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El Ejército se despliega en Trípoli para poner fin a los choques confesionales

Las fuerzas de seguridad libaneses se desplegaron ayer en los barrios de la ciudad de Trípoli, donde desde la tarde del jueves se enfrentan suníes y alauíes, para intentar acabar con unos combates que ya han causado la muerte de al menos seis personas. Soldados y policías tienen orden de responder a los disparos.
AGENCIAS, Beirut/Trípoli
27/jul/08 0:50 AM
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La Policía y el Ejército libaneses se desplegaron ayer en los barrios de la ciudad libanesa de Trípoli, donde desde la tarde del jueves se enfrentan suníes y alauíes, para intentar poner fin a los combates que ya han causado la muerte de al menos seis personas.

Una fuente policial indicó que las fuerzas de seguridad tienen orden de responder a los disparos y comentó que habían sido detenidas varias personas armadas, aunque no precisó su número.

Los dos días de enfrentamientos, que se han concentrado en los barrios de Beb Tabane, de mayoría suní, y de Yabal Mohsen, de mayoría alauí, han causado la muerte de al menos seis personas y heridas a otras 44, según esta fuente policial, aunque medios de información locales sitúan la cifra de víctimas mortales en nueve.

Asimismo, numerosos ciudadanos han buscado refugio en varios colegios locales para protegerse de los enfrentamientos, en los que se han usado tanto armas ligeras como lanzagranadas.

La noche del viernes, el ministro de Interior Ziad Barudi, acompañado por el jefe de la Policía, el general Achraf Rifi, se trasladó a Trípoli para intentar calmar la situación, después de que ayer fracasara un alto el fuego decretado por las autoridades políticas y religiosas de esta ciudad libanesa.

Mientras suníes y alauíes, los primeros pro gubernamentales y los segundos cercanos a la oposición, se acusan mutuamente de haber desencadenado los enfrentamientos, los responsables de la mayoría parlamentaria y de la oposición también se responsabilizan de haber provocado lo sucedido para obtener ganancias políticas.

El jefe del Frente de la Acción Islámica, Fathi Yakan, cercano a la oposición, dijo que los incidentes de Trípoli, cuyo primer brote de violencia se remonta al mes pasado, se enmarca en un "plan" supuestamente tramado por las fuerzas de la mayoría parlamentaria para "tratar de impedir que se celebren elecciones (previstas para 2009), ya que la actual mayoría se transformaría en minoría".

Bloqueo sobre las armas

La situación se había calmado tras la formación de un gobierno libanés de unión nacional, en el que la oposición conducida por Hizbula y apoyada por Siria e Irán obtuvo una minoría de bloqueo.

Los nuevos combates ocurren mientras el gobierno prepara su próxima declaración de política general y mientras las discusiones siguen bloqueadas en torno al tema de las armas del Hizbula.

La "Declaración gubernamental" debe trazar las grandes líneas de la política del gabinete y será adoptada por votación del parlamento.

El antagonismo entre ambas comunidades en la ciudad de Trípoli se remonta a la época de la guerra civil (1975-1990), en la que el barrio Bab al-Tebbaneh se convirtió en refugio para los habitantes de la ciudad siria de Homa, arrasada en el año 1982 por el régimen del ex presidente Hafez al-Assad tras una insurrección islamista.

El barrio también fue leal al líder palestino Yasser Arafat, gran rival del dirigente sirio en Líbano.

En 1986, las fuerzas sirias, que ocupaban Líbano, penetraron a Bab al-Tebbaneh y mataron a 300 personas con ayuda de los alauitas de Trípoli.

Por su parte, Mustafa Aluch, diputado de Corriente de Futuro -principal partido de la mayoría- declaró que "lo que sucede ahora responde a una tentativa para evitar que se cumpla la cláusula del acuerdo de Doha relativa a las armas (al desarme) de Hizbula, que trata de encontrar una nueva legitimidad para ellas".