Santa Cruz de Tenerife

Hallan en Logroño el piso utilizado como centro operativo por el "comando Vizcaya"

Los terroristas detenidos se refugiaron en esta vivienda a esperar que disminuyese la intensidad de su búsqueda y para preparar nuevos atentados. El jefe del comando, Arkaitz Goikoetxea, fue trasladado ayer desde la cárcel para presenciar el registro de la que fue su casa desde enero hasta principios del mes de julio.
COLPISA, Madrid
1/ago/08 1:55 AM
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No huyeron a Francia para evitar el cerco policial después de que las fuerzas de seguridad difundieran a finales de noviembre de 2007 sus fotografías e identidades para intentar "quemarlos". Los "liberados" del desmantelado "comando Vizcaya" se refugiaron en un piso de Logroño a esperar que disminuyese la intensidad de su búsqueda y para preparar nuevos atentados como los de las casas cuartel de Calahorra y Legutiano o el ataque al Club Marítimo de Getxo.

Efectivos de Información, Policía Científica y Unidades Caninas de la Guardia Civil registraron ayer durante casi siete horas el que fuera centro operativo del comando desarticulado, situado en un moderno bloque en el número 6 de la calle Isaac Albéniz, del barrio de El Arco de la capital riojana.

Esta casa fue alquilada el pasado enero por unos 500 euros al mes por Olga Comes. Esta mujer es la tercera integrante "liberada" del núcleo duro del "comando Vizcaya", el talde "Askatasun Haizea", detenida el pasado viernes cerca de Dijon acompañada del cabecilla etarra Asier Eceiza cuando ambos intentaban eludir un control de la Gendarmería francesa.

Comes habría compartido esa vivienda con el jefe del comando desarticulado, Arkaitz Goikoetxea. El "liberado", por orden del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que sustituye a Baltasar Garzón, fue trasladado desde una cárcel madrileña hasta Logroño para presenciar el registro de la que fue su casa desde enero hasta principios de julio. Entonces se marchó a vivir a la vivienda de la calle Iturribide de Bilbao, donde vivía su novia, para coordinar desde allí los futuros atentados de su célula. La propia Olga Comes residió allí desde el inicio de año hasta que en abril fue "expulsada" del talde por sus compañeros, con los que se peleaba constantemente, según confesó Goikoetxea en su declaración ante la Guardia Civil.

Los servicios de Información también sospechan que por ese piso, que los terroristas usaron al mismo tiempo que otras tres casas en La Rioja y Vizcaya, también pudo pasar el tercer "liberado" del comando, el huido Jurdan Martitegi, hasta que en junio abandonó esta estructura terrorista para, supuestamente, ir a Francia. No obstante, por ahora no tienen confirmación sobre este extremo, ya que están a la espera del análisis que las huellas recogidas en la casa de la calle Isaac Albéniz. Mandos de la lucha antiterrorista anticiparon que será difícil recabar nuevas pistas ya que cuando los terroristas abandonaron el piso a primeros de julio el propietario mandó limpiar el inmueble, que puso de nuevo en alquiler el pasado 26 de julio, sin que por el momento hubiera hallado nuevos inquilinos.

Colaboración ciudadana

La vivienda de Logroño fue localizada gracias a una llamada de un ciudadano el miércoles que creyó identificar a uno de los "liberados" entre los inquilinos recientes del inmueble. Arkaitz Goikoetxea, durante los cuatro días de interrogatorio, jamás mencionó la existencia de esta casa.

En todo momento, el etarra hi-zo creer a los investigadores que el núcleo del comando se había re-fugiado en otras tres casas de La Rioja: el piso que alquiló Comes en Ezcaray (utilizado también como laboratorio de fabricación de explosivos) y las viviendas de ese mismo municipio que pertenecían al padre de Maialen Zuazo (novia de Goikoetxea) y a la familia del también detenido Iñigo Gutiérrez.

Desde el piso-franco registrado ayer, sostienen los investigadores, se planearon y ejecutaron, al menos, tres de los atentados. El primero: el ataque el 21 de marzo de 2008 a la casa cuartel de Calahorra (La Rioja).

En ese atentado participaron Goikoetxea y Martitegi, acompañados de los liberados Asier Borrero e Iñigo Gutiérrez. Hasta ahora, los atestados de la Guardia Civil apuntaban que los etarras se escondieron tras el ataque en la casa-laboratorio de la urbanización "El Cardizal" de Ezcaray, una versión que ya se está revisando.