JORNADA, S/C de Tenerife
Sebastián Lemes, árbitro del Comité Insular de Lanzarote, manifiesta su versión de los hechos que propiciaron la suspensión de la luchada entre el Adargoma y el Granaderas Ferrovial.
El encuentro, valedero para la última jornada de la fase regular de la Liga Gobierno de Canarias de Tercera, se disputó antenoche en el terrero de La Presa y no llegó a finalizar. El punto final se precipitó cuando el marcador reflejaba 10-8. Se enfrentaban el local Armando Soto y Jonay Gómez, puntal palmero del Granaderas, que se había anotado la segunda brega. La confusión que generó la disparidad de criterios fue consecuencia de las amonestaciones.
Para el colegiado Chano Lemes pasó lo siguiente: "Finaliza la segunda agarra entre Armando Soto y Jonay Gómez con una lucha a favor de éste. Entonces, en la tercera yo canto una falta por pasividad a cada uno. Pero instantáneamente, no pasan cuatro o cinco segundos, Jonay coloca el brazo en el cuello de Armando y lo amonesto de nuevo, parando la agarrada. La mesa anuncia por megafonía que Jonay quedaría eliminado con otra amonestación. En ese momento quedaban 25 segundos de agarrada, quiero recalcarlo, y vuelven a pegar. A continuación, la mesa repite que el luchador del Adargoma acumulaba dos faltas y el luchador del Granaderas, tres en diferentes bregas. Y anuncia, también, que con otra amonestación quedaría eliminado el visitante. Pasan los 25 segundos. Finaliza la agarrada y le levanté la mano, dando ganador, Jonay Gómez, al luchador del Granaderas. Pero cuando me acerco a la mesa, lo primero que me dicen es que el luchador del Granaderas había acumulado cuatro amonestaciones. Entonces yo digo que el árbitro no lleva el desarrollo de la luchada, ni tengo que acordarme de cuántas amonestaciones pongo".
Conforme con el delegado
Ante esta situación incongruente el conflicto estaba servido. Tanto el Adargoma como el Granaderas quisieron hacer prevalecer sus argumentos. Sebastián Lemes dice que consultó con el delegado federativo, Francisco Afonso. Ambos optaron por suspender el encuentro y poner el caso en manos del Comité de Disciplina de la Federación de Lucha Canaria. "Porque yo no podía dar marcha atrás y tampoco sabía si Jonay tenía cuatro amonestaciones o no. Eso es competencia de la mesa. Además, la información que se emite por megafonía, tras pitar la última amonestación, es que aún le restaba otra a Jonay para quedar descalificado. Y, sobre todo, que transcurrieron 25 segundos después de que pité la última amonestación".
Respecto a lo que sucedió en la segunda agarrada, brega en la que, supuestamente, cada luchador acumuló una amonestación, dice el colegiado lanzaroteño: "No me acuerdo. Sé que fue un enfrentamiento rápido, donde el luchador del Granaderas tumba al del Adargoma. No sé si duró 20 ó 25 segundos y pude pitar una amonestación por pasividad. Luego el luchador de Tenerife luchó y tumbó al local. Pero eso no lo puedo confirmar porque no me acuerdo. Aunque sí que tengo claro lo que pasó a raíz de que pité la última amonestación a Jonay por colocarle la mano en el cuello de Armando".
En el seno del Ardargoma se insiste que Jonay Gómez acumuló cuatro amonestaciones antes de finalizar el tiempo de brega de la tercera. En cambio, el Granaderas alega que la segunda amonestación a ambos luchadores por pasividad, la recibida en la segunda, fue una invención de la mesa.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD