MEDINA, Arico
Son sólo 80 metros lineales de carretera, pero su reconstrucción está generando mucho malestar entre los vecinos de Porís de Abona (Arico). Una vez que el Cabildo acometió el derribo voluntario del tramo de la vía ante la situación de peligro de derrumbe existente desde hace años, así como la interposición de una denuncia y la posterior paralización judicial de la obra, el pasado 31 de julio fue autorizada la reanudación de los trabajos.
El lunes comenzaron las obras, que volvieron a estar detenidas durante varias horas del martes como consecuencia de otra denuncia interpuesta ante el puesto de la Guardia Civil en Porís de Abona. Las mismas continuaban ayer.
A esta situación se llega por la inestabilidad que sufría la carretera de acceso al pueblo en un tramo de 80 metros debido a la existencia de una decena de cuevas bajo la vía. La Corporación insular, que declaró esta obra de emergencia el 25 de septiembre de 2006, empezó a trabajar en junio pasado tras algunos desprendimientos, uno de los cuales afectó a la primera de las cuatro viviendas que serán debidamente restauradas en el marco de este proyecto, según pudo saber EL DÍA.
Uno de los vecinos directamente perjudicados denunció la actuación que lleva a cabo el Cabildo solicitando la inmediata suspensión de la misma, demanda que admitió a trámite el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Granadilla de Abona el 24 de junio pasado, fijándose la vista oral para el próximo 13 de noviembre a las 10:00 horas. En cualquier caso, la jueza levantó la paralización de los trabajos de forma que los mismos se efectúan en la actualidad.
Por sorpresa
En un comunicado público distribuido por el denunciante entre sus convecinos, se afirma que la demolición del tramo de la carretera que derribó parte de su vivienda se produjo sin notificación previa o aviso verbal alguno por parte de las administraciones. En dicho documento, además, acusa al concejal de Infraestructuras, Obras y Servicios del Ayuntamiento de Arico, Álvaro Arbelo, de "faltar a la verdad", puesto que el auto judicial sólo ordenó la suspensión de las obras, pero no el cierre parcial de la playa.
Consecuentemente, rechaza que se trate de responsabilizarlo de la situación generada, añadiendo que en ningún momento ha mantenido reunión alguna ni con el Cabildo ni con el ayuntamiento, tal y como se refleja en un informe elaborado por la Corporación insular.
Además del malestar que les produce a los vecinos de Porís de Abona la reordenación del tráfico de entrada y salida a la zona baja del núcleo, que consideran inadecuada porque para ir hacia Santa Cruz deben recorrer primero la autopista hasta Abades (situado al Sur) para hacer el cambio de sentido, la población muestra su enfado porque aún permanezca vallada la playa en Los Prismas. De la adopción y aplicación de tal medida culpan al gobierno local.
medidas
Todo depende del ayuntamiento
Los vecinos de Porís de Abona exigen la retirada del vallado parcial de la playa, ya que, a su juicio, "no es de recibo decir que los usuarios de la zona de Los Prismas corren peligro cuando al lugar se puede acceder por otros puntos que no están vallados. Si hubiera peligro sería para todos". En cualquier caso, tienen claro que es el consistorio el que adoptó la medida "sólo para molestarnos". También creen que los trabajos para disponer de los accesos en condiciones y la zona de baño apta en su totalidad se completarían con mayor celeridad si el ayuntamiento se implicara. A su juicio, el cierre eventual de la autopista en ambos sentidos contribuiría a alcanzar el objetivo.
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