Economía y Laboral
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

REBAJAS EN TIEMPOS DE CRISIS

Los saldos no arreglan la caída del consumo

A pesar de que las tiendas ofrecen descuentos hasta ahora inéditos en el inicio de la campaña de verano, la adversa coyuntura económica hará que estas rebajas no lleguen a las cifras de ventas de años anteriores. Los agentes económicos y sociales coinciden en que el comercio debe afrontar reformas de calado, más allá del presente.
13/jul/08 01:00
Compartir
Edición impresa .

Con la intención de aportar más elementos de reflexión sobre la caída general del consumo y de su incidencia en la recién estrenada temporada de descuentos, EL DÍA ha organizado esta semana un debate bajo el título genérico de "Rebajas en tiempos de crisis".

Los asistentes fueron la directora del departamento de Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, Lola Pérez Martínez; el secretario general de la Unión de Consumidores de España (UCE) en Tenerife, Raúl Alonso Fernández; el director gerente de la Federación de Comercio de Tenerife (Fedeco), Carlos Ravelo Perdomo, y el secretario general de la Federación de Áreas Urbanas de Canarias (Fauca), Abbas Moujir Hegeige.

La responsable de Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio desgranó las claves que marcan la coyuntura comercial actual, cuya adversidad confirmaron el resto de invitados. Pérez indicó que el comercio "está muy influido por la desaceleración económica" y subrayó que, como grupo de actividad, "es el que tiene mayor representación, con el 27% del total de las empresas canarias, un 21% de la afiliación y un peso relativo en el PIB de en torno al 10%". Por todo ello, "es vital, y su devenir afecta de manera directa e indirecta a la evolución de la economía de las Islas", agregó.

Puntualizó que, para hacer un análisis correcto, "hay que ver de dónde partimos; desde mediados de 2006 y a lo largo de todo 2007, el comercio tuvo un periodo muy bueno, con crecimiento de las ventas al por menor y las afiliaciones, dado que el consumo estaba en apogeo, había un gran crecimiento de la ocupación y sin síntomas de retraimiento de la actividad".

La grave caída del sector de la construcción afecta más directamente al segmento de los establecimientos dedicados al mobiliario y la decoración del hogar, "que se está viendo arrastrado por su constricción", explicó Pérez. En la alimentación, sin embargo, "lo que se está haciendo es racionalizar el consumo, pero, en su conjunto, también se ha moderado, porque el poder adquisitivo de nuestras familias ha empeorado: la gente, con su mismo sueldo, tiene menos capacidad de compra", detalló.

Ante este panorama, para la también directora del Servicio de Estudios de la Cámara, las rebajas de verano "tendrán un peor comportamiento que el año pasado, en el que incluso hubo un consumo voraz, y hay que ver qué capacidad tiene el comercio de soportar esta situación", se preguntó.

La disminución de ingresos hará que "tal vez, muchas empresas tengan que cerrar", añadió Pérez, que considera que es una posibilidad que entra "dentro de la normalidad del ciclo, igual que pasa en otros sectores de actividad". Además, resaltó que el consumo "también está afectado por un factor psicológico que genera retraimiento, por lo que no conviene transmitir una alarma que aumente el recelo".

En esa misma línea se expresó Raúl Alonso, quien añadió que "la psicología es un factor determinante en la economía, pero no sólo para los consumidores, sino también para los empresarios, para su capacidad de arriesgar e inyectar dinero, y eso luego tiene que ver con que exista un circuito monetario que permita crear empleo".

El secretario insular de la UCE consideró que "lo normal es que se produzca una restricción en estas rebajas, ya que el textil, que es el grueso de este periodo de saldos, es muy prescindible, mientras que en alimentación se ajustará menos y el resto dependerá de las necesidades que se tengan". La "recesión en el consumo", señaló con rotundidad, abocará "al fracaso" la actual temporada.

"También se ha producido un cambio en las fechas que genera anormalidad, porque ha habido poca claridad a la hora de saber cuándo empezaban realmente las rebajas. Eso provocará que los primeros días tampoco sean muy significativos", continuó Alonso.

En lo que respecta al análisis global del sector comercial, el representante de los consumidores cree que está "tocado del ala", más en un momento en el que "otra vez se avecinan nubes negras, no sólo por la crisis económica, sino por los intentos liberacionistas que supuestamente pretenden defender al consumidor y la libre competencia, y con los que nosotros estamos en pleno desacuerdo", indicó en referencia a la directiva comunitaria Bolkenstein, que liberalizará el mercado de los servicios a partir de 2010 en toda la Unión Europea.

Por su parte, el director gerente de Fedeco analizó que "evidentemente, hay una grave crisis económica, de la que no tiene la culpa el Gobierno nacional o el canario, sino que es una situación que viene impuesta, y que está repercutiendo en uno de los sectores más sensibles, porque es el mostrador, el primero que capta si hay una crisis del consumo o no".

Más especialización

Carlos Ravelo recalcó que el problema más importante para el comercio tinerfeño "es la falta de liquidez; no se ha vendido como se pretendía una mercancía que se adquirió en función del año pasado". Explicó que la campaña de Navidad y Reyes no fue buena y luego, progresivamente, se ha ido agravando la bajada en las ventas. "A los comerciantes les falta liquidez porque su dinero está en esas mercancías", sentenció.

Por ello, Fedeco mantiene una previsión "mala" para las rebajas, aunque Ravelo se cuidó de no provocar desconfianza en el consumo "para que no se retraiga el poco que existe; lo que hay que decir es que hay muchísima mercancía de calidad y, encima, con porcentajes de descuento que antes se producían en las segundas rebajas". Así, ésta va a ser una campaña "muy importante para el que quiera consumir, aunque otra cosa es que entendamos que no serán exitosas", añadió.

Más moderado en sus reflexiones se mostró Abbas Moujir. "Confiamos en que al final las ventas en las rebajas sean similares a las del año pasado, que se mantengan en esa línea", apreció, y, como contestación a lo expuesto por Alonso, reconoció que "el comercio textil, de calzado y complementos es en cierta medida prescindible", pero objetó que "hay un extracto de la población, el juvenil, que ahora mismo puede consumir más".

Se comprará, continuó, pero "no se producirán las avalanchas de años anteriores, sino un goteo durante los dos meses de rebajas, por la situación económica de las familias". En cuanto a la previsión de gasto medio por consumidor, sí que asume que "será menor que la del año pasado y que la media nacional; no somos tan optimistas como la Confederación Española de Comercio, que fijó 200 euros, ni tan pesimista como alguna organización que ha planteado 80. La media estará entre 95 y 100 euros".

Eso sí, el secretario general de Fauca estima, pese a que no ve los cinco primeros meses del año en términos tan negativos como Fedeco, "que de aquí a final de 2008 la crisis económica irá a peor, aunque tocará fondo y repuntará a partir de 2009".

Por otra parte, los asistentes al debate coincidieron en que el comercio necesita reformas de calado para afrontar el futuro, dado que sus carencias quedan a la vista en épocas de crisis como la presente. A corto plazo, Lola Pérez cree que el ajuste "va a tener que venir del mercado; unas empresas saldrán, crecerán y podrán mejorar y otras no aguantarán el tirón y se quedarán por el camino". Y, a medio y largo plazo, precisó que el sector "necesita un conjunto de reformas importante, no sólo desde la Administración pública, sino de los empresarios".

Lo principal, a su entender, es que el pequeño comercio "tienda a una mayor especialización, trabaje en aumentar sus dimensiones, con asociaciones puntuales que le den una economía de mayor escala, y mejore en términos de productividad". Subrayó que en la calidad del servicio "está su valor añadido y diferencial".

Para Alonso, "es complicado buscar salidas a la actual situación", pero consideró esencial "evitar las incertidumbres legales: la batalla sobre el futuro del sector genera incertidumbre, no sólo a los empresarios, sino también a los trabajadores, que son los que aportan el consumo. No vale hacer una política cambiante, esa incertidumbre se debe despejar".

En una postura similar, Ravelo argumentó que "para paliar los efectos de la crisis es necesaria una estabilidad normativa, que el empresario cuente con una legislación que no provoque la introducción, como pretende el Gobierno autónomo, de más grandes superficies y de tiendas de descuento duro". Demandó más diálogo al Ejecutivo y reducciones en la fiscalidad que soportan las importaciones. Además, opinó que, por las reducidas dimensiones del mercado canario, la especialización "no es algo fundamental".

Por último, Moujir quiso destacar que "hay un porcentaje importante de la población que, en principio, no ve peligrar ni su sueldo ni su puesto de trabajo y, por tanto, existe una población importante que sigue manteniendo su capacidad de consumo, así que la situación no es de alarma".

Abogó por la reducción de la carga administrativa y la eliminación del coste del transporte interinsular. Asimismo, reclamó "una reducción temporal de medio punto en el IGIC " y la revisión del arbitrio a las importaciones.

Texto: Miguel Ángel Ruiz y Josué García Fotos: D. Martín

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Economía y Laboral

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: