Santa Cruz de Tenerife
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Primeras fisuras en el pacto CC-PP

Más allá de la escenificación política de que todo va bien, en el equipo de gobierno de Santa Cruz se descubre un pulso entre populares y nacionalistas. El primer envite se jugó en el Carnaval, pero esta semana se ha trasladado a dos organismos autónomos.
6/jul/08 24:40
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HUMBERTO GONAR, Tenerife

Detrás de las formas "políticamente correctas" de las que hacen gala tanto el alcalde de Santa Cruz, el nacionalista Miguel Zerolo, como su primer teniente de alcalde, el popular Ángel Llanos, se respira en el ambiente una tensión desde hace un mes y medio que ha terminado por escenificarse tanto en la entrega de premios de la Vuelta Atlética a la Isla, como en quién ha hecho más por el Carnaval -si CC en 30 años o el PP, en 12 meses-, sin obviar los pulsos que han echado concejales de CC a sus socios de gobierno en las mesas de los organismos Autónomos de Fiestas y de Deportes, con la oposición como convidada de piedra.

El 27 de mayo de 2007 comenzaba el primer mandato en el que CC, antes ATI, necesitaba de forma expresa el apoyo de alguna formación para apuntalar su mayoría absoluta. Ante los rumores del acercamiento de la hasta entonces oposición (PP, PSOE y Ciudadanos de Santa Cruz), Zerolo tardó a penas 72 horas en iniciar las negociaciones con Ángel Llanos. Era el pacto natural; el otro hubiera sido el de la jubilación de políticos que se licenciaron en este arte desde que cumplieron la mayoría de edad. Pero el acuerdo entre Zerolo y Llanos no fue consultado al comité local de CC, presidido por José Manuel Bermúdez, quien se enteró que dejaba de ser candidato a la Alcaldía de Santa Cruz el mismo día que los nacionalistas celebraron su fiesta de Navidad y el alcalde anunció que concurriría a la reelección como reacción a que continuaba el pleito por el "caso de Las Teresitas".

Envidia sana.- Según se han ido sucediendo los acontecimientos, CC ha mantenido en este último año su ritmo de trabajo, sin ser capaces de vender la "joya de la corona" de Zerolo: los Planes de Mejora y Embellecimiento previstos en una primera tanda para veinte barrios. Quizás, la deuda adquirida con algunas contratas y el celo personal de Norberto Plasencia, que defiende la máxima de que él trabaja al servicio de los vecinos y no para salir en la foto, han impedido que los concejales nacionalistas hayan sabido rentabilizar políticamente el lema de la última campaña electoral de Zerolo: "Por los barrios".

Paulatinamente, el alcalde de Santa Cruz ve cómo Ángel Llanos no sólo acapara un día sí y otro también las páginas de la información municipal de todos los periódicos, sino que hasta se atreve a gestionar de forma personal todas y cada una de las áreas del PP. De ahí que cada lunes o martes, el primer teniente de alcalde se reúna con sus concejales y los directores de organismo y otros departamentos adscritos al grupo municipal popular en su particular "gran hermano" -término y forma de trabajo que aprendió de Ricardo Melchior, cuando fue consejero de Relaciones Institucionales en el Cabildo (2003-2007)-. Cada reunión es un quebradero de cabeza para el resto de concejales del PP. Como el maestro que revisa la tarea, Llanos pregunta en cada "gran hermano" qué se hizo con la tarea marcada la semana anterior. Tras el repaso, el primer teniente de alcalde establece los objetivos de los siguientes siete días. Y así, todas las semanas.

Esta forma arrolladora de trabajar no sólo despierta la envidia del alcalde, que sólo se resigna a pensar que lo único que puede hacer es decirle a su equipo de gobierno que se pongan las pilas, sino que alimenta el malestar entre concejales nacionalistas, especialmente entre los responsables de distritos. El formato de Participación Ciudadana desarrollado al amparo de la Ley de Grandes Ciudades los convierte como alcaldes pedaneos de cada una de las cinco zonas. De ahí que intenten combinar los reproches de los vecinos que se quejan de los malos servicios con los éxitos que se alcanzan en su demarcación aunque no sea fruto de su gestión directa, sino de concejalía u organismos con un poder de gestión transversal, caso de Deportes, Fiestas o Servicios Generales.

Primer asalto.- Ya en Carnaval a los concejales de CC se le pusieron los dientes largos cuando el edil de Deportes, el popular Jaime Hernández Abad, dijo en la fiesta de día, celebrada con un esplendor sólo comparable con el concierto de Celia Cruz en 1987, que el PP había logrado devolver a la ciudad la fiesta de la máscara en horario diurno. Inmediatamente CC hasta movilizó al presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, y el portavoz nacionalista José Alberto Díaz Estébanez se apresuró a decir ante los micrófonos que el Carnaval lo hace el pueblo y es un éxito de todos.

Reacción nacionalista.- Desde hace un mes y medio, el comité local de CC ha trasladado su inquietud por el protagonismo cobrado por Ángel Llanos, que ha diluido la presencia nacionalismo, tal y como le llegó a trasladar en una asamblea la diputada Marisa Zamora al propio Zerolo. "Quizás eso no hubiera pasado si no hubieras despreciado la invitación que te hice para que fueras en la última lista", le vino a decir el alcalde, mientras otros aseguraban que la máxima estaba incompleta, pues Zerolo le prometió el octavo puesto a Marisa Zamora, en sustitución de Antonio Bello.

Coincidiendo con la Vuelta Atlética a la Isla, el presidente del comité local de CC y también entonces titular en funciones del Cabildo, José Manuel Bermúdez, quiso entregar los trofeos a los ganadores. El jefe de protocolo contratado por los populares para sus actos, ya sean Fiestas como Deportes, Lorenzo González, le comunicó a Bermúdez que sería el primer teniente de alcalde quien entregaría las máximas distinciones, mientras que al presidente del Cabildo en funciones se le reservaba la entrega de un sexto galardón. Bermúdez no lo dudó y se marchó a casa.

Un rosario de desplantes.- Pero los encontronazos entre CC y PP han sido la tónica habitual en la última semana y media. Basta sólo con ver la cena que se organizó para la entrega de premios de los Juegos Municipales, otra de las perlas que fuera en mejores tiempos de CC. Bajo la coordinación del responsable de Deportes, Jaime Hernández Abad, se dispuso todo. Cuentan que como estaba en Madrid el alcalde, todo estaba preparado para que llegara tarde Ángel Llanos y entrara al salón el olor de multitudes. Fuentes nacionalistas y de la oposición municipal han confirmado que ni los consejeros del Organismo Autónomo de Deportes que no fueran del PP ni los concejales de distritos o el resto de la Corporación fue invitada al acto. Sin embargo, a las puertas del restaurante se atrincheraron los concejales de CC. Cuando Hernández-Abad se percató de la situación, telefoneó a Llanos y luego pidió a todos los ediles del PP que subieran, aunque faltaron Juan Manuel Brito Arceo y Alfonso Soriano. A continuación, el "número dos" de Ángel Llanos se apresuró a invitar a sus socios de gobierno. Pero ellos no estaban allí por Llanos.

Al parecer, Hilario Rodríguez, el hombre que maneja los hilos del hoy débil movimiento vecinal y un de los hombres de confianza de Zerolo, que también sirve de puente con Bermúdez, telefoneó al alcalde para decirle que tenía que estar en la cena. Lo convenció y, en el vuelo de la tarde-noche, un coche recogió en el aeropuerto al alcalde, lo llevó a su casa, donde se aseó para ir a la cena. Y entonces entró él, ahora sí, en olor de multitudes.

Fiesta en fiestas.- El lunes pasado, Maribel Oñate presidió el consejo del Organismo Autónomo de Fiestas. Allí se llevó la inyección de remanente de la Tesorería para paliar los 1,4 millones de euros que heredó de la gestión de Bruno Piqué y más tarde de Hilario Rodríguez, cuando estuvieron al frente del Carnaval. Las diferencias surgieron cuando propuso la designación de tres personas del mundo del Carnaval que, con reconocido prestigio, participaran en las reuniones con voz pero sin voto. Ya en el consejo anterior se dio de baja a los representantes del Comercio y del Turismo: Luis de Miguel y Miguel Ángel González Suárez. El rifirrafe surge cuando Oñate propone la elección en un solo punto de Lorenzo Marichal, ex director de Ni Fú-Ni Fá y "alma Mater" de Chinchositos; José Francisco Castilla, presidente de Triqui-Traques, y Salvador Rojas, director de La Zarzuela.

José Alberto Díaz Estébanez (CC) le responde que si no hay un compromiso legal, moralmente sí está vinculado políticamente con la organización. Oñate se altera y le espeta que el alcalde, "que es de su grupo político", ya había sido informado y no había puesto reparos. Díaz Estébanez le matiza que él no tiene problemas con la propuesta de Castilla ni la de Rojas, pero que Marichal se posicionó en el acto del PP del sábado pasado a favor de esta opción política. Oñate le dijo que votara lo que quisiera. Begoña Ortiz intenta mediar para pedir un informe jurídico sobre si existe incompatibilidad en este caso; Oñate lo rechaza y Jaime Hernández-Abad, en un tono conciliador, intenta mediar y dice que Miguel (Zerolo) ya lo sabía. Ortiz se enrabieta porque considera que el PP deslegitima la autoridad de su alcalde al intentar enfrentar su postura y abandona el consejo. Díaz Estébanez fuerza la máquina y consigue que se vote por separado. Lorenzo Marichal es hoy miembro del consejo sólo por los votos del PP, pues el resto de consejeros, incluida CC, se abstuvo.

Una situación insostenible.- El miércoles por la tarde se celebra otro consejo. Fue el del Organismo Autónomo de Deportes. El socialista José Ángel Martín traslada el malestar de su grupo porque no fue invitado a la entrega de premios de los Juegos Municipales, a lo que el titular del ente, Jaime Hernández Abad, respondió que tomaría nota de cara a 2010. Hilario Rodríguez, de CC, ejerció la oposición más radical y recordó que la invitación al resto de los consejeros era un gesto de cortesía ya habitual en anteriores mandatos. Oñate entra en el debate, dice que las cosas se están sacando de quicio y asegura que nunca se ha invitado hasta la fecha al resto de los consejeros o de la Corporación, a lo que el histórico Antonio Bello, de CC, le recuerda que siempre se ha dado una tarjeta. Hilario Rodríguez insiste en que no se ha dado el trato adecuado al consejo. Ya dentro del punto de ruegos y preguntas, Hilario Rodríguez plantea que el secretario de la Corporación establezca por escrito las competencias de los Servicios Públicos con otras áreas como Deportes o Fiestas, porque "no me voy a comer más marrones que son competencias de otros. A nosotros nos vienen a dar cachetadas -en referencia a los concejales de distritos- y luego otros se ponen las medallas".

Oñate se levantó de la mesa y, con gesticulación, dijo que "esta situación es imposible". Begoña Ortiz da una nueva vuelta de tuerca y pide la memoria del año 2007 para ver lo que se estaba haciendo. El presidente de organismo de Deportes concluye: "Yo no sé que pasa últimamente dentro de los consejos". El jueves pasado, Hilario Rodríguez organizó la reapertura de la rehabilitación de la modificación de las instalaciones del polideportivo de La Gallega. Allí acudió todo su escuadrón, en un claro pulso a Llanos, que habló como alcalde en funciones. Y esto es sólo el balance del primero de los cuatro años que firmaron ambos partidos, CC y PP.

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