AGENCIAS, Francfort/Madrid
El Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer subir los tipos básicos de interés en la zona del euro, en 25 puntos básicos, hasta el 4,25%, tal y como esperaban los mercados financieros.
La institución europea también aumentó la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, hasta el 5,25%, así como la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, al 3,25%.
La subida, que será efectiva a partir del próximo 9 de julio, se produce en un contexto de tensiones en el mercado de dinero, fuerte encarecimiento del petróleo y los alimentos y ralentización económica. De esta forma, los tipos de interés de la eurozona se sitúan en el nivel más alto desde hace casi siete años.
Los mercados financieros daban por descontado que el BCE iba a incrementar las tasas, ya que desde hace un mes su presidente, Jean-Claude Trichet, y otros miembros del consejo de gobierno se habían manifestado en esa dirección al expresar su intención de controlar la inflación.
En un discurso en el que no dio muchas pistas sobre su estrategia en el futuro inmediato, el máximo responsable del BCE justificó la subida de tipos en un "intento por prevenir efectos de segunda ronda generalizados" y en "hacer frente a los riesgos para la estabilidad de precios en el medio plazo".
El imparable encarecimiento del petróleo y de los alimentos, que incrementaron en junio los precios en la eurozona en tres décimas hasta el 4%, según el indicador adelantado de Eurostat, son la peor pesadilla de Trichet, quien confesó que se ha marcado como "prioritaria" la lucha contra la inflación.
Una inflación que, reconoció, se mantendrá por encima de un nivel estable "durante un periodo más prologado de lo previsto".
El instituto emisor, explicó Trichet, no es optimista y calcula que los precios no se moderarán hasta 2009, cuando se reconducirán siempre de forma "gradual".
A pesar de que esta medida era esperada por todos los agentes económicos y sociales, no ha sido bien acogida por ninguno de ellos. Así, los grupos políticos del PSOE, PP, CiU, PNV y ERC lamentaron la decisión del BCE que las principales asociaciones de consumidores de todo el país tildaron de "nuevo varapalo" para los bolsillos de los españoles.
No obstante, el anuncio de Trichet no afectó a la bolsa española que subió el 1,04%, tras acabar la sesión en los 11,980,10 puntos.
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