Para mi hermano Boni, un recuerdo
Te fuiste Boni, te fuiste,
pero siempre aquí te siento,
me sacas de mil apuros
cuando agobiada me encuentro.
Allá donde ahora estés
agénciame un rinconzuelo
pues me quisiera encontrar
junto a aquellos que más quiero.
Con padre, madre, José,
con Juan, Asunción, abuelos...
un día los quiero ver
un día que será eterno.
Si sigues haciendo números
cuenta a los que precedieron
porque se me hace muy largo
tan incontable recuento.
Adiós te dije afligida
hasta más ver, hasta luego,
no te olvides de venir
cuando yo emprenda el vuelo,
quiero que tú me acompañes
a ver a Dios, al Dios bueno.
Con el timple y la guitarra
pasaremos por el cielo
contando alegres folías
malagueñas y boleros.
¿De la Augusta Trinidad
ya conoces el misterio
que un día con mucha intriga
cavilabas comprenderlo?
respondiéndote yo a secas:
Bonifacio, es un misterio
que aquí no comprenderás,
un día lo podrás ver
sin más temor ni más velo.
Buen padre, buen compañero,
responsable, picaruelo,
amigo de gastar bromas,
algunas veces muy serio.
Así es como te recuerdo
hermano Boni, hasta vernos.
Tu hermana Paquita
Hoy sentí
A mi hija
Al verte
una paz interior
un orgullo infinito
y la luz de tus ojos
me llenó de lágrimas
mi corazón...
¡Gracias hija mía!
¡Gracias mami por protegerla!
Sois mi energía,
mi paz
y mi alegría.
Fco. José Hdez. de la Cruz
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD