Se nos fue junio y con él la mitad del año; estamos en un nuevo mes que nos lo vaticinan como muy caluroso. Yo me pregunto si ese pronóstico lo es sólo en el aspecto meteorológico. Me temo que el recién estrenado julio traerá más de un disgusto al bolsillo del ciudadano de a pie; con lo cual los sudores no sólo serán por la temperatura ambiente.
Habrán oído declaraciones en el sentido de que Cáritas exagera -e incluso infla- las cifras de la pobreza, porque le conviene para así obtener mayores cuantías en las subvenciones. Afortunadamente, nuestra comunidad y todos ustedes conocen, saben y palpan la realidad; pero aún así, yo les aseguro que esas afirmaciones no tienen razón ni consistencia. Pero como no quiero dejarles en la duda, les diré que Cáritas constata las cifras de personas atendidas en las diferentes Cáritas parroquiales y arciprestales, así como en los proyectos específicos de los Servicios Generales. Finalmente, nuestros datos coinciden plenamente con los facilitados por los estamentos oficiales.
Cuando desde Cáritas hablábamos de un número de personas en Canarias bajo el umbral de la pobreza rondando las 425.000, al poco el Consejo Económico y Social de Canarias (CES) nos decía que, en el Archipiélago, habían 135.535 hogares en esa situación. Sólo hagan una simple multiplicación.
En otra ocasión dijimos que, a lo largo de un año, el número de residentes bajo el umbral de la pobreza en el Archipiélago, se había incrementado en un 30% aproximadamente. Entonces también se levantaron voces diciendo que inflábamos cifras, porque Canarias no tenía grandes índices de pobreza. Se llegó a apuntar que estábamos a nivel europeo y dentro de la media del Estado. Meses después el Instituto Nacional de Estadística (INE) decía que Canarias era la cuarta autonomía con mayor índice de pobreza del Estado, con una tasa del 28,3%, frente al 19,9% del resto del país. ¡Pardiez!, cuando el CES, un año antes, dio la cifra de más de 135.000 hogares en pobreza, el porcentaje era del 20,8, es decir, hubo un incremento del 35%. ¿Exageran Cáritas y los organismos oficiales al unísono?
La verdad duele y a unos más que a otros. Recuerdo un familiar mío que, cuando le decíamos la realidad de su situación, le dolía, se enfadaba con nosotros y no nos hablaba durante meses. Tampoco nos abría la puerta de su casa cuando acudíamos a verle.
Las cifras dadas son de la época de bonanza, tiempo de las "vacas gordas"; ahora, esa bonanza ha desaparecido, dando paso a grandes nubarrones y las vacas han adelgazado preocupantemente. Mientras que en la eurozona la inflación se ha situado en el 4% finalizando junio, en España estamos 1,1 puntos por encima; a los mismos niveles que hace 11 años.
Nuestras grandes preocupaciones son por el 60% de mayores de 65 años en pobreza, hace unos meses; por las familias que el pasado año no podían llegar a fin de mes; por las que no llegaban ni al día 15; por las que apenas comían a diario; por quienes carecían de lo más básico; por? ¿Qué será hoy de todas ellas, con la que tenemos encima, y qué les espera mañana, porque según el señor Solbes aún está por venir lo peor?
No se nos puede tachar de alarmistas, porque no es esa nuestra intención ni misión; Cáritas lleva a todas y a cada una de las personas que atiende esperanza, fe, deseos de superación, ánimos de que todo saldrá adelante? pero es que, estimados lectores y lectoras, ¿no creen que también es misión de Cáritas no ocultar a nadie la realidad? ¿Qué le decimos desde Cáritas a una familia que acude en demanda de ayuda porque no le es posible atender sus necesidades familiares, ya que uno de los miembros de la pareja está en paro, hay de por medio dos hijos en edad escolar y tienen que hacer frente -entre otros gastos fijos- a unos 500 euros mensuales de hipoteca o de alquiler?
Ya lo decía antes, negros nubarrones. Hace unos días nos daban las cifras de paro en el mes de junio pasado: 36.849 personas más (un 1,57%) a nivel del Estado y 4.313 más en Canarias (un 2,51%). España ya ronda los 2.400.000 parados y aquí tenemos 175.824 personas sin empleo. Pero es que esas cifras me alarman, como al conjunto de los canarios -sobre todo a los jóvenes-, porque, de esos parados, más de 21.000 son menores de 25 años; 10.378 mujeres y 11.054 hombres. Nuestra provincia es la de mayor porcentaje en el incremento de junio, con el 2,74% frente al 2,34 de la otra provincia hermana.
¿Qué puedo decirles frente a datos tan tristes y reales, no inflados? Sólo que desde las Cáritas parroquiales y arciprestales y desde los propios Servicios Generales, junto con nuestros voluntarios y contratados, aunamos esfuerzos para poder atender y paliar en la medida de nuestras posibilidades y de nuestros medios, la demanda que tenemos, multiplicada por un alto porcentaje respecto de las mismas fechas del pasado año 2007.
Por lo dicho, porque me consta su generosidad y solidaridad, porque sé del gran corazón de este pueblo que, en ocasiones, se quita el pan de la boca para alimentar al que nada tiene, les invito durante los primeros domingos de mes y vísperas, días de Cáritas, a acudir masivamente a las misas de las diferentes parroquias e iglesias, y en la colecta depositen, al menos, el importe de un café en el bar -que estoy seguro dejarán de tomarse- para poder atender a quienes ni siquiera pueden hacer intención de ello. También pueden acudir otro día a cualquier Cáritas parroquial o arciprestal, y a los Servicios Generales de la calle Juan Pablo II, 23, de Santa Cruz de Tenerife.
Gracias por su gran misericordia, y por estar ahí.
*Director de Cáritas Diocesana de Tenerife
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