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LA CRISIS INMOBILIARIA EN CANARIAS

La situación es crítica y la reacción tardía

Promotores y agentes inmobiliarios coinciden en que las soluciones se tenían que haber tomado antes. El exceso de oferta paraliza la emprendeduría y la falta de financiación estrangula la demanda que tiraba del sector. La incertidumbre reina en el mercado y se suma a la inseguridad jurídica que provoca una Administración ineficaz.
27/jul/08 0:50 AM
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La caída en Bolsa y posterior petición voluntaria del proceso concursal -antigua suspensión de pagos- de una de las mayores promotoras del país, Martinsa-Fadesa, ha encendido las alarmas ante lo que muchos consideran que puede derivar en un desplome empresarial en cadena, como consecuencia inevitable del fin de la burbuja inmobiliaria alentada al calor del vigoroso crecimiento económico español de los últimos años.

Para arrojar más luz acerca del porqué de la actual situación y sobre si hay más compañías del sector en riesgo, y para analizar el alcance real de la crisis en Canarias, EL DÍA ha reunido esta semana en su debate al presidente de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco), Antonio Plasencia Santos; el presidente del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Santa Cruz de Tenerife, Eduardo Pérez de Ascanio; el titular de la Comisión de la Construcción de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación tinerfeña, Hoel Pérez Rienda; el propietario de Inmobiliaria Violán y miembro de la Junta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de la provincia, Jorge Violán Acevedo; el copropietario de Oasis Inmobiliaria, Pablo Mora Yanes, y el delegado en Tenerife de Expertos Inmobiliarios, Isidro Martín Martín.

El presidente de Fepeco quiso dejar claro que "ésta no es una crisis exclusiva del sector de la construcción", pero que, en cualquier caso, el sector está en el germen de la misma, por lo que "el problema se tenía que haber resuelto hace más de un año". Ahora, explica, la única solución que le queda al empresario es terminar los proyectos que ya tiene iniciados "porque ha adquirido un suelo caro, ha encargado un proyecto y ha pedido una licencia que le han costado dinero".

Asimismo, quiso subrayar las trabas que suponen los planes de ordenación pendientes, que también "vienen de atrás". Para Plasencia, "la indecisión de la Administración autonómica ha traído consigo escasez de suelo, y el que había se ha vendido carísimo, con lo que el empresario se ha endeudado hasta las cejas, pensando que los créditos que pedía se iban a multiplicar por dos o por tres". Especificó que más del 40% del sector está en esa situación y añadió que los 30.000 desempleados del mismo en el Archipiélago "corren el riesgo de perder sus casas porque no pueden afrontar los pagos de sus hipotecas".

En la provincia tinerfeña "se está construyendo lo imprescindible para poder terminar lo que está comenzado, y cuando se finalicen esos proyectos no habrá otros que empiecen", destacó el presidente de la patronal de la construcción, para quien ahora mismo "no está entrando prácticamente ningún proyecto de visado de categoría, y hay sitios en los que la venta de pisos ha caído hasta un 80%".

Pérez de Ascanio corroboró las palabras de Plasencia y resaltó que "ésta es la mayor crisis del sector de la construcción de las que hemos padecido en Canarias; a partir de enero de este año se está dejando notar de manera tremenda". Detalló que en los colegios oficiales de Arquitectos y Aparejadores de la provincia el descenso en el número de visados entrantes y el importe de los mismos en junio, respecto al mismo mes de 2007, "es de un 50%".

En cuanto a su previsión de cuándo tocará fondo esa crisis, el titular del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos comentó que "en 2009 aún no vamos a salir de esta situación, pero mejorará en 2010". Además, esbozó dos factores clave para entender la crisis: la falta de confianza y los obstáculos a la financiación. "Si las viviendas que están construidas no se venden, ningún constructor se arriesgará a empezar una nueva promoción, ya que sabe que se va a endeudar; además, como los bancos no dan dinero, pues la gente tampoco compra", analizó.

Hoel Pérez Rienda explicó que "cuando estalló la burbuja de las hipotecas "subprime" estadounidenses, el pasado verano, los bancos europeos tuvieron que frenar y dejaron de meter dinero en el sector". Este panorama se agrava, continuó, porque "el Banco Central Europeo (BCE) ha aumentado el tipo de interés para contener el consumo y fomentar el ahorro, y las familias ven que no pueden pagar la hipoteca; los bancos desconfían entre ellos, y ello ocasiona quiebras de empresas y que haya un alza muy importante del paro".

El titular de la Comisión de la Construcción de la Cámara tinerfeña afirmó que "ahora mismo hay 28.000 viviendas sin vender en Canarias, y seguir construyendo lo que hará es meternos en una burbuja aún mayor". En sintonía con Plasencia, indicó que la escasez de suelo provoca que la situación del sector sea "malísima".

Tampoco Pablo Mora se mostró optimista de cara al futuro inmediato de la crisis inmobiliaria. "Las perspectivas las veo muy negativas, de preocupación se ha pasado a alarmismo, y hasta que no se respire un mejor ambiente, baje claramente el tipo de interés para incentivar el consumo y se contenga la inflación, el panorama no mejorará". Para el representante de Inmobiliaria Oasis, "con una inflación al 5,1% y un euribor al 5,45% es imposible que arranque no sólo el sector constructor e inmobiliario, sino cualquier otro".

Malas perspectivas

El segmento de las inmobiliarias se verá aún más afectado, según Isidro Martín, quien prevé que de aquí a final de año casi el 40% de las agencias de la provincia cerrarán. "También hay mucho advenedizo y quien piensa que esto es Jauja: llegar y construir o vender pisos. ¿Qué pasa? Que han ido cerrando negocios porque son recién llegados que carecen de profesionalidad".

El delegado en Tenerife de Expertos Inmobiliarios cree que ya en 2006 la Administración debería haber tomado medidas "para frenar esta pequeña revolución; ahora nos encontramos con una oferta tremenda y con que los clientes no pueden ir al banco, porque éstos les cierran la puerta y no dan créditos".

Aparte de en esta restricción a la financiación, Jorge Violán considera que la clave está en que las personas que sí la tienen "están absolutamente atrincheradas: no compran porque cada día ven caer los precios". Aseguró que el mercado "no ha bajado un 2%, como dicen algunos indicadores, sino un 20%, 25% ó 30% de facto".

El representante del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria cree, además, que "existe una diferencia del 20% ó 30% entre el precio de venta y el que está dispuesto a pagar el que compra". En todo caso, estima que "lo primero de la crisis terminará pronto -a finales de 2009, apuntó-, pero la incertidumbre, la turbulencia y los cambios son ya permanentes en la nueva economía que vivimos".

Más allá de este análisis de la situación, los asistentes al debate propusieron algunas posibles vías de escape para los promotores de las Islas. Antonio Plasencia pidió, en primer lugar, una rebaja temporal de los impuestos de la construcción; "es mejor cobrar un 50% que nada, porque si dejamos de construir no pagamos impuestos", sentenció. También un recorte en los Actos Jurídicos Documentados y una subvención a la adquisición de una vivienda protegida, que sería "útil para la Administración, porque genera movimiento".

De la misma manera, el presidente de Fepeco exigió una ley que agilice la construcción "para que no se comience el proyecto siete años después de comprar el suelo", un impulso a las infraestructuras tinerfeñas, con una apuesta clara por las empresas locales, y que los planes de ordenación "aporten garantía jurídica porque, si no la hay, no se puede invertir".

Pérez de Ascanio incidió en que "se podría intentar transformar en viviendas de protección oficial (VPO) muchas viviendas de las que hay en el Sur que no se pueden vender en estos momentos". También abogó por aplazar el cobro de las licencias y por ahondar en la búsqueda de suelo.

Además, Pérez Rienda cree vital "aumentar la representación empresarial en los órganos de decisión sobre la ordenación territorial, una mayor profesionalización del sector, el desarrollo de un plan de rehabilitación integral de los espacios turísticos, un sistema de pago más fluido y que se quite o rebaje el IGIC en las VPO".

Pablo Mora reconoció que una bajada de los impuestos de sociedades y del IRPF "sería muy importante, sobre todo para los tramos medios y bajos, que son los que están realmente tocados por esta crisis global; hay que motivar el consumo". En ello influirá también, añadió, una revisión de la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC), que "incentivaría nuevamente la demanda tras el ajuste".

Para Jorge Violán, hay que "estimular la demanda atrincherada con exenciones fiscales para que quien tiene dinero vaya al mercado"; aprobar, aunque sea parcialmente, los planes generales, y revisar, proyecto por proyecto, todo lo que está pendiente para evitar "un descalabro impresionante".

Por último, Isidro Martín agregó que "tenemos que afrontar el euribor y, por lo menos, intentar alargar el tiempo de las hipotecas, aunque nuestros hijos o nietos la hereden. Es la única manera de que incentivemos que la gente pueda pagar la cuota a final de mes".

Texto: Miguel Ángel Ruiz y Josué García Fotos: J. Adán