LA OPOSICIÓN POLÍTICA actual, además de centrar sus actuaciones en tácticas dirigidas contra el gobierno con críticas incluso ácidas, debería plantearse la posibilidad de colaboración en los asuntos que atañen al común y acercamientos más estrechos, en forma de consensos puntuales, que la convierten en lo que en realidad debería ser: una oposición necesaria. No se trata, pues, de estar, sistemáticamente, contra el poder, sino de comunicar a la ciudadanía las reglas del juego democrático y no la crispación continuada que la apartaría de las instituciones, regla válida, igualmente, para el gobierno de turno. En España, de ayer acá, asistimos a un espectáculo protagonizado por las dos partes y, la verdad, las formaciones han elegido caminos extraños donde las ideologías tropiezan unas con otras y el volante no alineado permanece estupefacto.
En Canarias, hace unos días, los socialistas eligieron el camino de la confusión transmitiendo, en varias comisiones y comparecencias parlamentarias, lo que para ellos significaba hacer oposición sobre las obras públicas realizadas en las Islas. Según el portavoz opositor, la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias no ejecutó más de 13 millones de euros de los 26 previstos para carreteras a principios de 2007 y que de los 152 millones disponibles por la citada Consejería para el pasado año se dejaron de gastar más de 124. Asimismo, las críticas se generalizaron ante la denuncia del portavoz socialista hacia el retraso que han sufrido determinadas obras, incluso portuarias, en el Archipiélago. La pregunta viene rodada: ¿Quién entiende a los socialistas canarios? Unos días están en contra del desarrollo de cualquier tipo de obras y, al siguiente, protestan porque no se han gastado los dineros en ellas. De ahí que tanto el presidente del Gobierno canario como el consejero de Obras Públicas hayan tenido que explicar, públicamente, la equivocación de los miembros y "miembras" de la oposición, con lo cual los que estamos fuera del circo comprobaremos lo que, a veces, supone salir a la pista sin la correspondiente red y caer en el ridículo.
Sólo unos datos, para no cansar a nuestros pacientes lectores, obtenidos de una fuente ajena al poder y a la oposición, pero que están situados en la verosimilitud y que mucho tiene que ver, la fuente, con el mundo de los constructores... a nivel nacional. El Gobierno de Canarias invirtió, sólo en Obras, el doble de lo contratado por el Estado (atención socialistas canarios) en el Archipiélago. Según estas observaciones, todos los ministerios del Gobierno Central (atención socialistas canarios) invirtieron 397 millones de euros en las Islas y sólo la Consejería de Obras Públicas de Canarias, en el segundo semestre de 2007, un total de 783 millones. Este departamento del Gobierno de Canarias tiene en marcha, actualmente, siete planes en materia de Carreteras, Obras Hidráulicas, Transportes y Puertos. Esto supone una inversión de 1.800 millones de euros, fórmula elegida por el Ejecutivo canario dentro de un paquete de medidas más amplio para incentivar la economía. A pesar de ello los detractores conocidos, incluidos los comparecientes en las distintas comisiones, vienen sembrando de cizaña los avances que puedan producirse, sobre todo en Tenerife, en materia de obras públicas o cualquier infraestructura (ir en contra y cerrar las puertas al progreso), la realidad es que, y lo hemos escrito aquí mismo en infinidad de ocasiones, hay que ponerse en marcha, sobre todo, con el imprescindible cierre del anillo insular. Los de siempre han tratado de manipular a los expropiados por las obras a acometer desde Icod a El Tanque y prepararon, ¡cómo no!, otra manifestación llevada a cabo el pasado sábado (cuando redactamos estas líneas desconocemos el desenlace de la misma). El Gobierno de Canarias, así lo ha publicado, espera llegar a un acuerdo con todos los afectados y que los perjuicios que se ocasionen sean los menos posibles. Por encima existe un interés general que viene alterando lo que debería de ser una vida normal para ciudadanos de una parte de la Isla. El traslado de éstos a sus lugares de trabajo en el Sur se ha convertido en un tormento... patrocinado por contestados ecologistas. Esto no es ni oposición ni nada. Es una solemne majadería.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD