PEDRO FUMERO, Tenerife
Con la llegada del verano, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado intensificarán la lucha contra el tráfico minorista y el consumo de drogas en las zonas de ocio nocturno de la Isla y, en general, de todo el Archipiélago. Dicha tarea forma parte del Plan Estratégico impulsado por el Ministerio del Interior desde 2007. En la Comunidad Autónoma, por sus condiciones socioeconómicas, además de los enclaves de diversión situados en las grandes ciudades, hay que tener muy en cuenta determinados centros comerciales de las zonas turísticas e, incluso, varios polígonos industriales en las zonas de influencia de esos destinos.
En Tenerife, los dispositivos se verán reforzados con la incorporación del segundo grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP), cuya presentación se prevé llevar a cabo en los próximos días por parte de autoridades de la Delegación del Gobierno en Canarias.
Manos a la obra.- Independientemente de la mencionada planificación nacional, desde hace varios años agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil han llevado a cabo dispositivos no sólo en las zonas de "botellón" y en las calles próximas a pubs y discotecas, sino también en el interior de muchos de estos negocios. Y algunas intervenciones se han hecho en operaciones conjuntas con grupos especializados de policías locales. Los métodos de actuación generaron una seria polémica y no pocas protestas por parte de los empresarios del sector. No obstante, a tenor de las estadísticas ofrecidas por fuentes de la administración, los resultados revelan que la mayor parte de las operaciones se realizan y dan sus frutos en las calles e inmediaciones de las áreas de ocio.
Un ejemplo: de las 855 denuncias por consumo y tenencia de drogas levantadas por los agentes de la autoridad desde febrero de 2007, únicamente 26 corresponden a personas que se hallaban en el interior de discotecas y otros establecimientos. Algo similar ocurre con otros parámetros, como el número de detenidos o los puntos de venta desmantelados, según la información recabada.
En el transcurso de los últimos 18 meses, los guardias civiles, policías nacionales y agentes municipales inspeccionaron más de medio centenar de locales. Y en dicho período, al menos 17 propietarios de negocios fueron denunciados, en unos casos por permitir la venta de droga en el interior del recinto y en otros por incumplir el horario de cierre.
Entre las drogas más frecuentes decomisadas, continúa destacando la cocaína, aunque en las estadísticas también aparecen cantidades diversas de resina de hachís y aceite de hachís; marihuana, speed, LSD, éxtasis, éxtasis líquido o psicofármacos. En el "territorio" del Cuerpo Nacional de Policía, los enclaves de ocio nocturno más populares son la zona del botellón del Puerto de la Cruz, El Cuadrilátero de La Laguna, el entorno de la calle La Noria y el Parque Marítimo de Santa Cruz, así como varios centros comerciales de Los Cristianos y Playa de las Américas.
Puntos calientes.- En la demarcación de la Guardia Civil, los agentes controlan entre 54 y 60 enclaves de ocio repartidos en 23 municipios de Tenerife, La Palma y El Hierro. La inmensa mayoría de los espacios vigilados tienen un riesgo considerado normal. Sin embargo, existen varios puntos donde el riesgo se califica de elevado, como pueden ser diversos lugares de El Médano, en Granadilla de Abona; Los Roques, en Fasnia; el polígono industrial de Las Chafiras, en San Miguel de Abona, así como en Los Llanos de Aridane (La Palma). Esa valoración se plantea en función del número de establecimientos, la existencia o carencia de seguridad privada en los mismos, la cantidad de usuarios o los antecedentes de incidencias. Los controles se llevan a cabo de forma aleatoria, no en puntos fijos, y en muchas ocasiones los funcionarios policiales intervienen de paisano, con el fin de obtener mejores resultados en cada operación.
El portavoz de la Federación Empresarial Canaria de Ocio y Restaurantes (Fecao), José Antonio Santana, lamenta que, a pesar de que el fenómeno del "botellón" es ilegal, su erradicación por parte de las fuerzas de seguridad no se afronta con la misma intensidad con la que se acude a bares, pubs o discotecas del Norte y el Sur de la Isla, que pueden llegar a ser precintados temporalmente.
Santana recuerda que los agentes de la Policía Nacional, Guardia Civil o policías locales deberían prestar más atención a aquellos supermercados de 24 horas que venden alcohol a jóvenes y no tan jóvenes, a cualquier hora de la noche, lo que fomenta las concentraciones del "botellón".
A juicio del representante de los empresarios, salvo raras excepciones, no se justifica la "espectacularidad" de determinados dispositivos. Recuerda que hace algunos años, en el Sur de la Isla se hicieron "redadas muy desafortunadas, que crearon una mala imagen entre los turistas". Para Fecao, no se trata de estar a favor de las drogas, ni en contra de que los policías lleven a cabo su trabajo, "pero se debe respetar el derecho que tenemos a trabajar y el derecho que tienen los ciudadanos a disfrutar de su tiempo de ocio, sin que se les esté molestando".
En cualquier caso, Santana reconoce que el grado de espectacularidad de las intervenciones ha descendido algo en los últimos años. Respecto a que muchas veces los agentes actúan "de paisano", el portavoz de la Federación aclara que "ya quisiéramos nosotros que ocurriera así, sin hacer tanto ruido". Y recuerda que hubo momentos en que las operaciones se parecían "a un estado de sitio", a la vez que sentencia que los turistas que vieron tales despliegues "ya no vuelven a Canarias".
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