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D. BARBUZANO, La Laguna
La Laguna vivirá hoy su fiesta más alegre y típica como es la Romería Regional de San Benito Abad, que contará con más de 80 carretas, barcos, danzas, ganado, parrandas y, dado el título que posee de ámbito regional, grupos de las siete Islas Canarias: Tacoremi (Tenerife), Taicares del Pinar (El Hierro), Coras y Danzas de Valle Gran Rey (La Gomera), Bediesta (La Palma), Guanapay (Lanzarote), El Tostón (Fuerteventura) y parranda de Gáldar Lo Nuestro (Gran Canaria). Como participante especial, en intercambio folclórico, estará el grupo Despertar, de Cáceres, invitado por la rondalla San Benito, que cumple 25 años de historia.
Es de destacar que la concejala de Fiestas, Julia Dorta, ha querido que, una vez terminada la romería, continúe el ambiente festivo, por lo cual ha habilitado ventorrillos con sus mesas y sillas, para que los romeros y público continúen manteniendo la alegría de la fiesta.
Las parrandas, con sus cantos, como si de piropos se tratara, elogiarán a San Benito, pero, en el pasado, como consta en los antiguos programas, los escritores más relevantes del momento dedicaron los siguientes elogios:
1951. Luis Diego Cuscoy: "Traer lo tradicional de la mano, sacarlo de sus silencios, de sus valles escondidos, de esa paz dormida que alborozan alondras y canarios".
1955. Luis Álvarez Cruz: "La Laguna, la primera ciudad agrícola de la Isla, le rinde culto a San Benito, para lo cual no sólo ha creado una tradición, sino que la ha recreado, haciéndola florecer en el reseco tronco de la historia".
1956. Juan Marti y M. Ocampo: "Día en que todas las flores de la Isla vestirán con orgullo sus más bellos colores."
1957. José Miguel Adán: "La romería de San Benito ha venido a ser y es la más auténtica de nuestras Islas".
1958. Germánico Álvarez García: "Es un policromado y natural espectáculo que transporta el alma a épocas más auténticas, más cercanas al verdadero espíritu de La Laguna y a la severa paz de sus campos".
1959. Elías Serra Rafols: "En la romería de San Benito quiero ver un homenaje de la Isla entera a esos honrados hombres que arrancan de la tierra nuestro gofio de cada día".
1960. Domingo Cabrera: "Una alegría sana alienta el río vivo de romeros, alegría que se mete alma adentro, porque es un volver a la tierra".
1961. Juan Rodríguez Doreste: "El tesoro de San Benito tiene su hontanar en entrañables vetas de la tierra, arrancando por la mano, el corazón y la fantasía del campesino, último gran señor de nuestras Islas".
1962. Alfonso García Ramos: "La romería de San Benito es un río de campo que corre por la ciudad. El alma isleña, asomada por canciones que camina, guitarra y cirio, detrás del santo".
1963. Eliseo Izquierdo: "Lo más hermoso de nuestra tierra derramado a los pies de San Benito".
1964. Tomás González: "Es una fiesta de amor cercano a la naturaleza".
1965. Pedro Félix de Benito: "Las nostalgias traspasan nuestra carne y, por los litorales del corazón, regresan de nuevo a flor de piel, para quedar anclados en ese hueco donde las lágrimas forman una unidad de emociones".
1966. Olga Darias: "La ofrenda al santo va en el fruto prometido, en la flor, la belleza y la copla".
1967. Enrique Roméu Palazuelos: "Nunca ninguna apoteosis fue tan alegre, tan clara como la romería de San Benito".
Para Andrés de Lorenzo Cáceres, la romería está "enraizada en la pella cordial de nuestro pueblo y no cesa de incitarnos a su goce".
Sebastián Jiménez Sánchez la define "desbordante de color, de afanes y quehaceres, de tradición, de amor a lo vernáculo y de exaltación al campo".
Carlos Pinto solicita a los ciudadanos que "llevemos todos nuestra ofrenda y con la paz en el corazón, y la dejemos a los pies del Santo Abad para que la bendiga y nos bendiga".
Carros y coplas
Sobre el pasado de la romería de San Benito, el escritor Julio Torres da a conocer que, desde sus inicios, los carros iban cubiertos de arcadas de hojarasca tierna y gajos de palmas y ramas de brezo. A la sombra relativamente fresca de esa bóveda vegetal se sentaban los magos, magas y maguitos, sobre unos tablones dispuestos a ambos costados del carro, sirviéndoles de respaldar los maderos laterales del tambaleante vehículo, que avanzaba lentamente.
Sobre el acompañamiento musical hemos encontrado una interesante anotación de Amaro Lefranc a las coplas que compuso para un concurso de isas y folías convocado por el Ateneo de La Laguna en 1927 y de la que reproducimos el siguiente fragmento: "Oíd... La rústica compañía manifiesta ruidosamente, su júbilo. Asistimos a la más absoluta de las anarquías armónicas: uno rasguea una guitarra; otro estira un acordeón; otro bate palmas; otro canta a voz en cuello; otro lanza al aire rejijides penetrantes; otro silba con estridencia..., y todo sin la menor cohesión, cada uno por su cuenta, en un tono distinto, cual si anhelase únicamente producir más ruido que sus vecinos".
La ermita de San Benito data del año 1532. En 1947, con los alcaldes Domingo Bello del Castillo y Narciso de Vera, se reinstauró y dio comienzo la romería que se ha mantenido hasta ahora.
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