MEDINA, Arico
Los trabajos para reconstruir el tramo de 80 metros de la carretera de acceso al Porís de Abona (Arico), que tuvo que ser demolido porque representaba un peligro potencial, se prolongarán durante dos meses y medio, por lo que las autoridades estiman que concluirán durante los últimos días del mes de octubre próximo.
Los trabajos consistirán, fundamentalmente, en la construcción de un muro de contención con hormigón y en la reposición de la calzada. En la base de la anterior había una decena de cuevas que, con el paso del tiempo, afectaron a la estabilidad de la vía.
El concejal de Obras y Servicios de la Corporación ariquera, Álvaro Arbelo, sale al paso de las críticas recibidas por parte de uno de los cuatro vecinos directamente afectados al sufrir graves desperfectos otras tantas viviendas. Dejando claro que "sigo respetando y acatando las decisiones judiciales", y afirmando desconocer "dónde empieza y termina el interdicto" que afecta a la obra en cuestión, el edil es rotundo al asegurar que "ni el ayuntamiento ni yo ordenamos el cierre de la playa en la zona de Los Prismas".
El largo recorrido
Para Arbelo, lo que realmente preocupa a los habitantes del Porís de Abona no es que permanezca vallado el acceso a un tramo de la playa, "porque si no pueden bañarse allí por medidas de seguridad, lo hacen en la playa o en el muelle, como ha ocurrido toda la vida".
La cuestión que más preocupa al concejal y, según éste, a los vecinos es "tener que ir hasta Abades, a varios kilómetros al sur de la localidad, para trasladarse no sólo hasta Santa Cruz de Tenerife, sino a Casablanca", es decir, la zona alta del Porís de Abona y la más próxima a la autopista.
Ante la polémica suscitada entre un sector de la población de dicho núcleo, según el propio concejal, como responsable de Obras asegura que ha visitado la zona afectada por la demolición "día tras día y junto a los técnicos del Cabildo Insular", administración titular de la vía afectada y responsable última de los trabajos de reposición. Asimismo, explica que mantiene contacto frecuente con los representantes de la asociación de vecinos para informarles de la situación.
Respecto a la posibilidad planteada por algún vecino de cortar la autopista en ambos sentidos como medida de presión para que se agilicen los trabajos, Álvaro Arbelo advierte de que tal acción precisaría de una autorización de casi imposible consecución, siendo, además, un peligro potencial para quienes así lo hagan.
El Gobierno municipal de Arico pide disculpas por las molestias que está ocasionando esta situación a los vecinos, especialmente, así como a los visitantes y opta por "mirar al futuro y trabajar para solucionar un tema que tanto perjuicio nos está causando a todos", manifiesta Álvaro Arbelo.
La carretera fue derribada a principios del mes de junio pasado tras dos años de estudios técnicos, denuncias, decisiones judiciales y negociaciones. Los desvíos habilitados para facilitar la entrada y salida al Porís de Abona perjudican notablemente a la población de la zona baja de la localidad puesto que se ven obligados a transitar varios kilómetros más de lo habitual. Por ello, urge aún más la conclusión de los trabajos, que, incluso tras su reanudación, volvieron a estar paralizados durante varias horas por otra denuncia vecinal, al parecer.
Álvaro Arbelo espera que no haya más contratiempos y que la obra se complete en el tiempo que está previsto.
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