M.CH., Los Llanos
Los vecinos de El Remo se temían lo peor hace más de dos años, cuando comenzaron a depositarse de forma irregular los restos de varios empaquetados de plátanos en un solar privado situado junto a este asentamiento costero que en verano multiplica su población. Mucho tiempo después, y tras varias quejas sin respuesta por parte de la Administración, sus temores se han hecho realidad y, a día de hoy, abrir una ventana en este núcleo resulta una temeridad por los olores putrefactos que se han apoderado del ambiente en los meses de calor intenso, ya que los restos orgánicos se están dejando descomponer al aire libre.
Son más de 300 los vecinos que en estos momentos habitan las viviendas y casetas situadas en El Remo, los residentes fijos a lo largo de todo el año y los que por las fechas de verano se desplazan a la zona costera para disfrutar del mar. Todos están pagando las consecuencias de la ubicación de este vertedero, que cuenta con licencia municipal, con la previa calificación territorial del Cabildo.
Los malos olores se han multiplicado y las quejas también. Por ello, tras el último pleno celebrado en el Ayuntamiento llanense, el alcalde, Juan Ramón Rodríguez Marín, informó de que "el consistorio había tenido constancia de la presencia de estos malos olores fuertes procedentes de la finca en la que se están depositando los restos plataneros en forma de compost para los cultivos". Al respecto, concretó, "hemos contactado con el propietario de la finca para averiguar por qué se producen y le trasmitimos nuestro malestar, exigiéndole que ponga remedio con varias medidas cautelares para evitar las molestias vecinales".
El origen de los olores, concretó el mandatario local, "es el depósito platanero, que cuenta con licencia municipal y calificación territorial del Cabildo para tratar los restos de empaquetados de plátanos, que son utilizados con posterioridad como compost para las fincas. El problema está en que cuando se movilizan los restos hacia la plantación se generan los malos olores. Nosotros lamentamos profundamente las molestias, pero también es cierto que el propietario la única solución que le queda es la aplicación de un producto (sulfato de cal) que reduce las emanaciones olorosas, además de tratar los restos con la mayor rapidez posible".
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