Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

EDUCACIÓN, FAMILIA Y SENSATEZ FRANCISCO M. GONZÁLEZ *

La aventura del deporte en familia

15/ago/08 03:12
Compartir
Edición impresa .

DE LAS MÚLTIPLES actividades que se pueden hacer en familia o con los hijos en el tiempo de ocio o en las vacaciones, se le debería dar preferencia al deporte. No sólo por su excelente valor educativo, sino, además, porque contribuye al desarrollo armónico del organismo y a crear hábitos para lograr una vida con calidad.

En realidad el deporte -pienso- es una actividad que hay que realizar durante toda la vida. Más aún, su práctica no deberíamos relegarla sólo para el tiempo libre, los fines de semana o las vacaciones, sino que a diario tendríamos que encajarlo en nuestro horario: dedicar un tiempo, no muy largo, para practicar aquella actividad deportiva que más nos guste y que esté más acorde con nuestras aptitudes, edad y disponibilidad de tiempo. El entrenamiento y la práctica del deporte como profesión es otro tema.

Qué duda cabe que poder dedicar todos los días una hora, media, tres cuartos o un cuarto de hora -en la actualidad andamos siempre tan cogidos de tiempo- a la realización de ejercicios gimnásticos o a la práctica moderada del deporte favorito contribuye a un mayor bienestar psicosomático y espiritual, para realizar, o continuar realizando, con mayor vitalidad y entusiasmo nuestro quehacer diario; y, por supuesto, para templar las relaciones en familia y en el matrimonio. La gimnasia educativa o el deporte influyen de manera positiva en poner orden en nuestra vida, para relajarnos y controlar el estrés, para mejorar el carácter, prevenir tantas dolencias y bajar "la fiebre de la prisa por vivir". En definitiva, conseguiremos llevar la vida con deportividad y oxigenar las neuronas, que con tanta frecuencia nos fallan por anoxia.

Claro que todo esto, donde mejor se aprende, como la mayoría de las cosas, es de pequeñito y en la familia. Como se sabe, el ejemplo es la clave: por eso no es fácil que nos salgan unos hijos deportistas o que amen el deporte si no ven a su madre y a su padre practicar alguno. No basta con hacer de mamá o papa "taxista" los fines de semana o a diario, para llevar al niño o la niña al gimnasio, a gimnasia rítmica, a natación, a baloncesto, o a tiro con arco. Esto tiene mérito, y sobre todo es necesario si el chiquito o la chiquita tienen buenas aptitudes para la práctica de un determinado deporte de competición. En este caso, los padres no podemos ser ingenuos ni ilusos, y debemos dejarnos asesorar por un buen experto o entrenador de reconocido prestigio.

En Tenerife y en familia, dado que el clima que tenemos durante todo el año es maravilloso, podemos practicar casi todo tipo de deporte. Para hacerlo en familia tampoco hacen falta unas instalaciones de alta competición -aunque en nuestra isla las tenemos, aunque debieran ser mucho mejores-; tampoco hace falta un equipamiento de marca o gastarse mucho dinero. Lo que se necesita es querer hacerlo y ponerse a ello.

Entre otras, hay una actividad deportiva muy divertida en la que puede participar toda la familia, es el senderismo o excursionismo, con mochila y botas -mamá y papá también con la mochila-, con comida a base de bocadillos y agua para beber. Es una oportunidad excelente para vivir una serie de valores y virtudes personales. Para ello, no hace falta que papá y mamá aprovechen la excursión para su lección magistral o la "tarde", basta con que den ejemplo y que vayan por delante con mucha deportividad.

Conozco a varias familias, muchas de ellas numerosas, muy amantes de este tipo de aventuras -por lo general son gente con mucha imaginación y excelente cohesión familiar-, que con frecuencia se van con todos los hijos al monte y acampan en un sitio más idóneo -en Tenerife tenemos muchos- o donde han quedado con otras familias con las que después de comer juegan un partido de fútbol, o cualquier otro juego de competición que se pueda practicar. Meriendan y siguen jugando todos, padres y madres también. Por las noches montan las tiendas; después de cenar, una entrañable tertulia a la luz de la luna, o de un farol de gas, y a continuación a dormir. No hace mucho, me encontré a un matrimonio de estos entusiastas del monte y con cinco hijos, caminando hacia Las Raíces. Sólo conté cuatro niños, y pensé que el más pequeño se lo habrían dejado a los abuelos. ¡Pues no!, con seis meses lo llevaba el padre en una mochila delantera.

Actividades por el estilo también se pueden hacer en la playa o en cualquier otro lugar adecuado y permitido. En familia creo que se puede hacer todo tipo de deporte: ciclismo, piragüismo, montar a caballo, jugar al tenis, al padel o petanca. Es una experiencia muy enriquecedora, además de desarrollar virtudes humanas como la fortaleza, el espíritu de superación, la generosidad y la sociabilidad para formar parte de un equipo, seguir unas reglas, lograr unas metas en común , aprender a perder y a ganar, a sufrir y a reír. Deja huella y, cuando los hijos son mayores, conservan un entrañable recuerdo de "aquellas aventuras".

Aunque se trate de una actividad casera o familiar, el deporte hay que hacerlo con prudencia y sensatez: hay que seguir las indicaciones del médico, y practicarlo con las máximas medidas de higiene y seguridad. Debemos seguir aquel aforismo de los grecolatinos: "Mens sana in corpore sano".

* Orientador familiar

fmgszy@terra.es

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: