JORNADA, S/C de Tenerife
Quince días de pretemporada sirven para empezar a saber cómo será el Tenerife de la Liga 2008/09. Ya se han celebrado dos partidos de ensayo y el trabajo teórico en estas dos semanas ha sido igual de fructífero que la puesta a punto física. De un lado y del otro han ido apareciendo los primeros indicios del nuevo proyecto, aunque todavía queda camino por recorrer hasta el debut en la competición, el último fin de semana de agosto contra el Nástic, y las vicisitudes del torneo de la regularidad terminarán por reafirmar o variar los planes iniciales.
El hecho de que el técnico sea el mismo del curso pasado, ayuda a conocer mejor la pauta a seguir. José Luis Oltra fue el primero en reconocer que no supo extraer el máximo rendimiento de la plantilla en el ejercicio anterior, por lo que se supone que en esta segunda oportunidad corregirá los errores que privaron al representativo de ser protagonista en la Liga. En este aspecto, el valenciano ha comenzado a construir al equipo desde la idea de no ser tan vulnerable en defensa. Y es que el Tenerife 2007/08 se marchó de vacaciones como el segundo club más goleado de los veintidós participantes en la competición. Sus primeras charlas teóricas fueron dirigidas a este aspecto del juego y en la práctica insistió en la trascendencia de mantener siempre la concentración en los partidos, ya que un despiste puede costar un gol en contra. Para evitarlo, Oltra ha potenciado el trabajo defensivo en zona, en el que la coordinación, la intensidad y la solidaridad en las ayudas serán ingredientes esenciales. En definitiva, el entrenador se ha propuesto que el Tenerife sea un adversario "pesado" y que haga sentirse incómodo al oponente. "Tenemos que estar juntos en el campo", se le escuchó decir a sus pupilos en más de una sesión preparatoria.
De este modo, y a grandes rasgos, Oltra confía en que la escuadra insular sea difícil de batir. Luego, con la pelota en su poder, el Tenerife cuenta con dos armas contundentes, la velocidad y la polivalencia de sus puntas y Nino, un goleador que ya demostró estar en plena forma en el encuentro del domingo ante el Mensajero.
En cuanto a la distribución de los futbolistas en el campo, todo indica que el sistema escogido como punto de partida será el 4-4-1-1.
Seguramente, estos bocetos sólo representan la punta de una pirámide en la que también cabe, entre otros muchos, un elemento del juego que Oltra procura cuidar, la estrategia. Todavía con fallos que pulir y movimientos que mecanizar, las acciones a balón parado deberían ser una de las principales soluciones del equipo a la hora de intentar convertir en gol sus ataques.
Así nace el Tenerife más ambicioso de los últimos años, un equipo que, en realidad, mantiene la estructura del ejercicio pasado y al que todavía le restan un par de refuerzos, un defensa y un centrocampista, según ha confirmado el presidente de la entidad, Miguel Concepción.
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