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CANADÁ

Un pasajero de un autobús decapita a otro con un cuchillo de monte ante 35 viajeros

Toronto (Canadá), EFE
31/jul/08 19:22 PM
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Un pasajero de un autobús canadiense que circulaba hoy por una carretera fue atacado de repente por otro que le decapitó con un cuchillo de monte ante más de 35 viajeros, informaron medios locales que citaron testigos presenciales.

El crimen sucedió cuando el vehículo viajaba por la autopista Trans-Canadá, a unos 85 kilómetros al oeste de la ciudad de Winnipeg, en la provincia de Manitoba, en el centro de Canadá.

La Policía Montada canadiense de momento sólo ha dicho que se produjo "un grave incidente" en un autobús.

Pero un testigo presencial, Garnet Caton, relató a la televisión pública canadienses CBC que un pasajero que estaba justamente detrás de él repentinamente empezó a atacar a su compañero de asiento con un cuchillo de monte "del tipo de Rambo".

Caton dijo que el atacante había subido al autobús una hora antes y que se había comportado de forma totalmente normal.

Tras una breve parada para que los pasajeros pudiesen estirar las piernas, el agresor se sentó en la parte trasera del autobús "junto a un pasajero que estaba durmiendo, escuchando música", prosiguió.

"De repente oí un grito. Cuando me volví, vi al atacante de pie con un cuchillo de supervivencia, apuñalando al otro pasajero. Corrí hacia el conductor y le dije que parase el autobús, que alguien estaba acuchillando a un pasajero", explicó Caton.

"Todo el mundo se bajó mientras el atacante, con toda la calma del mundo, cortaba a la víctima", continuó el testigo.

Según Caton, cuando el conductor del autobús, un camionero que paró para ayudarles y él mismo subieron de nuevo al vehículo para ver qué estaba pasando, el atacante seguía "cortando tranquilamente a la víctima. Casi lo había decapitado y lo estaba destripando".

En ese momento el asesino intentó salir del autobús pero el conductor consiguió cerrar las puertas y mantenerle dentro, mientras otros pasajeros vigilaban.

Cuando llegó la policía, 10 minutos después, el atacante "caminó tranquilamente con la cabeza de su víctima" y se la enseñó a los agentes.

"Estaba tan tranquilo. Era como si estuviese en la playa, sin mostrar ira o gritar. Era como un robot", terminó Caton.