ÓSCAR MARTÍN, Tenerife
Luis Gil Tejerizo es el cabeza visible de Santa Cruz Park Tenerife SL, empresa que ha venido organizando fiestas ilegales dentro del Parque Marítimo de Santa Cruz. Además, ha acometido obras en su interior sin contar con la pertinente licencia por parte del ayuntamiento. Durante la entrevista, el empresario, natural del País Vasco, asume sus errores, pero justifica su situación con el hecho de que, "desde Igueste de Anaga hasta Barranco Grande tenemos miles de empresas, edificios e, incluso, estamentos públicos que están igual o peor que nosotros". Junto a su faceta como empresario vinculado al ocio nocturno que se oferta en el Parque Marítimo, Luis Gil se ha permitido el lujo de renunciar en plena recesión económica a la franquicia de McDonal's, de la que regentaba hasta el pasado 2 de julio una veintena de establecimientos en Canarias.
-¿Considera que ha incurrido en ilegalidades desde su empresa Santa Cruz Park Tenerife en el Parque Marítimo?
-Santa Cruz Park Tenerife sólo lleva dos años gestionando el Parque Marítimo. Es una sociedad que gestiona el parque desde 2006 y el propietario es mi hijo. Es una salida que un padre busca para un hijo y a partir de ahora me voy a poner al frente de él. Pero hasta el 30 de junio yo no he tenido poder sobre esa sociedad.
-¿Han existido ilegalidades?
-Santa Cruz Park Tenerife no hace nada que no se lleve haciendo desde hace diez años en el parque. El parque en sí era deficitario cuando llegó Santa Cruz Park Tenerife. De hecho, se invirtieron más de 1.268.000 euros por las deudas que tenía la anterior concesionaria, y se comprometió con Parque Marítima SA, propietaria del parque, en invertir otro millón de euros en tres años para rehabilitar el parque y convertirlo en un referente para el ocio.
-¿Quiénes serían entonces los responsables de esas supuestas fiestas ilegales?
-Está así desde que se inauguró. Si usted me dice que no cuenta con algunos trámites administrativos, pues es verdad, lo mismo que el 80% ó 90% no sólo de los negocios de Tenerife, sino de muchos edificios que después han hecho cosas sin pedir permiso. Es una cuestión subsanable administrativamente. No se están haciendo cosas que no se puedan o que no se deban, simplemente.
-¿Por qué las críticas lo sitúan en el punto de mira de?
-Coincide con que la ex esposa de un abogado, conocido por todos, se incorpora como responsable del Parque Marítimo en las mismas fechas que cuando se producen las denuncias, y además coincide que esta persona mantiene una relación sentimental conmigo. A raíz de eso, que cada uno saque las conclusiones que quiera.
-¿Qué tipo de alternativas le han dado desde el ayuntamiento para regularizar la actividad?
-El ayuntamiento está tan preocupado o más que nosotros porque el parque no es de Luis Gil o de su hijo, es de todos los tinerfeños y chicharreros en general.
-¿Qué le han exigido desde el ayuntamiento?
-En principio desde el ayuntamiento tampoco tenía muy claro lo que se necesitaba. El Parque Marítimo como piscina y espacio lúdico-deportivo seguirá funcionando, y en cuanto al resto se están actualizando los papeles que faltan, que son trámites administrativos.
Locales dentro del parque
-Pero los locales del GIO y el Jam Beach Club no existen jurídicamente para la Gerencia Municipal de Urbanismo...
-Eso no es verdad. El GIO es uno de los que tiene licencia. Es verdad que no hemos comunicado el cambio de nombre, pero eso lo podemos quitar mañana. El GIO es uno de los iniciales del parque.
-¿Y el Jam Beach Club?
-Hay que tramitar los papeles pertinentes, está en la concesión, pero ha habido algunas modificaciones que hay que actualizar.
-Pero desde Urbanismo se dice que ambos no tienen licencia...
-Están equivocados, ellos mismos nos comunicaron lo del GIO. Existe concesión y está contemplado en Parque Marítimo SA.
-¿Qué papel juega Santa Cruz Park Tenerife en estos 2 locales?
-En el parque marítimo sólo hay subrogado un contrato, que es con el Jam Beach SL. No hay más; el resto son personas que se han contratado como empleados del parque. No hay contrato de alquiler a ninguna otra empresa con Santa Cruz Park Tenerife SL.
-¿Ha mantenido usted conversaciones con José Luis Langa, dueño del Jam Beach Club?
-Sí, claro. Se le ha comunicado. El responsable de sacar la licencia es el inquilino. Nosotros le tenemos que facilitar toda la documentación que necesite. Pero el responsable de legalizar toda la actividad es siempre el inquilino.
-Santa Cruz Park Tenerife mantiene un contrato de alquiler con el Jam Club Beach y sin embargo este negocio no existe.
-Me remito a una concesión donde me dan unos planos de los locales y las modificaciones que ha habido. Que pueden faltar algunos trámites administrativos, que también hay algunos locales que se tienen que modificar el uso, pues también. No pasa de ahí. Es que estamos hablando de algo que quizá se está criminalizando en exceso, cuando desde Igueste de Anaga hasta Barranco Grande tenemos miles y miles de empresas, edificios e, incluso, estamentos públicos que están igual o peor que nosotros. Por eso, lo que yo quiero tratar de decir, que no me exime de responsabilidad, es de intentar hacerlo bien. Pero cuidado, que no se criminalice.
-¿Le ve usted futuro al parque en cuanto al ocio nocturno?
-Mi intención es crear ocho o diez restaurantes de distintos conceptos dentro del parque para que se pueda disfrutar del parque todo el año y no sólo ir a bañarse.
-Habrá que cambiar el uso de la concesión de arrendamiento...
-No. Eso son cuestiones jurídicas. Todo lo que esté en ese ámbito se puede ejercer dentro de la concesión. Otra cosas es que nosotros somos los responsables de sacar la licencia. En el parque marítimo se pueden hacer eventos según la concesión, pero tenemos que presentar un pequeño proyecto de cada carpa, que hasta ahora no se ha hecho y que se va a hacer.
-¿Por qué se realizaron obras en el interior del parque sin la debida licencia municipal?
-Me sorprende que no se diga la realidad. A raíz de los carnavales surgieron en unos locales del Parque Marítimo unas grietas y unas goteras. Le remitimos el escrito al ayuntamiento y técnicos municipales estuvieron viendo esas grietas. Para detectar y evitar peligro de derrumbamiento se eliminaron unos tabiques y unos falsos techos. No hay ni una sola obra más en el parque que no estuviese antes.
-¿Teme usted que le retiren la concesión de arrendamiento?
-En absoluto. Si a Luis Gil le retiraran la concesión porque fuera bueno para Tenerife, no tendría ningún problema. Sólo pediría que me devolviesen lo que he invertido, o bien que se le done a una sociedad o que se busque alguna alternativa. Evidentemente, el dinero no lo quiero tirar. Pero desde luego que no me quiero lucrar del Parque Marítimo.
El peso de la Ley
-¿Es de los que piensa que con la ley en la mano no habría ningún local de ocio abierto?
- Por supuesto. Y no sólo el ocio. Dígame un edificio que no tenga modificaciones a su estado inicial. La ley tiene que ser flexible, no puede ser rígida. Qué queremos hacer, ¿paralizar o avanzar? Necesitamos la flexibilidad de los políticos sin incumplir ninguna ley. Yo me atrevo a asegurar que cualquier municipio de Tenerife tiene más del ochenta por ciento de industrias y de empresas de servicios que tienen alguna irregularidad. No creo que haya ningún empresario que pueda levantar la mano y decir que cumpla la ley al cien por cien.
-¿Existe connivencia política empresarial?
-Si eso es así, jurídicamente tiene nombre. Se le llama cohecho. Y el que lo haga lo que tiene que dar son nombres, apellidos y denunciarlo. El resto lo que tiene que hacer es callarse. Yo desde luego no lo he recibido porque nunca lo he pedido y ni lo he necesitado.
-¿Tiene usted algún proyecto de futuro?
-Pues tengo uno muy bonito y creo que nos va a salir muy bien con otros empresarios de Canarias, que es la creación de seis marcas nuevas de restauración y que pondremos en marcha a finales de este año. Estamos hablando de una inversión de más de treinta millones de euros en cinco años y de la creación de 500 puestos de trabajo.
-¿Por qué su salida al frente de McDonal's en Canarias?
-Me voy porque creo que McDonal's podía haber sido más grande en Canarias, y en este caso la compañía tenía otra visión de futuro. Yo siempre he pensado que donde no estoy a gusto me voy, a mi ver pasar el tren y no cogerlo me cuesta. McDonal's podría haber duplicado en poco tiempo sus locales en Canarias, pero la compañía no estaba por la labor.
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