COINCIDIMOS CON PAULINO RIVERO en que el balance del primer año de esta legislatura ha sido positivo. De forma concreta, nos parece bien que durante los últimos meses unas 25.000 familias hayan accedido a una nueva vivienda. De igual forma, consideramos acertado que el Ejecutivo autonómico haya destinado 135 millones de euros de la Estrategia Canaria de Empleo para contratar a 6.000 desempleados, a los que se sumarán otros 5.000 en breve. Nos parece estupendo que 50.000 parados estén recibiendo formación, y que de aquí a final de año se facilite el acceso a cursos de mejora laboral para otros 30.000.
Coincidimos, igualmente, con Paulino Rivero en que Canarias tiene un Ejecutivo firme y cohesionado, que está más cerca de la gente y de sus principales preocupaciones que el anterior de Adán Martín, cuando lo usual era andar sin rumbo y dando palos de ciego, salvo para favorecer a Canaria. Admitimos que se ha mejorado en las listas de espera sanitarias, si bien ese continúa siendo un problema grave para la sociedad canaria.
Sin necesidad de ser excesivamente elogiosos con la gestión del presidente y su Gabinete, también estamos de acuerdo con las mejoras en Educación. Es acertado adelantar la apertura a las siete y media de la mañana de la mitad de los colegios públicos, para hacer compatible el trabajo de los padres con el horario escolar. Eso sí, esperemos que los padres sigan teniendo trabajo. Tampoco nos parece mal que el 15 por ciento de los centros abran por la tarde, con el fin de que los niños con más dificultades no se queden rezagados en determinadas asignaturas. Todo esfuerzo es poco para reducir el fracaso escolar.
La Policía Canaria, en cambio, consideramos que es un gasto innecesario en estos momentos por dos motivos. El primero, la crisis. No resulta sensato que mientras en todas partes se habla de moderación en el gasto, el Gobierno autonómico persista en crear un cuerpo policial para suplir funciones que desempeñan perfectamente la Policía Nacional y la Guardia Civil. El segundo, y a nuestro entender el más importante, es que nuestras Islas no necesitan con urgencia una Policía propia, sino un estado propio. La Guanchancha -un capricho del canarión Ruano- puede esperar; la soberanía, no. Porque cuando seamos un estado independiente, todos esos logros enumerados por Paulino Rivero se multiplicarán por diez.
Lo que usted está haciendo, don Paulino, es muy meritorio. No dudamos en reconocérselo porque es la verdad. Sin embargo, le falta dar el paso definitivo de decir en Madrid, en Bruselas y en Nueva York que somos un territorio colonizado y que, por lo tanto, queremos recuperar nuestra independencia no más allá del año 2010; la fecha tope fijada por la ONU para que no quede ni una sola colonia en todo el planeta. Los grandes gobernantes muestran su valía en momentos difíciles como los actuales. Su gestión, don Paulino, está siendo de notable alto; pida la soberanía y será de matrícula de honor.
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