Efluvios de ti
Eres como una ninfa
salida del Jardín de
las Hespérides.
Eres como una sirena
que emerge de mares
soñados.
Eres como un diamante
mitad blanco y mitad
negro. En uno,
devuelves partida en
mil irisaciones la luz
del Sol que le hiere.
Eres como un cisne negro
que nada suavemente por
las aguas tranquilas y
melancólicas de un Lago
Azul dulce y transparente.
Eres Ninfa que huyes de
los Sátiros en praderas
verdes.
Brillas con resplandor
propio en la noche de los
cenobios y tu parpadeo se
ve a lo lejos en los
confines del Universo.
Eres tan hermosa que
el viento se para y verte
la brisa sonríe complacida
esa cadencia que tienen tus
pasos y el movimiento de tus
caderas hacen que los árboles
añosos sientan deseos de tí,
preciosa hembra.
Tu perfume embriaga, tu
mirada enloquece, cuando
lanzas un suspiro de amor
hasta las aguas de la Ciénaga
se rizan se mueven.
¿Qué tienes que vuelves
loco a quienes te miran
y haces temblar a los que
te desean.
Vivir y morir en tus brazos
es épica de Valientes.
Saborear el néctar de
tu boca es beber la ambrosia
lo mejor de la vida, que
vivir nos toca.
Armando Edodey Ramos
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