Santa Cruz de Tenerife

La vida entre polvo y polvo

Vecinos de Acorán denuncian que hace un mes que reciben "toneladas de arena sobre nuestras cabezas" sin que nadie haga nada, consecuencia de los trabajos de la TF-1.
J. D. M., S/C de Tenerife
2/ago/08 10:35 AM
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Vecinos de Acorán, en el distrito Suroeste, denuncian lo mal que lo están pasando por el hecho de que "la tierra nos come, a consecuencia directa de las obras que se acometen actualmente en la TF-1, la autopista del Sur, a la altura del barrio de Añaza, origen de que nosotros recibamos de forma directa sobre nuestras viviendas enormes cantidades de tierra".

Estas personas se han dirigido a las instituciones, primero al Cabildo, que los ha remitido al Gobierno de Canarias, responsable de los trabajos, pero lo cierto es que "desde principios de julio somos casi 1.500 personas las que nos vemos afectadas por este problema. Queremos dejar muy claro que no estamos en contra de los trabajos, al contrario, nos parece bien que se haga lo que supone un adelanto para todos y cuanto antes terminen, mucho mejor. Pero pensamos que, como mínimo, hay que regar después de dejar toneladas de tierra sobre un lugar donde hay familias viviendo".

Estas fuentes afirman que "ya hubo problemas con la zona de Costanera, en el municipio de El Rosario, pero según parece no se les hizo ni caso y estimamos que puede ocurrir lo mismo ahora con nosotros",

Tierra encima.- Hace aproximadamente un mes, a principios de julio, "empezamos a notar que nos caía tierra sobre nuestras cabezas, las viviendas y los vehículos. Lo único que solicitamos es que se riegue después de terminar los trabajos que suele ser cuando cae la tarde, pero no se hace. A la altura de colegio Adonai está el límite entre los municipios de Santa Cruz y El Rosario, pero lo cierto es que se ha trabajado en el límite entre ambos. Hemos visto alguna cuba aislada, pero nunca actuando directamente en este mes".

Los afectados "sólo en la urbanización en la que vivimos somos casi 270 viviendas, pero el cálculo global es que este problema afecta a unas 1.500 personas".

"Hasta las narices".- Esta gente está "hasta las narices del polvo. Lo tenemos en todos lados, desde las encimeras hasta los quicios de las ventanas y no podemos abrir nuestras casas. Estamos cerrados a cal y canto a una elevada temperatura como es la propia del verano. Pedimos ayuda y repetimos que no vamos contra nadie, la obra nos parece bien, pero lo que solicitamos es que la terminen cuanto antes".

Los vecinos presentaron el pasado 18 de julio un escrito en el Cabildo insular que "nos remitió verbalmente al Gobierno de Canarias, y nos parece muy bien, pero pensamos que al menos nos debían haber contestado y remitido esa petición a la institución responsable de este asunto".