E
s el adjetivo más suave con el que se me ocurre calificar a algunos personajes de la política actual por sus actos y/o actuaciones. Así, de entrada, don José Bono, en tanto que presidente del Congreso de los Diputados, por su actuación respecto de la diputada doña Rosa Díez. Estuve atento al desarrollo de la sesión con ocasión de la comparecencia del Sr. Rodríguez Zapatero (a petición propia, según el Sr. Bono; arrastras, según el Sr. Rajoy, tras haber tratado de eludirla buscando apoyos nacionalistas a tal fin) para debatir respecto a la situación económica de España. Esto era en la tarde del día 2 de julio de 2008 a través de TVE2. Todos los portavoces (el Sr. presidente, portavoz de sí mismo, no consume tiempo), siempre, suelen pasarse del tiempo convenido y concedido. También en la sesión de referencia. A todos se les encendió la luz roja parpadeante. A algunos más de una vez. A doña Rosa Díez, una. Y aquí la impresentabilidad del Sr. Bono: "Sra. Díez, su tiempo se ha acabado". Fue a la única/único portavoz a quien el presidente del Congreso llamó la atención en la primera fase de réplicas al presidente del Gobierno. Sucedió muy poco después, mientras intervenía la portavoz de Nafarroa Bai, que otro impresentable, el presidente del Gobierno, guiñaba el ojo derecho en dirección al presidente del Congreso como diciéndole "Bravo Pepe, eso que has hecho me ha gustado". Entre impresentables andaba el juego de tratar de amedrentar a doña Rosa Díez. Pero la impresentabilidad severa del Sr. Rodríguez estuvo en la tediosa exposición cargada de eufemismos e insustancial respecto de las medidas a aplicar para poner remedio a la ¡crisis! económica que nos devora. Y que economistas de peso,y de amplio espectro en nuestro país vienen anunciando desde hace más de un año. Pero nuestro presidente, aquel a quien un día voté a través del PSC-PSOE en mi circunscripción, como el que oye llover. ¡Ya escampará!, aunque nos estemos yendo proa al marisco. Claro que no todos. Los responsables e impresentables políticos que tienen la obligación de arbitrar medidas de buen gobierno están bien "blindados": sueldos de retiro por haber ejercido en tal o cual institución + sueldo por estar ejerciendo en tal o cual institución + tarjeta de pago libre total + gabelas, etc., etc. Para ellos no hay crisis. La crisis (o lo que usted diga, Sr. presidente) es para los mileuristas, los funcionarios, los pensionistas y toda esa plebe que ellos contemplan desde su Olimpo. Otro impresentable: don Juan Fernando López Aguilar, a quien voté y para quien pedí el voto en las pasadas elecciones autonómicas; secretario general del PSC-PSOE, que huye de esta tierra como conejo localizado por el hurón. Hace frío en la oposición. También "blindado" económicamente por los devengos de diferentes instituciones, "compatibles" claro. Otro que tal baila: el señor alcalde de Adeje, que dijo que renunciaba a ser secretario general Insular del PSC-PSOE, porque tenía que dedicar más atención a su municipio. Claro que eso lo dijo una vez asegurada para sí la Vicepresidencia de CajaCanarias. Ninguno se chupa el dedo. Mienten como bellacos y encima demandan que se confíe en ellos. Confianza pide el señor Rodríguez Zapatero. ¿En quién? ¿En vos, señor? Imposible de atender.