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La Cumbre de París aprueba la creación de la Unión por el Mediterráneo

La UPM busca dar un nuevo impulso a la cooperación entre ambas orillas del Mediterráneo a través del establecimiento de mecanismos permanentes que aseguren la ejecución de proyectos de integración regional, de los que ya se han aprobado seis ideas iniciales. Barcelona aspira a ser la sede permanente del secretariado.
14/jul/08 24:59
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EFE, París

La cumbre de París aprobó ayer la creación de la Unión por el Mediterráneo (UPM), un nuevo marco para potenciar la cooperación entre la Unión Europea y sus socios mediterráneos y promover el avance de los procesos de paz y la estabilidad en la región.

"Todos lo habíamos soñado, ahora la UPM es una realidad", destacó el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al término de la cumbre, que reunió a 42 jefes de Estado o Gobierno de la UE y la región mediterránea. La UPM busca dar un nuevo impulso a la cooperación entre ambas orillas del Mediterráneo a través del establecimiento de mecanismos permanentes que aseguren la ejecución de proyectos de integración regional, de los que ya se han aprobado seis ideas iniciales.

Los ministros de Exteriores de los 43 países presentes se reunirán en noviembre para intentar lograr un acuerdo sobre la sede del secretariado permanente -al que aspira Barcelona- y para definir las modalidades específicas de financiación, explicó Sarkozy.

La creación de la UPM es "un paso de gigante" que abre "una nueva página en la cooperación euromediterránea", señaló el presidente egipcio, Hosni Mubarak, quien copresidió la cumbre junto a Sarkozy.

Mubarak confió también en que este nuevo marco de cooperación llevará "más paz y más estabilidad" en la región mediterránea.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, confió en que la UPM abrirá la vía hacia "una auténtica integración regional" y subrayó la necesidad de reducir las diferencias en la prosperidad de las orillas norte y sur del Mediterráneo.

Barroso reconoció que aunque el Mediterráneo es una región de importancia crítica para Europa en la que "desgraciadamente los conflictos son numerosos", también es "prometedora".

La UPM establece estructuras permanentes: una copresidencia rotatoria que se compartirá entre europeos y mediterráneos del sur, y un secretariado permanente que se encargará de lograr financiación pública y privada para los proyectos y supervisar su ejecución.

Sarkozy destacó que la UPM, que dará nuevo vigor al "Proceso de Barcelona" creado en 1995, dispone de "mucho dinero" a través de los fondos comunitarios, además de lo que se espera obtener de la iniciativa privada.

"No creo que sea el dinero lo que falta, sino la paz, la seguridad", destacó el presidente francés, quien ejerce la presidencia de turno del Consejo de la UE.

"No hay problema de financiación (...) lo que falta es la confianza y la inversión auspiciada por la estabilidad. La inversión será incentivada por la estabilidad" en la región, recalcó por su parte Mubarak.

La búsqueda de la paz

Precisamente la búsqueda de la paz en la región mediterránea dominó los encuentros diplomáticos previos y paralelos a esta cumbre, especialmente en el proceso de paz israelo-palestino, los contactos entre Israel y Siria a través de Turquía y los avances en la estabilización del Líbano.

Sarkozy insistió en que la cumbre, en la que han participado países oficialmente aún en guerra entre sí, como Siria e Israel, así como la Autoridad Nacional Palestina, "todo el mundo ha hecho un esfuerzo".

Los dirigentes árabes "son hombres valientes" al venir a una reunión con los israelíes en la misma mesa. "Todo el mundo ha hecho un esfuerzo", insistió el presidente francés, para quien "las imágenes son suficientemente reveladoras: durante cuatro horas todo el mundo ha hablado".

El presidente egipcio recalcó que "todos los países buscan tener, un día u otro, relaciones con Israel", por lo que la presencia de árabes e israelíes en la misma mesa junto a los europeos no supone ningún problema.

En esta atmósfera positiva, Sarkozy dijo que no se había enterado de la ausencia del presidente sirio, Bachar al Asad. "Me ha pillado desprevenido", afirmó el presidente francés, mientras que Mubarak apuntó que también el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, estaba ausente en la intervención de Olmert, aunque consideró que "no hay problema" en que algún dirigente no asista a la integridad de la reunión.

El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dio ayer la bienvenida a la Unión por el Mediterráneo como un "éxito" del Proceso de Barcelona y defendió la candidatura de la capital catalana para la sede de su secretariado.

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