La escultura del Padre Anchieta
Los habitantes de La Laguna y todas aquellas personas que visitan nuestra ciudad comenzamos a tener dificultades para poder admirar una bella escultura, situada en la rotonda donde confluyen la avenida de la Trinidad y la autopista del Norte. Ese Padre Anchieta que parece caminar hacia el mar de forma virtual, como así decidió el autor de esta obra, Bruno Giorgi, podría seguir mirando en dirección al océano Atlántico, pero ubicándolo en un rincón más céntrico de nuestra ciudad.
José de Anchieta, jesuita y beato, ocupa un lugar preferente en la historia religiosa de La Laguna, pero en mi opinión su escultura no está situada ahora en el lugar adecuado, pues la frondosidad de las palmeras que la rodean, va tapando poco a poco la majestuosidad de los pliegues de ese manto verdoso, y, en poco tiempo, todo el palmeral que circunda al venerable Anchieta tapará su enorme talla, sin poder ser visto desde ningún ángulo de la rotonda que lleva su nombre.
Propongo a la corporación municipal de La Laguna que estudie la conveniencia de trasladar la escultura a otro lugar de nuestra ciudad, apuntando como adecuados los jardines del comienzo de la avenida de la Trinidad, junto a la calle Herradores, o la plaza de la Junta Suprema. De este modo, los laguneros y nuestros visitantes podríamos disfrutar de cerca y sin obstáculos de esta obra de arte de categoría mundial, pues hoy es casi un suicidio acceder hasta su pie, ya que los dos únicos caminos que llevan a la base de la escultura solo son accesibles cruzando la rotonda en sus vertientes norte o sur, sin paso de peatones; por otra parte, el crecimiento de las palmeras que rodean al apóstol del Brasil hará que en poco tiempo su figura sea invisible. Reciba un saludo afectuoso.
Manuel Luis Ramos Izquierdo
(Ciudadano lagunero)
Mi gratitud para el alcalde de Güímar
Cuando después de 17 años ves por fin en un acto oficial la inauguración de la calle que lleva el nombre de Madre Teresa Mascaró, celebrado el día 28 de junio del año en curso, a las 17.30 horas, no se puede sentir otra cosa que gratitud hacia una persona del Ayuntamiento de Güímar, precisamente su alcalde, Rafael Yanes Mesa.
Tengo la gran satisfacción de poder hacer esta pequeña reseña en mi querido periódico EL DÍA, que tan amablemente ha recogido siempre mis escritos en favor y recuerdo de la Madre Teresa a la que se le debía este homenaje por tantas cosas buenas como hizo por Güímar. Han pasado muchos años desde que en un pleno del Ayuntamiento se acordara poner su nombre a una calle del municipio. Yo creo que es algo serio cuando se aprueba una cosa así... pero con un olvido total han pasado cuatro alcaldes que ni siquiera se han molestado en cumplir esa promesa, que fue concedida en su día por "unanimidad". ¿Es que no había nadie para hacer valer lo que ella merecía? Gracias a Dios que este alcalde escuchó a las ex alumnas de Nazaret y haciendo gala de una gran comprensión ha cumplido con lo que sus antecesores no hicieron.
El acto fue cordial y emotivo, con asistencia del sr. alcalde, la concejala de Cultura, Madres de Nazaret de La Laguna, Los Realejos y Güímar, muchas ex alumnas invitadas por el ayuntamiento, así como algunas acompañadas por sus maridos; asimismo, Policía Local y personas del municipio. El cronista oficial de Güímar leyó una semblanza en dicho acto que fue muy aplaudida. A continuación, la Madre Teresa se dirigió a los presentes ensalzando la figura de la Madre Teresa Mascaró y agradeció la asistencia, cerrando el acto la Madre Cecilia, superiora de la residencia de La Laguna.
Gracias mil, Rafael, la Madre Teresa desde el cielo te lo agradecerá, lo mismo que esta ex-alumna.
Mª de los Ángeles Barreda
Sarmiento
El "Consultorio Laboral" en EL DÍA
Estimado director y editor del periódico EL DÍA, don José Rodríguez; y el presidente del Colegio de Graduados Sociales de Santa Cruz de Tenerife, don José Luis García del Castillo. Les hago llegar esta carta con el fin de felicitarlos por la iniciativa que están llevando a cabo desde el pasado mes de diciembre de 2007 en el periódico EL DÍA. Me refiero al "Consultorio Laboral" que ustedes insertan todos los martes en el suplemento del periódico EL DÍA "Dinero y Trabajo". No se nos esconde a los trabajadores, como el que suscribe esta carta, que este tipo de iniciativas no son habituales por parte de las entidades colegiales, que muy pocas veces demuestran estar cercanas a la labor diaria del trabajador y del empleado.
Sé, por vivencias propias, que en el caso de los graduados sociales nos encontramos ante una "rara avis". El graduado social, que ciertamente es un intermediador claro de la empresa, no deja que le tiemble el pulso cuando en una sala del juzgado hay que defender a un trabajador. Son muchos los casos que conozco donde ha sido básico el trabajo del graduado social para que un trabajador al final obtenga el derecho de escucha y defensa que merece según nuestra Constitución. Me atrevo a decir que, probablemente, si no hubiese sido por la presencia en todos esos casos de un graduado social, es muy probable que el trabajador hubiera quedado sencillamente en el olvido o en una laguna de la que no hubiese podido salir.
Me reitero nuevamente en felicitarlos por dos cosas: por el "Consultorio Laboral", que tan acertadamente incluyen en EL DÍA, y, en segundo lugar, animo a que los graduados sociales sigan haciendo el gran trabajo que están llevando a cabo para hacer más fácil la vida diaria de la empresa y del trabajador. Además, también felicito al periódico EL DÍA y a los redactores que están trabajando semanalmente por el suplemento "Dinero y Trabajo", que todos los martes contamos con la suerte de poder leerlo.
Bernardo Pérez Díaz
(trabajador)
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