J.D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
La tarde del pasado miércoles fue bastante intensa y movida en el entorno de la nueva plaza de España. Varios agentes de la Policía Local recabaron información al grupo de personas que pretendía seguir con la costumbre de intentar bañarse en el espacio público surgido del proyecto de los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, inaugurado hace dos semanas. Ha terminado, pues, la impunidad de los primeros días, la Policía Local patrulla la zona y ya son muchos menos los que campan a sus anchas en el entorno rehabilitado.
En concreto, fuentes de la Policía Local señalaron ayer a EL DÍA que todavía no se podía especificar si se habían impuesto o no sanciones, así como su cuantificación, y de hecho afirmaron que "ayer (por el miércoles) no las hubo", pero sí es cierto que los policías han emitido hasta una veintena de los denominados partes de servicios en los cuales informan sobre lo que allí ocurre y la posibilidad de que se comentan infracciones.
Pero no sólo se trata del baño sino que, por ejemplo, en la mañana de ayer un grupo de chicos pasaban por allí en monopatín y los operarios del servicio de limpieza les comentaron que no estaba bien hacerlo con esos artilugios y se marcharon con rapidez.
Como curiosidad, algunas fuentes apuntan a que, ya cuando llega la noche cerrada, puede verse a un grupo de usuarias, quienes, al parecer, ejercerían el oficio más antiguo del mundo, y que acuden al flamante lago para refrescarse. Cosas del calor, seguramente.
Prohibición.- El Ayuntamiento de Santa Cruz recordó en una nota pública el pasado martes, 29 de julio, que "ante la inauguración del nuevo espacio formado por la plaza de España, Alameda del Duque de Santa Elena y la plaza de La Candelaria, está prohibido bañarse en las fuentes públicas, como es el caso de la inaugurada el pasado jueves, día 24, y que forma parte del citado proyecto de la plaza de España".
En concreto, "la Ordenanza Municipal de Policía y Buen Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz especifica en su artículo 128, apartado D, referido a fuentes, que en las fuentes decorativas, surtidores, bocas de riego, etc., no se permitirá beber, utilizar el agua de las mismas, bañarse o introducirse en sus aguas, practicar juegos, así como toda la manipulación de sus elementos".
Sanciones.- El incumplimiento de esta normativa puede llegar a provocar multas de entre 60 y 300 euros, dependiendo de la gravedad, reincidencia o posibles daños al patrimonio municipal. Hasta ahora, en el caso de la plaza de España se ha actuado con cierta flexibilidad debido, sobre todo, a un posible desconocimiento de los usuarios de la zona de esta normativa. Sin embargo, las sanciones comenzarán a hacerse efectivas de inmediato a los mayores de edad o a los padres o tutores de los menores que incumplan la citada normativa.
Problemas de salud.- Pero es que, más allá del incumplimiento de la ordenanza municipal, desde el ayuntamiento se insiste en que el baño en una fuente pública, como es el caso de la ubicada en la remodelada plaza de España, puede acarrear problemas de salud, sobre todo en los niños, ya que si bien el agua que llena el lago surgida del géiser pasa por diversos filtros, no se la trata sanitariamente como debe de ser en una piscina pública, por lo que pueden surgir problemas como conjuntivitis, hongos, infecciones, etc., amén de otros riesgos como pueden ser las caídas.
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