
R. SÁNCHEZ, Pto. de la Cruz
El Puerto de la Cruz pasa momentos difíciles, a su crisis interna se une la crisis mundial y en el horizonte sólo se ven negros nubarrones. Los eternos proyectos que no llegan, como el puerto y el parque marítimo, y un comercio y una planta alojativa con un ancla fija en el pasado, tampoco invitan al optimismo. El paro crece, la ocupación hotelera y extrahotelera baja y el número de visitantes se mantiene a costa de rebajar los precios al límite y de renunciar a los mercados más pudientes. La rentabilidad turística está al mínimo y el Puerto de la Cruz sigue esperando que alguien se asome al pozo para echarle una mano.
Turismo.- El número de pasajeros que llega al aeropuerto Tenerife Norte, principal puerta de entrada de turistas al Puerto de la Cruz, no para de crecer. En 2003 recibió 1,45 millones de pasajeros; en 2006, 1,98 millones, y en 2007 superó la barrera de los dos millones. La cifra total de turistas alojados en el Puerto de la Cruz también crece: ha pasado de 890.608 en 1999 a 969.349 en 2007, casi 79.000 visitantes más. El aumento entre 2004 y 2007 fue de 67.000 turistas. El año 2006 fue excepcional, según los expertos, y la ciudad recibió a 986.466 visitantes, una cifra difícil de mejorar que se redujo en 17.117 personas en 2007. De momento, en 2008, la ciudad ha recibido casi 300.000 visitantes. Se mantiene, pero la duda está en el verano.
Si hay turistas, ¿dónde está el problema? El problema se llama gasto medio diario en destino, una cifra que, según datos del Cabildo, está estancada y a la baja en el Puerto. En 2005, el turista medio gastaba cada día 40,76 euros en la ciudad. Un año después, esta cifra subió hasta 44,14 euros, pero en 2007 retrocedió hasta 40,09 euros diarios. El turista portuense gasta ahora menos que hace tres años.
El turismo en el Puerto de la Cruz depende en más de un 60% de los visitantes peninsulares y, lamentablemente, pierde protagonismo el turismo europeo de calidad. Cada vez vienen menos alemanes, ingleses, franceses, belgas, holandeses, suecos, daneses, suizos o austriacos. Sólo crecen los visitantes de Irlanda, Finlandia, Rusia y países americanos, excepto EEUU, que también baja. El problema no es la promoción, ya que entre 2005 y 2008 se han invertido 3,3 millones de euros en publicidad del Puerto y del Valle.
La ciudad tiene alrededor de 24.200 plazas hoteleras y extrahoteleras, repartidas entre 64 hoteles y 35 establecimientos extrahoteleros, según datos del Istac. La oferta ha bajado bastante respecto a 1988, cuando la ciudad tenía casi 27.000 camas, 85 hoteles y 49 complejos extrahoteleros. Hace 20 años la ciudad tenía 2.800 camas, 21 hoteles y 14 complejos extrahoteleros más que ahora. Y la rentabilidad no mejora.
El consejero insular de Turismo, José Manuel Bermúdez (CC), se muestra preocupado por el efecto de la crisis económica en el turismo español, actual tabla de salvación para el Puerto de la Cruz. Además, recalca que la principal asignatura pendiente de la ciudad se llama rentabilidad, un parámetro que no ha crecido: "Bajar sistemáticamente el precio devalúa el destino. Corremos ese riesgo real". A pesar de todo, Bermúdez cree que con las inversiones necesarias, públicas y privadas, y un trabajo conjunto, "saldremos adelante".
El vicepresidente de Ashotel, Juan Antonio Rosado, se confiesa "muy preocupado con la decadencia portuense". En su opinión, el futuro de la ciudad está "muy complicado, puesto que hemos pasado de un turismo de demanda, que quería venir al Puerto, a un turismo de oferta, que va a donde es más barato porque tiene menos dinero para gastar". A su juicio, "el Puerto vende en la actualidad porque es barato, los precios están tirados y aquí vienen los jubilados del Imserso y los estudiantes, que pagan 19 euros por día en pensión completa". Rosado alerta de que los precios no se pueden bajar más: "Algunos establecimientos cerrarán y aguantarán los más modernos y los que son propiedad de operadores de viajes".
"Las cifras de ocupación aguantan, pero con una rentabilidad prácticamente nula y así es imposible que el sector apueste por renovar la planta. Si el negocio no funciona, nadie invierte", afirma.
Rosado reclama la ejecución de las eternas promesas y de actuaciones imaginativas que permitan mejorar la estética y la calidad de vida en el municipio más pequeño de Canarias: "Esto debería ser un paraíso sin ruido para los peatones, lleno de jardines". El dirigente de Ashotel no es optimista, pero se resiste a asumir una derrota: "Algo tiene que ocurrir, no podemos convertirnos en otro Bajamar".
Comercio.- El presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales del Puerto de la Cruz (Alcipc), Juan Carlos Arricivita, detalla que su colectivo cuenta en la actualidad con unos 360 asociados. Según sus datos, la ciudad tiene 762 establecimientos comerciales (sin contar bares, restaurantes ni empresas de servicios). Alcipc calcula que la población residente y turista gasta cada año en compras unos 488 millones de euros. Arricivita lamenta que el proyecto de zona comercial abierta esté "parado desde hace años por falta de implicación municipal". A su juicio, "hay que redefinir el modelo urbanístico comercial, crear aparcamientos y dinamizar la economía con actividades y campañas, que servirían para que el municipio recupere el liderazgo. Si a eso se une la diversificación de la oferta comercial, nos podríamos convertir en la mayor zona comercial abierta de Canarias".
Construcción y renovación.- En la actualidad están en marcha obras de renovación de la planta alojativa en los hoteles Orotava Palace, Marquesa, Atlantis-Beatriz, Atalaya, Las Águilas y Magec Park. Además, la concejala de Urbanismo y Planificación, Eva Navarro (PP), informa de que "varios hoteles han presentado ya proyectos de rehabilitación que están pendientes de informar. Y seis cadenas de hoteles de lujo se han mostrado interesadas en construir aquí, pero la moratoria lo impide". El número de licencias urbanísticas fue de 350 en 2006. Al año siguiente cayó hasta 277 y hasta junio de 2008 se habían tramitado ya 137 licencias de obra.
Diagnósticos.- La alcaldesa portuense, Lola Padrón (PSOE), considera que un destino como el Puerto de la Cruz tiene "mucho futuro por delante, pero es necesario modernizarnos". A su juicio, un paso esencial para iniciar la recuperación de la ciudad es "recuperar el optimismo".
El portavoz de CC, Marcos Brito, opina que "existe una crisis que debemos afrontar porque si las cosas no se definen como lo que son, difícilmente las podremos abordar. La crisis es general y la situación es delicada para la ciudad, pero existe solución. Hace falta que todos los sectores sociales y económicos y todas las administraciones públicas se unan bajo el liderazgo del Ayuntamiento portuense, pero eso no está ocurriendo". Según Brito, "el nuevo gobierno ha perdido un año y no puede esperar por soluciones a largo plazo como el Plan 2020".
Arricivita, de Alcipc, tiene claro que "estamos en unos momentos de crisis económica a nivel global y, por ello, más que nunca, debemos trabajar todos de la mano, tanto las distintas administraciones como los empresarios y consumidores. Viene un año y medio muy duro, y esperemos que sólo dure eso y no cinco años como predicen algunos analistas. Algunos compañeros empresarios no aguantarán y cerraran, otros aprovecharan la oportunidad y se afianzarán o despegarán". A su juicio, "hay un futuro a la salida de esta crisis que debemos aprovechar. La unión de todos hará eso posible. En el Puerto de la Cruz, se tiene que pasar de las palabras a los hechos, ya los estudios y diagnósticos de las necesidades del municipio en materia comercial están hechos desde hace años. Lo que falta es implicación. No más buenas palabras, sino actuaciones. El sector privado por su cuenta no puede hacer todo el trabajo".
El ex alcalde portuense y ex Delegado del Gobierno, Salvador García (PSOE), considera que la actual situación de la ciudad es "de incertidumbre" y aboga por "remontar con hechos palpables una situación que ya se prolonga demasiado". En su opinión, "es necesario un papel más activo de los agentes sociales y las administraciones públicas". Para García, "hay que redoblar esfuerzos para que la población perciba los frutos del trabajo y cambie de actitud. Si predomina el pesimismo y la desconfianza, esta situación de estancamiento puede agravarse y enquistarse definitivamente".
El consejero insular de Desarrollo Económico y Comercio, Efraín Medina (CC), cree que la ciudad debe fomentar la renovación turística y comercial, así como impulsar la zona comercial abierta. "Entre todos tenemos que conseguir que el comercio del Puerto de la Cruz vuelva a ser lo que era, porque en la actualidad vive una crisis que creo pasajera", recalca.
El Secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida (PSOE), dejó bien claro durante su visita al Puerto de la Cruz qué es lo que se debe y no se debe hacer en la ciudad: "Las zonas turísticas maduras tienen sus periodos de auge y decadencia. Si uno no hace nada, el destino sigue siendo rentable, pero cada vez menos. Hasta que llega el momento en que la rentabilidad es mínima. Si se quiere mantener una posición de liderazgo, hay que invertir más y cuidar el negocio al máximo".
De momento, el Puerto de la Cruz sigue esperando soluciones en forma de proyectos e inversiones que todo el mundo conoce, pero nadie ha visto.
Proyectos de futuro y paro presente
Los grandes proyectos del gobierno portuense (PSOE-PP) para los próximos años vienen, en su mayoría, de lejos: el puerto deportivo y pesquero, dotado con el parque marítimo y la línea con La Palma; la ciudad deportiva; el nuevo hotel Taoro; el consorcio turístico; el dique de la playa de Martiánez; las nuevas infraestructuras culturales, o la mejora de las carreteras del Cabildo y del mirador de La Paz. Además, para impulsar el desarrollo portuense, la primera teniente de alcalde, Eva Navarro, cita las siguientes iniciativas: el nuevo Plan General de Ordenación con la inclusión del campo de golf de Los Orovales; el Plan Especial de Martiánez con el mantenimiento de las actuales volumetrías; el Plan Especial de Punta Brava, que impulsa los aparcamientos; la potenciación de parques temáticos en torno al Loro Parque, o el plan de asfaltado integral. La otra cara de la moneda esel paro, una dificultad añadida, que ha subido casi un 27% en el último año. Datos del SCE del pasado día 2 cifran en 2.616 el total de personas sin empleo, 553 más que en 2007. De los desempleados, 733 provienen de la hostelería, 861 del sector servicios, 467 del comercio y 285 de la construcción.
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