Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

La clase media tiene miedo

3/ago/08 01:19
Compartir
Edición impresa .

AFIRMA Fernando García de Cortázar que "España se ha convertido en un país de adictos a la invención de pasados mentirosos". Cierto, aunque quizá el aserto quedaría completo si lo hacemos extensible al afán por reinventar también el presente.

Estoy pensando en el presidente del Gobierno (de España) durante su comparecencia tras entrevistarse con el Rey en Marivent. Habló Rodríguez Zapatero de "dificultades" en la economía española. Perfecto eufemismo para referirse a la situación actual. Y luego, por si fuera poco, añadió que no debemos preocuparnos en demasía, pues poseemos recursos para superar esas "dificultades".

La primera parte del escueto mensaje resulta admisible. Lo último que puede hacer un general es reconocer ante sus soldados que la derrota es inminente. Le corresponde, por el contrario, recurrir a una arenga colmada de esperanzas, aunque sean falsas. Por lo tanto, nada tiene de malo que un político con las responsabilidades de un presidente del Gobierno trate de sembrar sosiego. En esencia porque, al decir de algunos expertos, estamos ante una crisis de confianza que acogota a las clases medias. En las circunstancias actuales, los que tienen mucho dinero apenas se enteran de la debacle, y los que nunca han tenido un euro en el bolsillo van a seguir igual de pobres que siempre. La gran afectada es la clase media; un segmento de la población que, afortunadamente, ha ido creciendo en los últimos años. Y digo afortunadamente porque el desarrollo económico no se mide por el número de sus opulentos o el guarismo de sus menesterosos, sino por la cantidad de sus habitantes situados entre ambos extremos.

¿Cala el mensaje de Zapatero en esa clase media? Indudablemente, no. Hoy las familias españolas se lo piensan dos veces a la hora de elegir tanto el lugar de vacaciones como la duración de las mismas; quienes antes se iban alegremente un mes ahora salen quince días para que no se diga. O se quedan directamente en casa. "Este año descanso de vacaciones", me comentaba un conocido hace un par de semanas. Y también se lo están pensado a la hora de cambiar el coche; el de ahora puede tirar un año más. Si alguien lo duda, que le pregunte a los concesionarios: un treinta por ciento menos de ventas en lo que va de año, aunque en vehículos de tipo medio. La merma en los de gama alta no ha sido tan grave. Lo dicho: a los que vuelan alto apenas les afectan las tormentas.

En un contexto como este, cabe darle la razón al presidente Zapatero cuando dice que poseemos recursos suficientes para superar la crisis. Basta restaurar la confianza de esa, repito, amplia clase media. En una economía basada en el consumo, como es el caso de la española, nada resulta más devastador que el miedo a gastar. El "pero" está en que ese consumo hay que alimentarlo con algo. En pocas palabras, ha habido dinero para consumir porque el boom inmobiliario ha multiplicado la actividad de las empresas constructoras. Y la construcción, repetidas veces se ha dicho, es un sector locomotora que tira de los demás.

En las tres últimas semanas he recopilado varios folletos publicitarios de inmobiliarias extranjeras. Asusta lo que uno puede comprar de los Pirineos para arriba por el precio de un vulgar adosado en Tenerife. En definitiva, mientras el precio del ladrillo no sufra la brutal corrección que le espera en los próximos meses -lo ocurrido hasta ahora es sólo el enramado; la romería está por llegar-, no cabe hablar ni de la confianza del consumidor, ni del retorno al gasto habitual.

rpeyt@yahoo.es

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: