Te llevo en el corazón
A Tejina, de La Laguna, con mi estimación y bienquerer
En el corazón te llevo
con la humildad de mi rima
y te arrullo fiel Tejina
en este mi canto abierto
pues muchos son los senderos
que en mi savia agradecida
vacío mis sentimientos
y los techo de la albricia.
Mi palpitar te saluda
y tengo sed de tu campo,
de ese tu mar que se ocupa
de aliviar este mi llanto,
porque la sal que acumula
fortalecida de encantos
al engalanar mi ocaso
desaparecen mis dudas.
A la vera del barranco
tiendo todo mi silencio,
y mis pasos en el tiempo
pisar quieren tus halagos,
esos tus aditamentos
que husmean cuevas y flancos
y que abrigan en tu suelo
tus rasgos enjaezados.
Y esos troncos que se yerguen
de tu arboleda maestra,
inequívocos demuestran
una belleza esplendente,
un atenazar que quiere
enamorar al que llega
y que en libertad sorprenden
por su vigor y su fuerza.
Tejina, de La Laguna,
y tus tierras de labor,
campesina es tu dulzura
y en tu basalto hay amor;
cuántos trinos en tu flor
sostienen brío, apostura,
y arriscada sensación
de las costumbres más puras.
Hoy Tagoror, te visita,
mi Tertulia por ventura,
y dialoga y participa
de esos aromas que incuban
en tu alma la sonrisa,
que por jornadas empuñan
la casa y la mano amiga
y una bandera que educa.
Juan Antonio López de Vergara y Batista
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