LA VERDAD es que la mujer tiene más medios que el hombre para conseguir trabajo, especialmente en estos tiempos de crisis en que el paro es irreversible y cada vez mayor, sin que se vislumbre una solución a tiempo de que no empiece el hambre. Pero las mujeres tienen, sobre el hombre, la ventaja de que pueden trabajar como "Madres de alquiler" y sólo tienen un competidor en aquel transexual americano que dio a luz varios niños. En estos días se celebra en Barcelona el XXIV Encuentro Anual de Medicina Reproductiva de Europa, al que asisten setenta expertos que tratan de los límites éticos y sociales de las nuevas técnicas de reproducción. Los asistentes a este congreso han tomado el acuerdo de pedir al Gobierno español que, al igual que en Estados Unidos y en Gran Bretaña, esté vigente en nuestro país la Ley de Reproducción Asistida, que autoriza a las mujeres a actuar de "Madres de alquiler", en casos de verdadera necesidad como inutilización, para cumplir con un parte en las embarazadas. Las mujeres que prácticamente ceden su vientre para producir y criar al feto durante el embarazo, deben cumplir unas condiciones especiales que les permita realizar el proceso propio del embarazo con toda seguridad.
Es probable que el empeño de los congresistas en pedir libertad de acción sea el peligro de que con el incremento de la aplicación de la Ley del Aborto en España, según acaba de aprobar el Gobierno de Rodríguez Zapatero en el congreso del Partido Socialista, nazcan cada vez menos criaturas y no haya niños ni para los anuncios de la TV. La práctica de la "Madre de alquiler" está muy estigmatizada en la sociedad española y por eso es la insistencia de estos médicos de que en nuestro país haya la misma libertad para llevar a cabo el asistema que en otros, entre ellos los ya citados de Estados Unidos e Inglaterra. Otro detalle en la nueva normativa es la utilización de mujeres de media edad y que no pasen de 60 años, así como que estén debidamente preparadas y cumplan una serie de condiciones para asegurar un buen parto.
Aunque esto no lo leo en la información, me supongo que las mujeres pudientes que no quieran sufrir las molestias de un embarazo acudan también a la "Madre de alquiler", modalidad que viene a ser como si la de "Alquiler" le hiciera a la otra todo el "trabajo" hasta entregarle el recién nacido. Una ocasión para las que quieren conservar la guapura y la libertad, por ejemplo, para una juerga carnavalera.
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