero se trata de una fecha histórica. Lo que va a primar mañana (por la jornada de hoy) es el espectáculo que se le va a ofrecer al público, no la calidad de los intérpretes. Todo se ha programado para que en 15 minutos, como mucho 20, cada pianista muestre su música. En ese tiempo hay que condensar lo que normalmente un músico ofrece en un recital de una hora", explica el tinerfeño sobre el guión elaborado por la organización de esta cita con 20 grandes pianistas de todo el mundo.
Guillermo González volverá a tocar en la jornada de mañana, en esta oportunidad en un concierto con diez pianos sonando al mismo tiempo, en otro de los "puntos calientes" de la programación cultural de los Juegos Olímpicos de Pekín que finalizan esta semana en la capital china.
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