Santa Cruz de Tenerife
JAVIER ZEROLO *

Genuinamente original

3/ago/08 1:19 AM
Edición impresa

COMO UN VINO hecho canción, estos últimos cuatro años de barrica política han convertido la voz de Rubén Blades en un caso sin precedentes. Digno de estudio de profesores de canto, foniatras y logopedas. Su preocupación por el diafragma, la falta de ejercicio vocal, los "escenarios lejanos" y sesenta años recién cumplidos era innecesaria. Ante casi tres mil espectadores en Madrid (muchos miles mas en Roma, Amsterdam, Alicante, Vigo, Zaragoza?) y, este domingo, probablemente ante diez mil en Tenerife, el cantautor panameño se muestra inconmensurable, bromista y con una fuerza escénica que sólo alcanzan los grandes. Casi dos horas y media ininterrumpidas de un repertorio que todos cantan porque todas las canciones son éxitos.

Este inconforme obrero del buen hacer musical sigue manteniendo vigentes sus temas de hace treinta años. Canta "Ligia Elena" y se congratula de que en Estados Unidos hoy pueda ser presidente Obama, un negro, cuando hace muy poco tiempo sus abuelos no podían ocupar la parte delantera de las guaguas -buses- norteamericanas. Este general del ritmo conduce a su tropa musical, los "ticas" Son de Tikizia, por los senderos del sonido de antaño, pero con visión de futuro, en el que sigue soñando una América más justa cuando recuerda al sacerdote Arnulfo Romero en "El padre Antonio y el monaguillo Andrés".

Rubén Blades pasará a la historia. Ya es parte de ella. Me refiero a que es ese tipo de personaje que permanecerá en la memoria colectiva por méritos propios, originalidad y generosidad en sus planteamientos sociales y éticos. En contra de aquellos que alcanzan la gloria efímera sólo del presente -más mediática y forzada que natural y merecida-, el panameño se ha ganado un lugar entre los que piensan que el ser humano es algo más que una cara, un bolsillo, un color de piel o un estatus social? Ya lo dijo en "Plástico", en "Maestra vida" y en tantas canciones que muchos seguirán cantando como respuesta a los abusos de un mundo a veces irreconocible por su falta de humanidad.

Poca gente sabe que siendo ministro de Turismo, además de idear y lanzar campañas de promoción, se ha ocupado de ofrecer bienestar social directo a su pueblo, con programas como el de "Atención al turista". Jóvenes panameños que vivían en la marginalidad de los barrios más pobres, sin empleo estable, han sido integrados e instruidos para formar parte de un grupo de guías que enseñan las bellezas naturales y arquitectónicas de Panamá a los visitantes. Promoción turística estrechamente unida a acción social. ¡Qué genio el político Blades!

Acaba de cumplir sesenta años. Cuando pusimos en los carteles del festival la foto más actual de Rubén, nos criticaron por incluir "una imagen que no vende". Qué poca visión la de quien no distingue que, en algunas ocasiones (pocas, pero algunas), lo importante no es el continente sino el contenido. Así es Blades hoy, con la barba de un presente canoso. Es uno de esos personajes de fácil acceso que viven más de lo que hay que decir que de la manera de decirlo. Prueba de ello es su "podcast" (www.rubenblades.com), colgado en Internet, realizado con una sola cámara sin pretensiones técnicas ni falsedades virtuales. Sólo él y la cámara, enfrentado a cientos de miles de personas que le escuchan cada mes hablar de música, de su trayectoria como cantautor, abogado, político? analizando el trabajo de nuevos valores, artistas anónimos que, cuando él los nombra, cambian la dimensión de ser conocidos en su casa y de su barrio, al ancho mundo de la ancha banda.

Otra de las muestras de originalidad del panameño: no utiliza monitores de sonido para oírse cuando está sobre los escenarios. Creo que es el único cantante contemporáneo del mundo que lo hace. Y cuando le preguntan dice que afina mejor si no se oye a sí mismo.

Nos faltan muchas canciones de Rubén Blades por escuchar. Empiece hoy mismo y, si le inquietan los personajes con dimensión histórica, no deje de ir al Recinto Ferial de Tenerife esta noche. Seguramente, el concierto más emotivo de la gira del reencuentro con un panameño genuinamente original.

* Director de Mega Latina