L.C., S/C de Tenerife
En Canarias estamos todo el año expuestos al sol, pero es con la llegada de la época estival cuando el riesgo de sufrir quemaduras se incrementa.
Marta García, dermatóloga del Hospital Universitario de Canarias (HUC), recuerda que "lo correcto en Canarias es utilizar un factor de fotoprotección por encima de un 30", por la intensidad del sol que particulariza a las Islas.
Además, la experta recuerda que hay que "evitar las horas del mediodía, entre las 12:00 y 16:00 horas" y comprobar el índice ultravioleta en las predicciones que se publican en algunos medios de comunicación.
"Hay que echarse una buena cantidad de crema", recuerda la doctora García, que hace hincapié en que hay que "llegar a la playa con el fotoprotector puesto", ya que tarda una media de 20 minutos en hacer efecto.
No hay que ser tacaños a la hora de echarse la crema, ya que los efectos de la protección disminuyen si esta cantidad es inferior a la necesaria. Además, es necesario "extenderla bien por el cuerpo", sin dejarse ningún hueco en la piel susceptible de quemarse.
La dermatóloga del HUC recuerda que si se quiere cuidar y prevenir en envejecimiento de la piel en cara y escote es preferible usar fotoprotectores "extreme" o de "más de 50".
La fotoprotección adecuada no sólo depende de la latitud en la que se encuentran las Islas, sino en las características de la piel de cada individuo. Los rubios de ojos azules, los pelirrojos y todo aquel que tenga una piel más blanca ha de aumentar el factor de su fotoprotector.
"El fotoprotector lo que impide es que se nos queme la piel, no que nos pongamos morenos", afirma García, que recuerda que las quemaduras "aumentan el riesgo de tener un melanoma, que es un cáncer de piel que registra un índice de mortalidad muy alto".
En este sentido, la dermatóloga del HUC también insiste en la necesidad de vigilarse "lunares" o la "piel insolada", sobre todo en los casos en los que el lunar "sangra o te pica".
Además, recordó que si el sol te ha quemado "en la infancia, aumenta por cuatro el riesgo de padecer un melanoma".
Por eso, la experta hizo hincapié en que los niños menores de un año no debían llevarse a la playa, ni aunque estuvieran bajo la sombrilla, porque el sol refleja en la arena y en el mar y los bebés terminan recibiendo esas radiaciones.
Para los que ya tienen más de un año hay que utilizar fotoprotectores pediátricos. Es muy importante que estén expresamente indicados para niños por el elevado factor de protección y por la resistencia que poseen al agua, a la arena, etc.
Ir a la playa no supone obligatoriamente estar todo el día al sol. La dermatóloga Marta García recuerda que los usuarios pueden ponerse "ropa con índice de protección". Deben, además, utilizar "sombrero y gafas de sol con filtro ultravioleta, que es lo que más lastima nuestros ojos".
El cuero cabelludo también está expuesto al sol y, por lo tanto, también es susceptible de quemarse o de sufrir sus efectos negativos. De ahí la recomendación de sombreros, gorras o viseras.
En Canarias y en otras "latitudes insoladas", los cánceres de piel más frecuentes son el carcinoma basocelular y el espinocelular, los dos vinculados a la exposición al sol crónica, explica la doctora García. El melanoma, sin embargo, tiene una mayor incidencia en la población de piel blanca que reside en latitudes poco soleadas, pero que veranea en lugares que sí disfrutan de sol. La dermatóloga pidió que se prestara especial atención a "cualquier cosa que sale en la piel que le ha dado sol".
"Hay que ser prudente" y recordar que "el sol envejece", comenta la doctora García, para quien los autobronceadores son una alternativa saludable porque "quita el hambre de sol".
Los autobronceadores son similares, en sus efectos, a un tinte de pelo. "No tienen ningún efecto negativo", subraya la dermatóloga del HUC, que los define como "un engaño sano" y opina que "el color que te dan es estupendo".
Lo que no recomienda bajo ningún concepto son "las cámaras ultravioleta". "Potencian el efecto malo del sol y también pueden producir cáncer a la larga", subraya.
Dadas todas las recomendaciones, sólo queda esperar que los usuarios a las playas sean prudentes y tengan en cuenta que, como afirma esta dermatóloga, "con las cosas de la salud no se debe jugar".
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