... Dicen muchos que las crisis son oportunidades para deshacerse de lo inservible y aplicar nuevas ideas, gracias a lo cual el mundo avanza. Dicho de manera general, como un axioma aplicable a cualquier aspecto de la vida. Ciñéndose a la economía, y más concretamente a la canaria, lo que sobra y habría que cambiar en estos momentos tan amargos es lo mismo que en el conjunto de España, pero con más urgencia. Es lo que suele ocurrir en el sur de muchos países e, incluso, dentro de sus regiones. Y lo que sobra es lo de siempre: la escasa competitividad (baja formación de la mano de obra, nula inversión en I+D), la excesiva dependencia de la construcción y el turismo (aquí, prácticamente no existen otros sectores) y, como consecuencia de lo anterior, un economía muy poco diversificada y a merced de los vaivenes exteriores.
... Todo esto ya lo sabe cualquiera de tanto como se ha dicho y escrito. Por eso, resulta sospechoso que, a pesar de la antigüedad del diagnóstico de los males de la economía canaria, no se aprecien avances en su solución, sabiendo que cuando, como ahora, llega una crisis internacional, salta por los aires este modelo de desarrollo económico y social tan vulnerable que nos hemos dado, casi cogido con alfileres. Y la prueba del nueve es la velocidad a la que aumenta el paro en España y en Canarias y cómo resiste el empleo -y hasta crece- a pesar de la tormenta, en países del centro y norte de Europa. Si no podemos movernos de donde estamos, a pesar de saber que estos desastres vuelven cíclicamente, ¿no será que, en realidad, no se puede hacer nada por cambiar las cosas? ¿Que Canarias está incapacitada para cambiar su modelo económico y que no hay forma de invertir más en formar a los jóvenes y en investigar? ¿Que el turismo es el único sector viable porque sólo él puede ofrecer una promesa de rentabilidad económica?
... ¿Miles de millones de euros aportados por el Estado y la Unión Europea desde los años noventa y cientos de informes de expertos sólo han servido para constatar, una vez más, que estamos donde estábamos? Eso es que algo falla por la base. Y la explicación política no es convincente. Los sucesivos gobiernos nacionalistas de Canarias han hecho muchas cosas mal en materia económica, sí, pero los socialistas, desde Felipe González, y el PP de Aznar también han dejado las mismas asignaturas pendientes en el Estado. No es la política. Es algo más profundo. Es algo estructural lo que impide a estas islas dejar de dar vueltas alrededor de la noria en lugar de avanzar hacia adelante.
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