Santa Cruz de Tenerife

El olvidado centro de alzheimer

El futuro del centro residencial y de investigación para la enfermedad de alzheimer Santa Leonor y Santa Rita, promovido por el padre Antonio María Hernández Hernández, se encuentra en la cuerda floja por culpa de las trabas burocráticas que le impiden obtener la necesaria licencia municipal de obras.
R. BARRETO, Pto. de la Cruz
27/jul/08 0:50 AM
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El futuro del centro internacional residencial y de investigación para el alzheimer Santa Leonor y Santa Rita, que promueve el padre Antonio María Hernández Hernández, en el barrio de Las Dehesas del Puerto de la Cruz, se ve seriamente comprometido por las trabas burocráticas que han impedido, hasta el momento, la concesión de la licencia de obras por parte del Ayuntamiento portuense. Los trabajos, que se iniciaron, en octubre de 2006, con la colocación de la primera piedra, se tuvieron que paralizar por iniciativa de su máximo responsable, por no disponer del permiso preceptivo, a pesar de que se habían presentado los anteproyectos y el proyecto básico de los trabajos, presupuestados en 35 millones de euros.

El retraso en la resolución del trámite en el área de Urbanismo se atribuye, entre otras cosas, a la conveniencia de cambiar parte de la calificación del suelo rústico en urbano, para cumplir con las directrices de la Ley de Ordenación del Territorio, y a la exigencia de que la volumetría sea de dos plantas y no de seis como se prevé en el diseño propuesto. Ambos requerimientos ocasionan cuantiosos daños económicos a una obra de primera necesidad y de prioridad alta, máxime cuando esta infraestructura, una vez acabada, será la primera en Canarias y una de las de mayor nivel en España y Europa, dado que está avalada por un comité científico integrado por diferentes universidades e instituciones internacionales.

El retraso en la ejecución de las obras, debidos a condicionantes urbanísticos, pone al padre Antonio Hernández al borde de la suspensión de pagos. El presidente de la Fundación Santa Rita y Santa Leonor mostró a EL DÍA sobre el terreno el estado en que se encuentra la construcción del centro internacional sobre el alzheimer, detenida la estructura de los sótanos, al tiempo que revela el estado de preocupación generalizada en la población por la tramitación del permiso municipal.

La alcaldesa del Puerto de la Cruz, Lola Padrón, declinó el viernes opinar sobre el fondo del asunto y se remitió a la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac), aunque dijo que se trata de una obra de carácter insular que se encuentra ubicada en el municipio.

Hernández indicó que "queremos que toda esa zona sea al estilo del Loro Parque, con jardines y senderos, mantener verde todo su entorno. Nosotros pretendemos edificar en altura para no restar espacio. con todos los adelantos que hay en estos momentos, y la paralización de la obra me causa una gran angustia. La alcaldesa, Lola Padrón, me ha indicado que no hay problemas, pero que todo depende del pacto suscrito con Eva Navarro. Incluso el director general de Política Territorial, Miguel Ángel Pulido, me ha indicado que no hay problemas por la altura, interpreto que aconseja menor número de plantas y no el menor, lo que indica que pudieran ser menos de seis, yo acepto cinco, en función de la cantidad de enfermos existentes".

500 mayores esperan

El padre Antonio Hernández indica que actualmente hay 500 personas en lista de espera: "Tenemos acogidos a 1.100 usuarios, de los que sobre 400 padecen alzheimer. Además de las 499 camas con las que queremos dotar al futuro centro, será un instrumento de asesoramiento e investigación". Adelanta que en noviembre se celebrará un congreso internacional sobre neurociencia en La Orotava, en el que intervendrán destacados catedráticos de universidades americanas y europeas. "Queremos que sea al más alto nivel y que se convenzan de que aquí no molestamos a nadie, pero, en el fondo, las trabas actuales nos desaniman. Ahora estamos luchando con las alturas, y que la parte rústica que aún queda se convierta en urbana", lamenta.

Antonio Hernández reconoce que ha "metido la pata" y pide "perdón a quienes haya hecho mal, pero he actuado con toda la buena voluntad".

"La primera piedra del complejo Santa Rita II se puso el 27 de diciembre de 1998, y el 2 de enero de 1999 iniciamos la obra, pues ya teníamos la licencia. En dos años se culminó el proyecto. Ahora también pretendíamos acabar esta obra en dos años, pero con la salvedad de que teníamos que buscar el dinero", aclara.

"Fundamento toda mi ilusión en que Dios es bueno, Dios existe y la gente es buena porque Él la ha creado. Entonces, nunca me han fallado ni Dios ni la gente y esto lo puedo probar con datos -recalca-. Con los famosos cheques del Cielo nosotros recaudamos 12 millones de euros de los 18 millones que costó Santa Rita II, lo que implica que la gente sigue siendo buena cuando ve obras y no hay negocio detrás. Nadie puede demostrar que me he enriquecido, no tengo nada. Yo soy el director, presidente e interventor porque no cobro nada".

"He sido misionero en Colombia cuatro años, y ahora, como canario, como hombre de aquí, he dejado a mis semejantes lo mejor que he podido -afirma-. Me he rodeado de gente muy buena, y en nuestra asociación hay más de 200 personas de todas condiciones y estratos sociales y profesionales y siento una gran pena de que todo esto se pueda ir abajo. A pesar de los problemas que hay con la obra, el comité científico sigue adelante y celebraremos el congreso, pese a estar en horas bajas".

"El centro de alzheimer está ahora por debajo de menos cero, como el Mar Muerto. Sin embargo, todavía tengo la moral muy alta y los amigos me piden que siga adelante. En mi época de boxeo yo le pedía al mánager que aunque me viera medio muerto no tirara la toalla", recuerda.

El sacerdote de Punta Brava reconoce que tiene una deuda muy grande porque empezó la obra "sin papeles, que es lo peor que he podido haber hecho, puesto que pensaba que iba a salir bien, y también se fió de mí el contratista. El Cabildo se comprometió a ayudarnos con tres millones de euros para acometer la obra, en plazo de tres años, para sacar la estructura adelante. A cuenta de ese dinero inicié la obra, pero ahora, con buena lógica, la Corporación insular me pide la licencia municipal para entregarme el dinero. Ahora no dispongo de los recursos suficientes, tengo que renovar los pagarés y me cuesta muchos miles de euros tener paralizada la obra".

La Fundación tiene que afrontar los gastos de 475 trabajadores y se atiende a 72 personas mayores sin ningún tipo de ingresos. Todavía no ha percibido un solo euro con cargo a la Ley de Dependencia, a pesar de que hay registradas en los hogares Santa Rita más de 500 personas de alta dependencia.

Antonio Hernández tiene claro que "los enfermos de alzheimer no tienen color político", por eso pide "que se piense en estos pacientes, y no en el padre Antonio, porque hoy está aquí, pero mañana no está, y la obra se queda".

"Nosotros ofrecemos esta obra a Canarias, no se trata de una obra particular o privada que se está promoviendo, ni un negocio", subraya.

El complejo asistencial Santa Rita se halla situado en una zona del municipio del Puerto de la Cruz realmente privilegiada por su clima y espacios verdes, y por encontrarse equidistante de los núcleos hospitalarios de referencia de Tenerife y de la nueva infraestructura sanitaria que se abrirá en Icod.

El sacerdote insiste en señalar que en sus centros hay plena libertad de movimientos para sus residentes: "No se retiene a nadie contra su voluntad, y siempre está la puerta abierta para quienes desean salir o entrar. Prima un gran ambiente de libertad. La gente no se va porque está a gusto".

Recuerda que, a pesar de los problemas actuales, la historia del centro de alzheimer comenzó con una gran ilusión: "Hace cuatro años, Paulino Rivero, en calidad de alcalde de El Sauzal, ahora presidente del Gobierno de Canarias, me cursó una visita a Santa Rita II, para formalizar un convenio con su entonces ayuntamiento, y mientras le mostraba las instalaciones, subidos a la azotea de la casita de María Goretti, le señalé el lugar donde ideaba edificar el centro especializado para los enfermos de alzheimer ante la aparición galopante de esta dolencia, ya que entre los dos hogares tenemos diagnosticados con dicha enfermedad a 400 personas. Le encantó la idea y me dijo: Si usted, padre Antonio, decide realizar esta obra, cuente con el respaldo del Gobierno de Canarias. Ahora es el actual presidente de la Comunidad autónoma. Sus palabras me animaron y pensé que estaba en el camino correcto. Jamás he hecho una obra tan consensuada".

"Primero visité al obispo de Tenerife, don Bernardo Álvarez, para pedir su consentimiento y su bendición y me manifestó la necesidad de la obra. Luego visité a todos los alcaldes de Tenerife, al presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín Menis; al titular del Cabildo, Ricardo Melchior; a la presidenta del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS), Cristina Valido; al entonces rector de la Universidad de La Laguna, Ángel Gutiérrez, y absolutamente todos apoyaron el proyecto. En una segunda vuelta, antes de las pasadas elecciones, llevé la maqueta de la obra a todos los ayuntamientos y todos se mostraron sorprendidos por la magnitud de la obra. En el Puerto de la Cruz estuvo expuesta una semana. En la tercera vuelta con los alcaldes nuevos y reelegidos recibí el apoyo unánime, con la promesa de destinar una partida opcional para esta obra en el presupuesto de 2008", recuerda.

El presidente de la Fundación Santa Rita y Santa Leonor presentó en abril de 2006 el anteproyecto de la obra con seis plantas en el ayuntamiento, "con la certeza de que las autoridades y técnicos lo conocían o debían saberlo". Sin embargo, desde entonces, no se ha dado ninguna respuesta. El padre Antonio interpretó aquel silencio administrativo como un permiso tácito para dar el siguiente paso.

En mayo de ese año se constituye la Fundación Canaria para el Alzheimer Santa Leonor y Santa Rita, integrada por un numeroso grupo de médicos, profesionales y empleados del Hogar Santa Rita. Luego se presentó el proyecto base, que se estimaba como suficiente para la obtención de la licencia de obras. De nuevo sobreviene el silencio administrativo, y por tanto, la indefinición. El promotor se pregunta por qué le dejaron seguir adelante: "La oposición de entonces no gritó en contra, sino estaba de acuerdo. Durante una semana se exhibió en el ayuntamiento la maqueta del edificio para que la viera toda la corporación. Todo eran elogios para la nueva obra. También la contempló la oposición, ahora en el poder".

El 29 de octubre de 2006 se colocó la primera piedra del centro y se invitó a toda la corporación y grupos políticos. En aquel día histórico estaba presente Salvador García, jefe de la oposición entonces. Apunta que "todos sabían el estado de la documentación y vuelve a preguntarse por qué no la cuestionaron y por qué consintieron con su presencia el inicio de una obra realmente necesaria, aunque muchos no lo crean así. El tiempo lo dirá. Yo era consciente de que estaba haciendo las cosas bien".