MAIKEL CHACÓN, El Paso
La Palma está, geológicamente hablando, fuera de plazo en cuanto a la posible erupción de un volcán. Esa fue una de las conclusiones manifestadas a lo largo de las jornadas desarrolladas esta semana en el municipio de El Paso, bajo el título "Canarias, una ventana volcánica en el Atlántico", protagonizadas por el Instituto de Tecnología y Energías Renovables del Gobierno de Canarias (ITER), con la presencia del geólogo David Calvo, perteneciente al Grupo de Vulcanología de dicho organismo. Las charlas se extendieron a lo largo de tres días con la intención de acercar la información disponible en el instituto sobre tres aspectos básicos en este campo: la situación volcánica de la Isla y el resto de Canarias; los peligros existentes en las erupciones, y la reducción de los riesgos en momentos de crisis.
Según aseguró el experto del ITER, "la idea de que estemos sobrepasando el periodo habitual que transcurre entre las erupciones volcánicas registradas en La Palma se basa en el análisis de la temporalización marcada por las crisis que se han registrado en años anteriores y el margen de años que hay entre ellas. Desde la explosión del volcán Teneguía han transcurrido más de 37 años y si nos atenemos a las estadísticas, es cierto que es evidente que estamos en ese periodo de tiempo en el que, para esta Isla o incluso para el Archipiélago, una erupción podría ser posible, incluso se estaría sobrepasando el tiempo marcado por esos datos, porque estos nos dicen que el intervalo entre cada erupción se sitúa entre 25 y 35 años".
El tercero consecutivo.- Bajo esa premisa, concretó David Calvo, "es posible que algo ocurra en los años venideros. También es real que La Palma, casi en la misma proporción que Tenerife, tiene casi todas las papeletas para que le toque el turno. Si esta situación se produjera en la Isla Bonita, sería el tercer volcán consecutivo que se experimenta en la misma, algo factible desde el punto de vista geológico". En cualquier caso, concretó, "a nos ser que la geología en sí nos juegue una mala pasada y se contradiga a sí misma, creo que las generaciones actuales de habitantes de La Palma verán al menos una erupción volcánica. De eso estoy prácticamente convencido, pese a que en la ciencia, sobre todo en Vulcanología, dos más dos a veces suman cinco y no cuatro. Lo que está claro para todos los que estudiamos estos temas es que en el pasado está probablemente escrito el futuro y según dice éste, veremos más pronto que tarde una erupción".
Del Birigoyo a Los Canarios.- Si se tiene en cuanta que la dorsal montañosa de Cumbre Vieja es una de las zonas más activas del mundo a nivel volcánico, la pregunta sin respuesta es ¿dónde? Para el geólogo, la duda se amplía a otra incógnita, la de saber si la erupción que surja se producirá sobre el nivel del mar o bajo el agua, con una erupción submarina que se sume a otras que, probablemente, ya hayan tenido lugar sin que se detectaran. No en vano, la plataforma de la Isla, desde la punta de Fuencaliente hacia el Sur, se extiende a lo largo de varios kilómetros.
De producirse una erupción en tierra, agregó, "la zona de Cumbre Vieja, desde el Pico Birigoyo hasta el término municipal de Fuencaliente, es la zona más susceptible de albergarla. Si nos atenemos al registro histórico, tanto a través de la documentación escrita como gráfica, todas las erupciones prácticamente se han dado en esta dorsal, con lo cual, afirmó, es lógico pensar que la próxima, en el tiempo, se produzca en la misma zona".
De tipología impredecible.- En cuanto al tipo de erupción que se registraría, David Calvo afirmó que "es difícil de predecir". Al respecto, recordó que las dos últimas que se han producido tuvieron una dinámica bastante diferenciada. "Mientras que el Teneguía (1971) fue una explosión estromboliana bastante habitual, el de San Juan (1949) contó con un periodo explosivo bastante importante, tal y como demuestran las fotografías de la época, donde se observan unas columnas de cenizas muy importantes, lo que supone un peligro considerable para la población, en función de dónde se produzca el volcán".
De esto, afirmó el miembro del ITER, "el habitante de esta Isla, en comparación con el resto de ciudadanos del Archipiélago, es posiblemente el más que sabe, porque es consciente de su realidad geológica cercana, desde el punto de vista volcanológico; no en vano, en esta Isla han tenido lugar las dos últimas erupciones volcánicas que se han registrado en Canarias, con una espacio de 22 años entre ellas".
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